4.6.14

“El euro es un fracaso y un dogal para los países económicamente más débiles de la UE”

"(...) No se ha hablado mucho del euro en esta campaña. Incluso, dicho más directamente, no se ha hablado. Cuál es tu opinión al respecto: ¿permanecer?, ¿salir? ¿Cómo si es el caso?, ¿de qué forma, sin moneda única? ¿Qué es eso de la moneda común de la que creo que tú y Monereo habéis hablado alguna vez?

Es el propio Chevènement (y no sólo él) quien habla de ello. El euro es un fracaso y un dogal para los países económicamente más débiles de la UE, pues está sobrevalorado por conveniencia de Alemania, cuyas exportaciones no se resienten de un euro fuerte, gracias a la elevada productividad de su economía, y cuyas importaciones extracomunitarias le resultan muy baratas.

 Como la moneda es reflejo del potencial económico del país que la usa, el euro ve amenzada su cotización actual por la debilidad económica de los países del Sur e Irlanda. 

Para conjurar esa amenaza y mantener el euro a su nivel actual se impone limitar su circulación mediante una política monetaria restrictiva, prácticamente deflacionista (déficits presupuestarios cero, fuerte restricción del crédito con la subsiguiente reducción de la actividad productiva, aumento vertiginoso del paro y una espiral de recortes salariales y sociales de todo tipo). 

Esa situación es insostenible a medio o corto plazo. Los Estados deben recuperar el margen de maniobra que sólo una política monetaria propia permite, sustituyendo el euro-moneda-única por un euro-moneda-común que corresponda a una “cesta” de monedas nacionales con tipos de cambio variables, pero coordinados para evitar las cascadas de devaluaciones competitivas.

 Monedas nacionales que, obviamente, deberán en su mayoría perder valor respecto al euro actual para reflejar el potencial económico de cada Estado, lo que exigirá, a su vez, acuerdos de condonación parcial de muchas de las actuales deudas expresadas en euros, que ya hoy resultan impagables o sólo reembolsables a lo largo de decenios. 

Cuando algunos advierten horrorizados de las dificultades que entraña todo proceso de devaluación, habría que recordarles que esa devaluación está ya teniendo lugar: no hacia fuera, sino hacia dentro, con rebajas de salarios y (siempre a remolque de éstos, no al revés) de precios. 

La devaluación externa, que de entrada encarece las importaciones y sólo al cabo de un tiempo se compensa con el aumento de las exportaciones, es dolorosa, pero es un túnel del que se acaba saliendo. 

El actual proceso de devaluación interna es aún más doloroso y no tiene salida, por mucho que mienta Rajoy a coro con sus patéticos colegas europeos, entre reverencia y reverencia a Frau Merkel y a los “hombres de negro”, esos escarabajos peloteros del neoliberalismo. (...)"            (Entrevista a Miguel Candel, Salvador López Arnal, Rebelión, 30/05/2014)

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