9.3.15

Los “principios éticos” del Barna Clínic

"(...) Para los que no conozcan con detalle las “características” de Barna Clínic, ahí van algunos datos. (...)

Ese ente fue constituido en el año 2000, aunque en su página web se hace constar que Barna Clínic “pone a disposición de los pacientes todo su conocimiento, la experiencia acumulada de sus profesionales, 100 años de investigación básica y clínica, y las tecnologías más avanzadas”. 

A pesar de que en esa pagina corporativa se anuncian 52 especialidades médico-quirúrgicas y más de 250 profesionales, en las cuentas de la entidad constan únicamente 69 trabajadores, la mayoría de ellos personal de enfermería que es el que atiende la zona de hospitalización situada en la planta séptima del Hospital Clínico, a la que se accede por una escalera y ascensor diferenciados. 

Eso es en realidad a lo que se limita Barna Clínic: unas camas de hospitalización ubicadas en habitaciones individuales, que ocupan una planta del Hospital Clínico de Barcelona. No tiene ninguna otra instalación, personal, material, instrumento ni activo con el que pueda desarrollar la tarea asistencial que promete “para garantizar la prevención, predicción, diagnóstico y tratamiento personalizado con los mejores resultados.

Toda la actividad asistencial que, supuestamente, realiza Barna Clínic, la efectúan profesionales que prestan servicios, ya retribuidos con fondos públicos, en el Hospital Clínico de Barcelona y que, a través de esas actividades privadas que realizan indistintamente fuera o dentro del horario laboral contratado por el Hospital Clínico, perciben retribuciones adicionales que, en algunos casos, consiguen maximizar a través de sociedades previsoramente constituidas a fin de evitar la carga impositiva de las rentas individuales por el trabajo. 

En todos los casos eluden la cotización obligatoria a la Tesorería General de la Seguridad Social, puesto que a pesar de que su relación con el Hospital Clínico es laboral, actúan como si la relación con Barna Clínic no lo fuera.

 Ese ahorro en las cotizaciones al fondo general de la Seguridad Social supone también un importante beneficio para la entidad Barna Clínic, puesto que elude las cargas sociales obligatorias para todas las empresas por la contratación de sus trabajadores; ese ahorro puede suponer un 25% del total de los honorarios que abona a los profesionales, lo cual le permite competir ventajosamente en tarifas con cualquier otra entidad privada que sí asume esas cargas.

Pero si el ahorro en costes laborales y cargas sociales no fuera ya sustancioso, debe tenerse en cuenta que la entidad, prácticamente carente de activos, no necesita tampoco realizar inversiones ni costear amortizaciones puesto que dispone libremente de todas las instalaciones y recursos materiales del Hospital Clínico para desarrollar, y cobrar, la actividad privada que realiza. 

Ni tan sólo hace frente a los consumos que ¡cómo no! corren a cargo de fondos públicos. Resulta interesante señalar que las escasas existencias que se reflejan en las cuentas anuales se limitan, prácticamente en exclusiva, a “material odontológico” y ello es así puesto que, como es sabido, esa prestación asistencial odontológica no se incluye en la cartera pública de servicios y a la entidad no le queda otro remedio que correr con ese gasto.

Precisamente ante por la imposibilidad de competir con una entidad con costes y gastos tan limitados, la Asociación Catalana de Entidades de Salud (ACES), patronal de centros exclusivamente privados, demandó al Hospital Clínico y a su empresa supuestamente privada, Barna Clínic, por “competencia desleal”.  (...)

Los responsables de la entidad, y también el Consejero de Salud, manifiestan reiteradamente que Barna Clínic abona determinados cánones por todas esas prestaciones personales y materiales al Hospital Clínico, y que todo ello está regulado en un Convenio de colaboración del que no se tiene conocimiento público

. A pesar de todas esas manifestaciones, el informe publicado en el año 2012 por la Sindicatura de Cuentas de Cataluña respecto el Hospital Clínico y Provincial de Barcelona, afirma que las contraprestaciones económicas abonadas por Barna Clínic están muy por debajo de lo establecido en ese Convenio. (...)

Según me han informado, el Dr. Piqué y algunos de los profesionales que participan y propician tales actividades, acusan pública y directamente a las personas que no comparten sus “principios éticos”, entre las que tengo el honor de incluirme, de “querer destruir el sistema sanitario de Cataluña”, en referencia específica a esa peculiar colaboración público - privada de la que ellos son los inventores y únicos beneficiarios. Debo admitir que, en este caso, están en lo cierto."              (Carme Pérez, Crónica Global, Martes, 3 de marzo de 2015)

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