"En los últimos tres meses, China ha invertido 483 mil millones de
dólares en la compra de acciones con el fin de detener la drástica caída
de los precios. Como informa Bloomberg,
el financiamiento ha sido a través de la agencia gubernamental de
Valores de China Finance Corp. Si esta cifra puede parecer abultada,
representa apenas el 9 por ciento de la caída general del mercado de
valores de China, que ha perdido la friolera de 5 billones de dólares (US$5.000.000.000.000), como admitió el gobernador del banco central chino, Zhou Xiaochuan.
Si consideramos que las pérdidas en los países en desarrollo se acercan
al billón de dólares y que los países desarrollados acumulan una
disminución de 4 billones de dólares, las pérdidas superan los 9,5 billones de dólares (ver gráfica). (...)
La implosión del esquema ponzi
Esto confirma la fragilidad en que se encuentra el sistema
financiero, y que a siete años de ser mantenido artificialmente a flote
por los bancos centrales y las inyecciones de dinero barato, se sigue
tambaleando como un monstruo que agoniza.
Los recientes desplomes no
hacen más que dar cuenta de la implosión de este esquema ponzi que ha
vivido a costa de fraudes y engaños, creando dinero de la nada. Es una
lástima que a siete años de quedar al descubierto el fraude masivo del
sistema financiero, solo Bernard Madoff se encuentre en prisión.
El informe de Societe Generale concluye que las pérdidas de casi 10 billones de dólares
(US$10.000.000.000.000) de los últimos tres meses no se había visto
nunca antes en la historia, con la salvedad del desplome 2008/2009 que
arrojó pérdidas por 12,8 billones en sus primeros tres meses. Esta
pérdida de casi 10 billones de dólares es equivalente a casi todo el PiB
de China, al 60 por ciento del PiB de Estados Unidos o la octava parte
del PiB mundial.
No es un secreto para nadie que tras la crisis 2008/2009 el dinero
barato que inundó al sistema financiero fue empleado para la
especulación y la creación de nuevas burbujas. Mientras la economía real
se quedó sin flujos de caja y arreciaba el desempleo y la
desaceleración (potenciados además por los planes de austeridad), el
sistema financiero hizo de las suyas en el casino bursátil hinchando
burbujas y refinanciando sus deudas. Nada se hizo por aislar a la
economía real de la inestabilidad del sistema financiero y ante esta
nueva tormenta todo el mundo quedó sin brújula ni timón.
Ahora que este mecanismo se ha secado, solo queda la gran deuda
corporativa que comienza a hacer presión con el desplome de los precios y
amenaza con sufrir un shock a la hora que la Reserva Federal comience a
elevar la tasa de interés. Por eso resulta cada vez más improbable que
la Fed suba los tipos dado que provocaría un impacto negativo en el
crecimiento y el empleo a nivel global.
El sistema se hizo adicto al dinero barato y a la creación de
burbujas especulativas. Nunca el mercado había mostrado su cara más
monstruosa y su total locura irracional. Esto es para arrancar de raíz
la falacia de esas teorías económicas -ganadoras de premios Nobel- que
hablan de Expectativas racionales (Lucas) y Mercados eficientes (Fama)." (Marco Antonio Moreno , El blog salmón, 11/09/2015)

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