13.10.14

“Nos encaminamos al escenario en el que el PSOE tenga que votar la investidura de Rajoy o la de Pablo Iglesias”

"(...) ¿Situáis al PSOE como vuestro adversario político?

No colocamos a nadie como nuestro adversario político, es verdad que dependerá -y en ese sentido la pelota está en el tejado del PSOE-, de lo que hagan o lo que dejen de hacer, desde luego no a los votantes del PSOE o incluso a los militantes.

 Pero es verdad que mientras el PSOE siga como está, con cambios meramente cosméticos pero al mismo tiempo pactando con el PP en las cosas que nos afectan, pactando la reforma del artículo 135 de la Constitución, un PSOE, con una ejecutiva que realmente creemos que no es lo que se merecen ni sus militantes ni sus votantes, pues, sencillamente, lo consideramos muy difícil que ese aparato de partido tome una decisión firme por la regeneración de la vida política aunque solo sea porque se juegan muchos intereses personales en ello y se juegan muchas amenazas penales respecto al uso inapropiado de los recursos públicos.

¿Contempláis poner al PSOE en la disyuntiva de tener que votar la investidura de Rajoy o la de Pablo Iglesias en las próximas elecciones generales?

Sí claro, nos encaminamos al escenario en el que el PSOE tenga que votar la investidura del candidato del PP o la de Pablo Iglesias. Ese es el momento en el que el PSOE se va a tener que retratar, y ahora puede hacer todas las operaciones cosméticas que considere oportuno, pero el momento de la verdad va a ser el momento en el que tenga que votar la investidura de Mariano Rajoy o la de Pablo Iglesias. 

Si tuviera que hacer un pronóstico, ojala me equivoque, si el PSOE se viera en esa situación, votaría la investidura del PP, sencillamente porque llevan 30 años tapándose las vergüenzas los unos y los otros, es un entramado que constituye una red de intereses muy difícil de romper, y en ese sentido veo al aparato del PSOE forzado para mantener sus privilegios, para evitar sus responsabilidades penales.

IU se ha embarcado en un proceso de convergencia con otra fuerzas donde Podemos tiene una importante posición en el tablero de juego. Algunos sondeos apuntan a que la suma de Podemos más IU se situaría por encima del 25% de intención de voto. ¿Cuál es vuestra posición ante una posible alianza con IU?

El objetivo de Podemos no es afrontar una recomposición de siglas, una unidad de la izquierda, ni nada por el estilo. Siempre decimos que los partidos del régimen estarían muy cómodos y más tranquilos si estuviéramos pensando en una sopa de siglas, en una recomposición de la izquierda. 

Lo que queremos es impulsar una nueva forma de hacer política frente a viejas formas de hacer política, una mayaría social frente a un sistema de partidos cuya metáfora podría ser las ‘tarjetas negras’ de Caja Madrid, podría ser la metáfora del sistema que ha venido funcionando desde el 78 y hay una mayoría social que impugna ese modo de hacer política y nuestra tarea no es recomponer siglas sino articular esa mayoría social que sencillamente está harta de la tomadura de pelo, de la estafa, del robo organizado en el que ha consistido la estructura política del régimen del 78.

¿Pero sí alianzas en base a idearios políticos?

Lo que plantearía es una agregación de gente por el cambio, y gente por el cambio hay muchísima en IU, pero no solo en IU. Hay mucha gente, tradicionales votantes e incluso miembros de distintos partidos que sencillamente muestran el mismo hartazgo por las formas de la vieja política, contra este entramado, y es bastante transversal.

 Hay mucha gente en el PSOE, y no es un dato irrelevante el que mostraba el CIS en su encuesta poselectoral de las elecciones europeas que decía que el 10% de nuestros votantes eran votantes del PP, por supuesto también en el PP hay gente que muestra ese hartazgo hacia ese entramado de corrupción organizado. Si solo estuviesen sufriendo los efectos de la crisis los votantes de extrema izquierda no estaríamos en esta situación de drama social en la que nos encontramos. 

Los efectos de este saqueo los está sufriendo toda la juventud que tiene que exiliarse, los empresarios que están asfixiados por el crédito y ahogados por los impuestos, lo está sufriendo todo el mundo excepto las grandes fortunas que ven aumentar sus beneficios, que ven cómo se facilitan los mecanismos de exención fiscal.

 Son verdaderamente las mayorías sociales las que están sufriendo los efectos de esta actuación. Las exigencias de regeneración de la vida pública no son patrimonio de la izquierda. Podemos no nace sin ambición, no arrancamos para ser una fuerza testimonial de conciencia crítica o subalterna, nacemos para convertir en poder político esa mayoría social de cambio que ya existe.  (...)

La alianza que Podemos ha empezado a tejer con partidos de la izquierda europea como Syriza, ¿qué recorrido y objetivo esperáis que tenga?

Creemos que es una gran esperanza para los países del sur, entre ellos España, porque no se trata solo de recomponer alianzas estratégicas de izquierdas sino proponer para los países del sur un modelo de Europa distinto. 

Nos sorprende ver la expectación que genera nuestro pequeño grupo, compuesto por 5 diputados, en el conjunto del Parlamento Europeo, todos los partidos que tratan de representar alguna opción de cambio tanto para sus países como para el modelo de Europa, tienen en gran medida la vista puesta en nosotros.

 La relación con Tsipras es realmente excelente y de mucha confianza y mucha esperanza mutua. Grecia en cierto modo va a ser un gran esperanza para España porque un país con un peso minúsculo en el conjunto de la UE tanto en términos demográficos como económicos va a demostrar que puede poner condiciones a los acreedores, a  los lobbis, al sistema financiero, es un país que exige recuperar su soberanía, que no se somete automáticamente a poderes que nadie ha elegido. (...)"           (Entrevista a Luis Alegre, | 09 Octubre 2014)

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