"Observada desde el Sur, la Unión Europea aparece desdibujada. El
continente que jugó fuerte en América Latina en la década de las
privatizaciones neoliberales, haciéndose con empresa estratégicas,
parece haber perdido su propio perfil cuando el mundo atraviesa su mayor
crisis de dominación. (...)
DEMOCRACIA O ESTADO DE EXCEPCIÓN.
Por primera vez desde su creación, el think tank
situado en Francia, Laboratorio Europeo de Anticipación Política
(LEAP), sostiene que Europa ha perdido el tren de la democracia y su
capacidad de liderazgo.
Por eso sostiene que el viejo continente ingresó
en un período de oscuridad cuyo destino es ser gobernada por “los nietos de Hitler, Petain, Mussolini…” (Geab N° 100, diciembre de 2015).
Esa fue la anticipación formulada en 2009 por su director, Franck
Biancheri, si Europa no conseguía democratizarse. Días atrás el filósofo
Giorgio Agamben volvió sobre tu tema favorito en un artículo titulado
“Del estado de derecho al estado de seguridad” (Le Monde, 23 de
diciembre de 2015).
Sostiene que la prolongación del estado de
emergencia a raíz de los atentados en Francia es parte de la
transformación del Estado que estamos presenciando: “Es crucial,
primero que nada, desmentir el propósito de las mujeres y hombres
políticos irresponsables, según los cuales el estado de emergencia sería
un escudo para la democracia”.
Recuerda que el estado de
emergencia fue el dispositivo mediante el cual los poderes totalitarios
se instalaron en Europa en las décadas de 1920 y 1930. “Cuando la
gente se sorprende de los crímenes que pudieron cometerse impunemente en
Alemania por los nazis, se olvida de que estos actos eran perfectamente
legales, porque el país estaba sometido al estado de excepción y las
libertades individuales estaban suspendidas”, reflexiona Agamben.(...)
Ante el paradigma de la seguridad caen la certeza judicial como
criterio de verdad, por los informes policiales y los medios que
dependen de la policía. La despolitización de los ciudadanos cierra el
círculo del deslizamiento hacia un “Estado policíaco” que sería una de
las características de los estados actuales. Algo que no deja de
sorprender en Europa, que hasta hace poco tiempo se había mantenido al
margen de las involuciones democráticas en curso.
UN AÑO FATÍDICO.
Según el LEAP, en Europa “las tendencias progresistas y reaccionarias estuvieron equilibradas hasta setiembre”,
pero luego de la oleada inmigratoria y los atentados en París se
produjo un brusco giro a la derecha.
El miedo es el sentimiento
dominante, que está empujando a buena parte de la sociedad hacia
posiciones extremas, como lo muestran los resultados del Frente Nacional
en Francia y el triunfo en Polonia de “un dinosaurio del mundo de ayer”, en referencia a la victoria del partido ultra conservador Ley y Justicia, que llevó a la presidencia a Andrzej Duda. (...)
El ascenso del nazismo que Bertold Brecht inmortalizara en su obra
“La resistible ascensión de Arturo Ui”, enseña que los errores del
pasado vuelven a cometerse toda vez que domina una dirigencia “pusilánime e irresoluta”, como destaca el think tank francés, que concluye con una afirmación tremenda: “En cualquier caso, la democracia no está en el programa de Francia en los próximos años”. No lo dicen un puñado de anarkopunks sino uno de los más serios centros de pensamiento europeos.
Sólo cabría agregar dos cuestiones. Una, que el descarrilamiento de las
democracias parece ser el camino que seguirá toda Europa, cuyos
dirigentes están cada vez más distanciados de los ciudadanos, como lo
puso en evidencia el referendo griego y las presiones sobre el gobierno
de Syriza.
La segunda, es que tratándose del islam y de los
inmigrantes, ni Francia ni Europa se caracterizaron nunca por un
comportamiento democrático ni humanitario. (...)
Tres años atrás el Frente Nacional abrió su oficina en la Escuela Nacional de Administración (ENA) de París, “que
forma en los últimos 143 años las elites políticas francesas, desde los
ministros hasta los presidentes de todas las tendencias políticas” (Le Point,
27 de agosto de 2015).
Es evidente que las ideas que defiende el Frente
Nacional no sólo no van a evaporarse, sino que tienden a arraigarse en
uno de los estados más fuertes e influyentes de Europa. ¿Habrá que tocar
fondo, como sucedió en setiembre de 1938 con los Acuerdos de Munich,
para que comience una reacción de abajo arriba?"
¿QUIEN DIJO EURO?
Desde el fin de la segunda guerra mundial,
Europa es rehén de Estados Unidos. Ni siquiera la creación de la Unión
Europea ha podido fortalecer a la región que a través de la moneda única
buscó hacer escuchar su voz en el mundo.
El euro se introdujo
en los mercados el 1 de enero de 1999 con vocación de convertirse en
alternativa al dominio del dólar. Comenzó operando a 1,17 frente al
dólar, alcanzó su pico de 1,59 dólares por euro en julio de 2008. En
poco tiempo se convirtió en la segunda moneda de reserva del mundo. Pero
la crisis de la zona euro, más política que económica, provocó el
hundimiento de su cotización que en diciembre de 2015 se sitúa en torno a
1,09.
En paralelo, el yuan chino comenzó a desplazar tanto al euro como al dólar y terminó siendo aceptado por el FMI. (...)
Lo cierto es que el FMI necesita recursos y sólo China se los puede aportar. (...)
Los votos de China pasan de 3,8 a 6%, mientras Alemania, Francia,
Italia y el Reino Unido disminuirán su participación. (...)" (Raúl Zibechi , Brecha, en Rebalión, 31/12/15)
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