4.1.16

Un pacto entre Soraya Sáenz de Santamaría y Susana Díaz podría consumarse en un tiempo récord: El inconveniente es Rajoy

"(...) Hablando claro y simplificando las cosas. Un pacto entre Soraya Sáenz de Santamaría, ay Sorayita la malvada, y Susana Díaz, “la reina mora”, podría consumarse en un tiempo récord: El inconveniente es que Rajoy no lo admitiría jamás –lo que en política significa mientras sea posible– porque está convencido que después de haber perdido millones de votantes y decenas de diputados ¡ha ganado las elecciones! 

Y por su parte, el soldado Sánchez no tiene otra oportunidad para superar su absoluta inanidad que jugar sucio, marranear en el PSOE. Fíjense si será zafio este zangolotino que lo primero que se le ocurrió tras su desastre electoral fue pronunciar una frase para el bronce: “Hemos hecho historia”. 

Me temo que no coincidamos en la apreciación sobre el hecho histórico del PSOE; yo creo que a tamaño trepa indecente, digo bien, indecente, es un hecho histórico haber sobrevivido a unas elecciones tras dejar un partido que difícilmente aguantará un segundo round. (Poner a su principal competidor, Eduardo Madina, en el puesto número siete, y a la garbosa arribista Irene Lozano en el cuatro ha significado que Madina deje de ser diputado.)
Eso es lo que tenemos. (...)

A riesgo de ser mal interpretado, lo que a estas alturas no me produce angustia alguna, no hay aún condiciones en España para un cambio. Se podrán producir novedades que abonan el optimismo, tan ausente en los años pasados y tan desbordante en los últimos. Podemos es un proyecto cargado de presente y con difícil futuro. 

Pero digo más, una aventura como la de Ciudadanos es también abrir un frente nuevo que facilite la caída de esas murallas que acogotaron la vida política española desde 1977. De aquí no se salva nadie, pero esta gente nueva sí. Ya les tocará expresarse.  (...)

Si tuviera que reseñar dos rasgos sarcásticos y significativos de estas elecciones que han radiografiado, con blancos y sombras, esta España que lucha por entrar en el XXI tras haberse saltado, o creído saltar, dos siglos, uno es la quiebra de Bildu por varias cosas, pero sobre todo por la cabezonería de decirles a los ciudadanos hasta cómo tenían que depositar sus bolsas de basuras. 

Y la otra, espléndida, es la inconmensurable aventura del diputado recién electo por el Partido Popular –segundo por Segovia–, don Pedro Gómez de la Serna, comisionista, cazuelas, desvergonzado, corrupto por acción y soberbia. Por sus cojones que no dimitía. Menudo negocio ser diputado y comisionista.

¿Pero saben lo que más me conmocionó de este caso? No sólo que ni el Partido Popular consiguiera hacerle dimitir, sino que más de 30.000 dóciles segovianos, cómplices de la bellaquería, le votaron."               (Gregorio Morán, La vanguardia, 24/12/15)

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