"(...) Lo que ha hecho el BCE ha sido básicamente aprobar otra vez una nueva inyección de financiación barata al sistema bancario. Ya avisamos que sus medidas de inyección masiva de dinero en 2011, los famosos LTROs,
no iban a valer para nada, no circularía el crédito, únicamente
inflarían los precios de los activos financieros. Erraron en su
diagnóstico. El problema no era ni es de liquidez, ¡es de solvencia!
Pero erre que erre, a lo suyo, más de los mismo, aunque si me apuran
esta vez es todavía peor. Saben o deberían saber de su ineficacia. Por
lo tanto el objetivo último de las medidas es otro.
De nuevo se le concederá a la banca europea en septiembre y en diciembre de este año financiación,
si bien esta vez estará vinculada a la cartera de créditos al sector
privado no financiero -familias y empresas- concedida por la banca,
concretamente al 7% de su volumen.
Además el BCE comprará deuda pública, más allá de lo
que sucedió en 2011 y 2012. La razón es muy sencilla, ya no cabe más
deuda soberana en los balances de los bancos periféricos o centrales. Y
el acuerdo tácito entre las élites hay que renovarlo.
Se mantienen, en definitiva, los privilegios de la clase financiera, a
pesar de que el sistema bancario de la mayoría de países desarrollados
es insolvente.
No quieren someterse a un proceso intenso de reconversión
como cualquier sector que ha cometido excesos. Y lo estamos pagando los
contribuyentes mediante un incremento de la deuda pública sin
precedentes, véase por ejemplo el aumento récord de la deuda soberana en
España con Rajoy “el austero”
Para disimular, penalizarán los depósitos de la banca en el BCE, dinero introducido en el sistema pero retirado y aparcado por la propia banca comercial en el Banco Central, debido a los problemas de solvencia.
Además, no se esterilizarán las compras de deuda, es decir, el Banco
Central dejará de financiar esas compras mediante subastas semanales de
depósitos a la banca comercial, de modo que los bancos tendrán
disponible toda esa liquidez. (...)
Estos mismos Bancos Centrales, controlados en realidad por las élites
financieras quebradas, son los que continúan inyectado liquidez masiva a
bancos privados con problemas de solvencia, para que sigan manteniendo
el status quo actual, en vez de intervenirlos de una vez por todas.
A
cambio actúan como talibanes defensores de una austeridad extrema que
está empobreciendo de una manera brutal a las clases trabajadoras
occidentales, especialmente a la nuestra. Hemos de poner fin a tanta
inmundicia. Aún recuerdo la vergonzosa actuación del BCE impidiendo el rescate de Irlanda ideado por el FMI de Strauss Khan.
¿Insolvencia del Banco Central Europeo?
Lo que ha hecho hasta ahora el Banco Central Europeo,
comprar deuda pública en secundario e inyectar barra libre de liquidez a
los bancos, no vale para nada, al ser la banca insolvente, encontrarnos
en recesión de balances, y por lo tanto, estar en trampa de la
liquidez.
Presionados por las élites bancarias que no quieren
reconvertirse, y a la estela de la Reserva Federal de los Estados Unidos y del Banco de Inglaterra, el BCE inflará
su balance. Pero un día, la parálisis económica, la insolvencia
bancaria, y las quiebras de deuda privada y soberana harán que el
mismísimo Banco Central sea insolvente.
En realidad, la única solución para remontar el vuelo pasa, como
condición necesaria aunque no suficiente, por una reducción del sistema
bancario occidental a costa de gerencia y acreedores, y una
restructuración coordinada de la deuda de Occidente, que no se va a
poder pagar.
Las élites lo saben, pero como señaló el que fuera segundo presidente de los Estados Unidos, John Adams,
“hay dos formas de conquistar y esclavizar a una nación, una con la
espada, la otra es con la deuda”. Y a ello se ha prestado de manera
miserable los políticos de medio mundo." (Juan Laborda, blog, Vox Populi, 07/06/2014)
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