"La
burbuja mundial de los derivados financieros continúa hinchándose y ya
es un 20% más grande de lo que era antes de la crisis financiera de
2008, señala Michael Snyder en su blog The Economic Collapse.
Para Snyder esta es la mayor burbuja financiera que se haya dado jamás
en el mundo, y cuando finalmente estalle será una auténtica pesadilla
para el sistema financiero del planeta.
Según el Banco de Pagos Internacionales, el total de derivados alcanza
los 710 billones de dólares, aunque otras fuentes estiman que la cifra
es mucho mayor. Para hacernos una idea de las dimensiones, se estima que
el PIB de EE.UU. para el 2014 será de unos 17 billones de dólares.
La cifra ya roza niveles incomprensibles y puede que
esta burbuja no tarde en reventar. Sin embargo, en lugar de tomar cartas
en el asunto y castigar a los grandes bancos por su conducta
imprudente, nuestros líderes permiten que tanto las entidades bancarias
como la burbuja de los derivados sigan creciendo. Snyder señala que los
grandes bancos de Wall Street son actualmente un 37% más grandes de lo
que eran antes del estallido de la crisis en 2008.
"En algún momento esta burbuja de derivados va a estallar y los bancos
quebrarán. Cuando llegue ese día, enfrentaremos una crisis que hará que
la de 2008 parezca un picnic", indica Snyder.
Los instrumentos financieros derivados son contratos cuyo precio depende
del valor de un activo, el cual se denomina comúnmente 'subyacente' de
dicho contrato. Estos activos pueden ser bonos, acciones, materias
primas, índices bursátiles o divisas.
Inicialmente este tipo de
productos financieros pretendían eliminar la incertidumbre que generaba
la fluctuación del precio de los productos. No obstante, en la
actualidad forman parte de un sistema de especulación. Según Snyder, un
derivado no tiene ningún valor intrínseco, "es esencialmente una
apuesta".
La gente apuesta todo lo que uno pueda imaginar y Wall Street se ha
transformado en el casino más grande de la historia del planeta. Después
de la última crisis financiera, los políticos prometieron que
mantendrían bajo control el comercio de los derivados. Sin embargo, el
tamaño de la burbuja de los derivados no solo no ha disminuido, sino que
ha alcanzado un nuevo máximo histórico." (Jaque al neoliberalismo, 30/05/2014)

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