"(...) La gran pregunta que surge para los contribuyentes es si es un nuevo
regalo a la banca. En principio se trata de equiparar la norma al resto
de la banca europea, que ya logró esta dadiva con anterioridad.
Ahora bien, si de lo que se trata es de reforzar la solvencia de nuestra banca, se están salvando unos activos que no son capital de verdad, sino un capital diferido en el tiempo, lo cual incentiva a no reconocer las pérdidas reales de la morosidad reconocida y oculta de la banca y a aplazarlo para el futuro.
Además, por ejemplo, si una entidad no consigue compensarse todos los activos diferidos en 18 años, el Estado le pagará lo que le sobre; aunque se trata de un caso bastante improbable porque históricamente se suelen recuperar en tres años como mucho.
Más probable es que una entidad entre en pérdidas o incluso resulte insolvente, visto lo ocurrido en el sector en los últimos años. En esos casos el Estado tendría que pagar dicho montante y sí computaría como déficit.
En resumen, España abraza también la ingeniería contable europea para disfrazar la solvencia con capital ficticio que gracias a los auditores amigos seguirá computando como fondos propios y las posibles pérdidas reales las pagaremos todos." (Alejandro Inurrieta, Vox Pópuli, 01/12/2013)
"El papá Estado, esa figura tan denostada por la economía liberal, sale nuevamente en ayuda de los bancos; esta vez mediante el artificio contable de los activos fiscales diferidos (DTAs por sus siglas en inglés) que hará que los bancos puedan convertir las perdidas en ganancias.
Ahora bien, si de lo que se trata es de reforzar la solvencia de nuestra banca, se están salvando unos activos que no son capital de verdad, sino un capital diferido en el tiempo, lo cual incentiva a no reconocer las pérdidas reales de la morosidad reconocida y oculta de la banca y a aplazarlo para el futuro.
Además, por ejemplo, si una entidad no consigue compensarse todos los activos diferidos en 18 años, el Estado le pagará lo que le sobre; aunque se trata de un caso bastante improbable porque históricamente se suelen recuperar en tres años como mucho.
Más probable es que una entidad entre en pérdidas o incluso resulte insolvente, visto lo ocurrido en el sector en los últimos años. En esos casos el Estado tendría que pagar dicho montante y sí computaría como déficit.
En resumen, España abraza también la ingeniería contable europea para disfrazar la solvencia con capital ficticio que gracias a los auditores amigos seguirá computando como fondos propios y las posibles pérdidas reales las pagaremos todos." (Alejandro Inurrieta, Vox Pópuli, 01/12/2013)
"El papá Estado, esa figura tan denostada por la economía liberal, sale nuevamente en ayuda de los bancos; esta vez mediante el artificio contable de los activos fiscales diferidos (DTAs por sus siglas en inglés) que hará que los bancos puedan convertir las perdidas en ganancias.
Muchos pueden preguntarse ¿que son los activos fiscales diferidos? y ¿cómo hará la banca para no pagar impuestos?.
Los
activos fiscales diferidos son impuestos que se han de recuperar en
ejercicios futuros, incluidos los derivados de bases imponibles
negativas o de créditos por deducciones o bonificaciones fiscales
pendientes de compensar.
En las cuentas de resultados de las
empresas y de los bancos, figura el epígrafe “Resultados antes de
impuestos”. Para obtener el resultado neto, se le restan a esta cifra
los impuestos a pagar. Pues bien, para la banca esta resta se convertirá en suma
a partir de la aprobación del Real Decreto Ley de medidas urgentes para
la adaptación del derecho español a la normativa de la Unión Europea en
materia de supervisión y solvencia de entidades financieras. [Ver Referencia del Consejo de Ministros, 29/11/2013](...)
Hay que tener en cuenta, que la normativa para el sector bancario de
Basilea III que entrará en vigor en enero de 2014, obliga a los bancos a
dejar de computar como capital los créditos fiscales; y con la reforma
anteriormente indicada podrán seguir computando como capital, eso sí,
con el aval del Gobierno. Lo que supone que el Gobierno avala a la banca con 30.000 millones de euros
Con
la reforma de los activos fiscales diferidos, el banco anotará en sus
balances como activo real el ahorro en impuestos por cerrar en pérdidas,
aunque dicho ahorro no se producirá de forma efectiva hasta que el
banco vuelva a obtener beneficios netos, ya que son ahorros en impuestos
futuros.
Es decir, gracias a este artificio contable de los
activos fiscales diferidos, la banca no pagará impuestos durante
bastantes años; todo ello, en detrimento de la Hacienda Pública.
A todo esto, hay que añadir el coste del rescate a la banca española:
| Inyecciones de Capital: |
87.397 Millones de euros
|
| Compras de Activos: |
67.888 Millones de euros
|
| Avales del Tesoro: |
64.112 Millones de euros
|
| Avales del Tesoro (DTAs) |
30.000 Millones de euros
|
Total Rescate a la banca:
|
249.397 Millones de euros
|
En total, el rescate a la banca española le ha supuesto al Estado
249.397 millones de euros, que pagamos todos los ciudadanos con nuestros
impuestos, y que ha supuesto que la deuda pública se dispare. Y que
para poder pagarla nos recortan la sanidad, la educación, los servicios
sociales, las prestaciones por desempleo, las pensiones…
Mientras tanto: ¡Hagan juego, señores!, ¡hagan juego!, la banca siempre gana." (José Manuel Morales, Attac España, 04/12/2013)
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