4.6.14

La lucha de Rita, Noelia y Eduarda contra su desahucio

 Rita y su marido

"En menos de 24 horas, la tragedia social ha aflorado en Cádiz casi sin dar respiro. Tres desahucios estaban marcados en el calendario para esta semana: el de Rita y Noelia para este miércoles y el de Eduarda para finales de semana.

 El primer susto llegó el martes, cuando la primera de ellas, Rita María Ramos, se intentó quemar a lo bonzo en las oficinas de la Empresa Municipal de Vivienda, Procasa, para intentar retrasar la orden de desahucio que ponía a su familia en la calle. 

La convencieron. Intentaron, junto con su marido, enfermo de cáncer, que aceptara irse a una pensión durante diez días y buscar un piso de alquiler que sería sufragado por el Ayuntamiento en un 90%.

Rita y su familia llevan dos años ocupando un piso vacío de propiedad municipal después de que pasaran quince días en un coche. Vinieron de Canarias de trabajar y se encontraron con la nada. Se metieron en ese piso de la calle Grazalema a la espera de ser incluidos en el Registro Municipal de Vivienda. (...)

Rita, a quien le han ofrecido trabajo desde un programa de televisión, explica que no hay propietarios que quieran arrendar pisos a familias atendidas por Servicios Sociales porque el Ayuntamiento tarda en pagar.

  Eduarda

Es el caso de Eduarda Aragón. Separada y madre de dos hijos, su desahucio se aplazó hasta finales de mes con la ayuda de los colectivos que conforman la Plataforma por la Vivienda Digna y contra la Exclusión Social. 

Sin recursos económicos, no puede pagar su vivienda alquilada y el propietario amplió la fecha de desalojo. Consiguió además que el Ayuntamiento abonase el 90% de la cuota mensual. Pero antes, tuvo que pasar una noche entera en una silla en la puerta del Ayuntamiento para que la Administración local tomara esa determinación. (...)

Tocaba ahora buscar un propietario dispuesto a alquilarle un piso a ella y sus hijos. Pero transcurrió algo más de una semana y no lo encontró. Por eso, decidió pasar otra noche en la calle pero, ya pertrechada con mantas y dos sillas. Eduarda y una de las miembros de la Asociación de Vecinos de Cádiz Centro que la iba a acompañar recibieron la visita de los compañeros de la Plataforma. 

Y a las nueve de la noche, levantaron la acampada porque el colectivo AC Arquitectos consiguió encontrarle una vivienda con un alquiler de entre diez y doce meses de duración. Ella está en el puesto 35 en el registro municipal y, aunque se encuentra “radiante”, ansía que le den una casa para poder pagar.

 “Tiene mucho que trabajar para acondicionar la casa pero tiene mucha fuerza”, cuentan de ella.

La situación más preocupante es la de Noelia Fraga. Hace unos tres meses dieron la patada en la puerta tras fallecer el anterior inquilino y enterarse que la casa llevaba meses vacía. Se veía en la calle con dos niños menores y reitera que cuando llegó ya se habían llevado hasta los grifos. Fotografías y testigos oculares lo puede corroborar, dice.

 También vecina del Cerro del Moro, como Rita, ha recibido el apoyo de colectivos y personas del barrio que se han acercado a apoyarla. Ella, que salía por momentos, estuvo a punto de perder el conocimiento presa de los nervios y la desesperación.

 La Policía se acercó hasta su casa para notificarle que el desahucio se había paralizado pero sólo durante un día. Esta mañana, a las 9.00, volvería a comenzar la pesadilla. (...)

La Plataforma por la Vivienda Digna y contra la Exclusión Social ya ha movilizado a todos sus miembros para impedir el desalojo y la indignación crece por momentos: “A nadie se le ocurre que se queden en las casas y tendrá que ser adjudicadas a las que les corresponden pero hasta que no den una solución a estas personas. Y las hay”. No tienen dudas."              (Público, 29/05/2014)

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