26.2.16

Solución: una reforma fiscal que recaude 40.000 millones (FEDEA dixit) para relanzar el gasto público productivo y reducir el paro

"(...) Es curioso que a pesar de que se está produciendo un fuerte consenso internacional, y también de expertos económicos nacionales, sobre la necesidad de impulsar medidas de expansión fiscal para salir de la crisis social en la que están inmersos los países del Sur de Europa, ese consenso no impregna el debate político vinculado con la formación del nuevo gobierno de España.

El propio presidente del Circulo de Economía, Antón Costas ha dicho que España ha crecido en estos últimos años “gracias, en gran medida, al hecho de que se ha incumplido el déficit”, un análisis compartido por CCOO. 

Hay que recordar que forman parte de la dirección del Círculo de Economía importantes empresas como, entre otras, el Banco Sabadell, Agrolimen, Puig, Roca, Moldiberica, La Caixa, Hotusa. 

Para reducir sustancialmente la tasa de desempleo de nuestro país, sin expulsar a miles de trabajadores cualificados, es necesario garantizar un crecimiento similar al del último año, haciéndolo menos dependiente de factores externos y más sostenible, y para ello es precisa una nueva política económica que permita disponer de márgenes presupuestarios suficientes para impulsar la actividad productiva.

Ello exige una renegociación de los plazos y condiciones de cumplimiento de los objetivos de déficit y deuda pública. España en 2015 volverá, por octavo año consecutivo a incumplir las previsiones de déficit público y no ha pasado nada. 

Es más, cuando en 2012 nuestro déficit alcanzó el 7,1%, frente al 4,4% comprometido, la Comisión Europea no obligó a que se alcanzara el 3% en 2013, como estaba previsto.

 Al contrario, permitió que llegara al 6,5% ese año, y atraso el objetivo de cumplimiento del 3% hasta 2016, en concreto un 2,8%. ¿Si se hizo en 2013 porqué no se puede hacer en 2016?  (...)

Resulta evidente que si en la zona euro se hubieran tomado medidas similares a las tomadas por EEUU, nuestra situación sería muy diferente. En 2014 el PIB real de la zona euro (12) era un 2% inferior al de 2008, mientras que el de EEUU se había situado 7 puntos por encima.

En el caso de la economía española esto debe hacerse desde el incremento del gasto público, y no desde la reducción de los impuestos como plantean el Partido Popular y Ciudadanos. 

Ya que los multiplicadores del gasto en la actividad económica son muy superiores a los de los ingresos, tienen un valor que oscila entre el 1,3 y 1,7, como han puesto de manifiesto los economistas Ignacio Zubiri y Jabier Martínez de la Universidad de Deusto, en consonancia con lo que en su momento planteó el propio FMI, reconociendo los errores de sus estimaciones iniciales para justificar las políticas de austeridad.

En este sentido, resulta absurdo justificar el mantenimiento de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y el propio concepto de déficit estructural en ella contenido, así como la actual redacción del Artículo 135 de la Constitución.    (...)

No obstante, el alargamiento de los plazos de cumplimiento del déficit público es insuficiente, la economía española debe afrontar una ambiciosa reforma fiscal en términos de equidad (distribución de esfuerzos entre las distintas fuentes de renta), suficiencia (equiparando la recaudación fiscal con la media de los países de la zona euro) y eficacia (combatiendo de forma efectiva tanto el fraude como las distintas formas de elusión fiscal, mediante actuaciones normativas y un notable refuerzo de los medios materiales y humanos de la Agencia Tributaria). 

Algo que incluso defiende FEDEA, que no puede ser considerada una entidad sospechosa de coincidir con nosotros, cuando dice que la economía española cuenta con un sistema impositivo muy ineficiente que no es capaz de recaudar suficientes recursos para financiar nuestro Estado de Bienestar. 

Aunque no coincidamos en las mismas figuras tributarias, hay que resaltar que FEDEA reclamaba una reforma tributaria que sea capaz de recaudar 40.000 millones más al año. 

La Fundación 1º de mayo de CCOO ya demostró que la principal causa de la caída de los ingresos fiscales en nuestro país, y por tanto del incremento del déficit público, había sido la evolución del Impuesto de Sociedades, que perdió ingresos por valor de 28.000 millones de euros de 2006 a 2011.

El dilema no es, como quieren hacernos creer los mensajes neoliberales, entre si el dinero está mejor en nuestros bolsillos que en manos de un Estado derrochador. El verdadero dilema está entre si el dinero tiene que estar invertido en el mundo de las finanzas especulativas generadoras de crisis financieras periódicas (ya que quienes tienen una elevada riqueza muchas veces invierten como si lo hicieran en un casino) o en nuestras guarderías, en los centros de atención primaria, en las redes de fibra óptica, en los centros tecnológicos que conectan a las universidades con las empresas, en la política industrial que demanda nuestro país.  (...)"             (Ramón Górriz, Economistas frente a la crisis, 25/02/16)

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