"(...) ¿Situáis al PSOE como vuestro adversario político?
No colocamos a nadie como nuestro adversario político, es verdad que
dependerá -y en ese sentido la pelota está en el tejado del PSOE-, de lo
que hagan o lo que dejen de hacer, desde luego no a los votantes del
PSOE o incluso a los militantes.
Pero es verdad que mientras el PSOE
siga como está, con cambios meramente cosméticos pero al mismo tiempo
pactando con el PP en las cosas que nos afectan, pactando la reforma del
artículo 135 de la Constitución, un PSOE, con una ejecutiva que
realmente creemos que no es lo que se merecen ni sus militantes ni sus
votantes, pues, sencillamente, lo consideramos muy difícil que ese
aparato de partido tome una decisión firme por la regeneración de la
vida política aunque solo sea porque se juegan muchos intereses
personales en ello y se juegan muchas amenazas penales respecto al uso
inapropiado de los recursos públicos.
¿Contempláis poner al PSOE en la disyuntiva de tener que
votar la investidura de Rajoy o la de Pablo Iglesias en las próximas
elecciones generales?
Sí claro, nos encaminamos al escenario en el que el PSOE tenga que
votar la investidura del candidato del PP o la de Pablo Iglesias. Ese es
el momento en el que el PSOE se va a tener que retratar, y ahora puede
hacer todas las operaciones cosméticas que considere oportuno, pero el
momento de la verdad va a ser el momento en el que tenga que votar la
investidura de Mariano Rajoy o la de Pablo Iglesias.
Si tuviera que
hacer un pronóstico, ojala me equivoque, si el PSOE se viera en esa
situación, votaría la investidura del PP, sencillamente porque llevan 30
años tapándose las vergüenzas los unos y los otros, es un entramado que
constituye una red de intereses muy difícil de romper, y en ese sentido
veo al aparato del PSOE forzado para mantener sus privilegios, para
evitar sus responsabilidades penales.
IU se ha embarcado en un proceso de convergencia con otra
fuerzas donde Podemos tiene una importante posición en el tablero de
juego. Algunos sondeos apuntan a que la suma de Podemos más IU se
situaría por encima del 25% de intención de voto. ¿Cuál es vuestra
posición ante una posible alianza con IU?
El objetivo de Podemos no es afrontar una recomposición de siglas,
una unidad de la izquierda, ni nada por el estilo. Siempre decimos que
los partidos del régimen estarían muy cómodos y más tranquilos si
estuviéramos pensando en una sopa de siglas, en una recomposición de la
izquierda.
Lo que queremos es impulsar una nueva forma de hacer política
frente a viejas formas de hacer política, una mayaría social frente a
un sistema de partidos cuya metáfora podría ser las ‘tarjetas negras’ de
Caja Madrid, podría ser la metáfora del sistema que ha venido
funcionando desde el 78 y hay una mayoría social que impugna ese modo de
hacer política y nuestra tarea no es recomponer siglas sino articular
esa mayoría social que sencillamente está harta de la tomadura de pelo,
de la estafa, del robo organizado en el que ha consistido la estructura
política del régimen del 78.
¿Pero sí alianzas en base a idearios políticos?
Lo que plantearía es una agregación de gente por el cambio, y gente
por el cambio hay muchísima en IU, pero no solo en IU. Hay mucha gente,
tradicionales votantes e incluso miembros de distintos partidos que
sencillamente muestran el mismo hartazgo por las formas de la vieja
política, contra este entramado, y es bastante transversal.
Hay mucha
gente en el PSOE, y no es un dato irrelevante el que mostraba el CIS en
su encuesta poselectoral de las elecciones europeas que decía que el 10%
de nuestros votantes eran votantes del PP, por supuesto también en el
PP hay gente que muestra ese hartazgo hacia ese entramado de corrupción
organizado. Si solo estuviesen sufriendo los efectos de la crisis los
votantes de extrema izquierda no estaríamos en esta situación de drama
social en la que nos encontramos.
Los efectos de este saqueo los está
sufriendo toda la juventud que tiene que exiliarse, los empresarios que
están asfixiados por el crédito y ahogados por los impuestos, lo está
sufriendo todo el mundo excepto las grandes fortunas que ven aumentar
sus beneficios, que ven cómo se facilitan los mecanismos de exención
fiscal.
Son verdaderamente las mayorías sociales las que están sufriendo
los efectos de esta actuación. Las exigencias de regeneración de la
vida pública no son patrimonio de la izquierda. Podemos no nace sin
ambición, no arrancamos para ser una fuerza testimonial de conciencia
crítica o subalterna, nacemos para convertir en poder político esa
mayoría social de cambio que ya existe. (...)
La alianza que Podemos ha empezado a tejer con partidos de la
izquierda europea como Syriza, ¿qué recorrido y objetivo esperáis que
tenga?
Creemos que es una gran esperanza para los países del sur, entre
ellos España, porque no se trata solo de recomponer alianzas
estratégicas de izquierdas sino proponer para los países del sur un
modelo de Europa distinto.
Nos sorprende ver la expectación que genera
nuestro pequeño grupo, compuesto por 5 diputados, en el conjunto del
Parlamento Europeo, todos los partidos que tratan de representar alguna
opción de cambio tanto para sus países como para el modelo de Europa,
tienen en gran medida la vista puesta en nosotros.
La relación con
Tsipras es realmente excelente y de mucha confianza y mucha esperanza
mutua. Grecia en cierto modo va a ser un gran esperanza para España
porque un país con un peso minúsculo en el conjunto de la UE tanto en
términos demográficos como económicos va a demostrar que puede poner
condiciones a los acreedores, a los lobbis, al sistema financiero, es
un país que exige recuperar su soberanía, que no se somete
automáticamente a poderes que nadie ha elegido. (...)" (Entrevista a Luis Alegre, |
09 Octubre 2014)
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