6.2.15

La transustanciación de la deuda griega: de la banca alemana al contribuyente europeo. El 'trueque' del siglo

"(...) según los cálculos realizados por el think tank Open Europe, el 60% de la deuda griega está actualmente en manos de la Comisión Europea. Ergo de los contribuyentes de la unión monetaria.

El mapa de la distribución de la deuda helena ha cambiado sustancialmente en apenas cuatro años. Actualmente, la susodicha comisión mantiene el 60% de la deuda seguida del FMI, que mantiene el 10%, y del BCE, que tiene el 6%. Porciones menores se encuentran en las arcas de los bancos griegos (3%), de los bancos extranjeros (1%) y del Banco de Grecia (1%). 

En el año 2011, sin embargo, el reparto era diferente: el FMI, el BCE y la Comisión Europea mantenían en conjunto el 36% del total, mientras que las entidades financieras extranjeras y las entidades financieras helenas captaban el monto restante (64%). (...)

La transustanciación de la deuda: del sector privado al contribuyente europeo

¿Cómo ha cambiado la deuda de manos tan rápidamente? Mediante los rescates financieros que ha recibido el país de parte del FMI, el BCE y la Comisión. Esta tríada más conocida como la Troika no sólo ha prestado dinero a Grecia –unos 240.000 millones de euros- a cambio de percibir un viraje de escala nacional hacia la austeridad, sino que al hacerlo también ha sustituido a la gran banca y a los grandes fondos de inversión internacionales como principal acreedor de Atenas.

Oficialmente, los rescates tenían un objetivo principal: evitar que Grecia, en medio de una gran ola de incertidumbre y especulación, tuviese que seguir acudiendo a los mercados para financiarse dado que el coste de esta operación era cada vez mayor. De esta manera, la Troika pretendía garantizar una línea de crédito para que el país mediterráneo no incurriese en agrandar un volumen de deuda cada vez más difícil de afrontar. 

Pero también conseguía otra cosa: que su dinero fuese utilizado por las autoridades helenas para cumplir sus vencimientos con los bancos y los fondos de inversión, evitando también de esta forma que el sector privado se quedase sin cobrar (según los cálculos realizados recientemente por Martin Wolf, un columnista del Financial Times, sólo el 11% de todo el dinero recibido por Atenas se ha destinado a “actividades del Gobierno”).

En otras palabras: los rescates de los países en crisis son también, y quizás sobre todo lo demás, rescates de la banca acreedora (en el caso griego, fundamentalmente de la banca tanto alemana como francesa). 

Porque estas entidades tampoco se han limitado únicamente a conseguir el dinero apostado inicialmente, sino que han aprovechado la intervención de la Troika para recortar su exposición a Grecia en detrimento de ésta. 

Las cifras del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) son claras al respecto: la exposición de los bancos de la zona del euro a Grecia pasó de los 128.000 millones de euros en 2008 a los 12.000 millones de euros en 2013. (...)"          ( , El Boletín.com,

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