7.2.14

La recuperación... lo que se llama 'el rebote de un gato muerto'

"Mark Blyth ha escrito "Austeridad. Historia de una idea peligrosa" (Crítica, 22,90€) para demostrar que los recortes del gasto son un despropósito. (...)

Este escocés, que estudió gracias a becas y el Estado del bienestar que se está "descuartizando", es profesor de la universidad de Brown, en EEUU, pero sus ideas resultan más familiares en Europa, el territorio yermo por los recortes que camina hacia la deflación.

-Su libro habla de las desgracias de la austeridad, pero España está volviendo lentamente al crecimiento. El Gobierno habla de recuperación.

No hay recuperación. Los mercados financieros llaman esto el rebote de un gato muerto

-¿Perdón?

Si tiras un gato muerto desde un edificio, cuando llegue al suelo rebotará. Pero sigue siendo un gato muerto. La economía española está en esa fase. Tiene un paro del 26%, que ha aumentado con las últimas cifras, y la promesa de un crecimiento al 1% del PIB que no se ve por ninguna parte. En otras palabras, el desempleo estará muy alto durante una década.

-¿A pesar de haber vuelto a crecer?

El comisario europeo Olli Rehn ha dicho que se tardará una década en resolver la crisis en España. Ya han pasado cinco años, por lo que España tendrá la recesión más larga de la historia humana. Todo va genial, ¿a que sí?

-En su libro dice que los gobernantes saben que la austeridad es un “señuelo” y que no funciona, pero que además mienten porque “en una democracia resulta poco menos que imposible ser sincero y confesar la verdad”. ¿No es la teoría de una conspiración?

No es una conspiración. La gente, en general, prefiere no lidiar con problemas muy grandes. Simplemente queremos que los problemas desaparezcan. Durante los últimos cinco años, Europa ha estado jugando a lo que los bancos llaman “extend and pretend” [seguir y fingir, o patada hacia adelante]. Yo sigo dándote crédito y tú finges que algún día me lo vas a devolver. 

Esto es lo que ha pasado con los rescatados, que no son sólo los bancos. Se trata de los que tienen en ellos sus pensiones, depósitos, acciones. ¡Y a esos no les va mal! ¡Despierte y dé un paseo por el centro de Madrid! Al 80% de la población le va bien, pero además a un 30% les va genial.

 Y esos últimos lo que hicieron fue generar un gran volumen de deuda privada que después se socializó. Y esa deuda enorme no la pagarán los que la generaron sino el resto de la población. Si eso es lo que ha pasado, ¿por qué nadie ha dicho la verdad?
 
-Una de las frases que más ha repetido el presidente Rajoy para justificar la austeridad es que “no podemos gastar más de lo que tenemos”. 

Esa frase es un sinsentido económico. Usted tiene un salario. Si de forma reiterada gasta más de lo que gana, tendrá un problema. Lo mismo con las empresas. Pero eso no ocurre con el Estado, que no tiene límites presupuestarios. 

Los Gobiernos no tienen un salario sino que pueden subirse el sueldo a sí mismo porque dependen de los impuestos. De ellos y de la máquina de imprimir dinero, que en este caso se ha cedido desgraciadamente a los alemanes. La frase que dice Merkel de que “tenemos que vivir según nuestras posibilidades”... ¿qué quiere decir? 

-Los ciudadanos españoles votaron por la austeridad, aunque quizás minusvalorasen sus efectos. De alguna manera, España quería la purga. 

Si lo comparamos con la Gran Depresión, concluimos que en aquel momento no había servicios sociales ni red de protección, por lo que cuando la gente se volvió indigente y aparecieron los indignados de esa generación, se notó muy rápidamente. En estos momentos está el sector público. Cuando lo descuartizas, siempre te queda volver a casa de mamá. 

Y eso es por lo que un 40% de la población entre 25 y 35 años de países del sur de Europa vive con sus padres. Lo que quiero decir es que hay muchos mecanismos que permiten pensar que esto puede continuar de la misma manera. Pero las cosas siguen hasta que dejan de seguir. 

-¿A qué se refiere?

Mire por ejemplo Italia y los votos de los principales partidos. Mario Monti, el tecnócrata paracaidista que dio la cara y pensó que iba a ganar las elecciones, no logró ni el 10% de los votos. El político que logró más votos fue un payaso, un comediante (Beppe Grillo, fundador de Cinco Estrellas). El siguiente era un ladrón [Silvio Berlusconi]. El futuro de la democracia no pinta muy bien.(...)"                  (Mark Blyth: "La clase política actual está en bancarrota; se acabó, en Huff Post,06/02/2014)

No hay comentarios:

Publicar un comentario