"En España hay dos rescates de más de 40.000 millones. Uno es el que
en 2012 el Gobierno tuvo que pedir a Bruselas para evitar la quiebra del
sistema bancario nacional.
El segundo es el crédito que ha estado
recibiendo Cataluña desde 2012 para financiarse tras el cierre de los
mercados. Incluyendo las últimas asignaciones anunciadas, la asistencia
entre los ejercicios 2012 y 2015 alcanza los 41.609 millones de euros.
Una cifra que no deja de engordar a la par que la Generalitat de Artur
Mas acentúa su desafío independentista que culmina, por ahora, en las
elecciones plebiscitarias del próximo 27 de septiembre.
Lógicamente no es la única autonomía que ha sido permanentemente
asistida por las finanzas estatales desde que el PP llegó al poder. Ya
este año solo dos territorios permanecen fuera de las plataformas de
deuda común, y otras autonomías como Comunidad Valenciana, con 27.700
millones, o Andalucía, con otros 19.350 millones, quedan a merced a
Hacienda.
Pero Cataluña sí la única que ha planteado un escenario rupturista de
tal calibre político a pesar de tener este grado de dependencia
económica. (...)
La Generalitat goza ya de un rescate de casi 42.000 millones, el 4%
del PIB español, el 62% del endeudamiento previsto por la Generalitat
para el cierre de 2015, y el 20% del producto interior bruto catalán.
Esta magnitud conduce a plantearse una serie de preguntas que
aparecen recurrentemente en los informes de analistas e inversores. ¿Too
big to fall? Cataluña, con un déficit en desequilibrio, no tiene
actualmente capacidad de hacer frente a sus obligaciones financieras
fuera del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).
Si una Cataluña
independiente tuviera la solvencia del Estado solo gozaría con un cojín
de 860 millones anuales que debería confrontar las contrariedades en la
actividad financiera y comercial, siempre que los inversores depositaran
su confianza en la deuda catalana, algo improbable a la vista de su
calificación.
Las agencias de rating advierten de que la deuda catalana
cae a bono basura si pierde la respiración asistida. Otra cuestión es el
riesgo para el Gobierno de la operación. Las obligaciones catalanas
casi duplican al rescate español a Grecia (26.000 millones) y el
capítulo para prestaciones de desempleo en España (24.570 millones en
2014). (...)
En diciembre pasado, Hacienda anunció que perdonaba los intereses
devengados a las autonomías rescatadas. El Ministerio estimó en su día
un ahorro de 1.843 millones de euros solo para Cataluña.
El rescate
previsto para 2015, de 8.258 millones, que seguramente será ampliado a
lo largo de este año por futuros incumplimientos, es gratuito, con un
tipo de interés del 0%. No solo el Gobierno no cobra por los préstamos;
asume los costes de las emisiones." (Expansión, 02/032015)
No hay comentarios:
Publicar un comentario