1.4.16

Las burbujas inmobiliarias emergentes de Europa... en Alemania, Austria, Luxemburgo...

"Los más recientes cambios de políticas del Banco Central Europeo han conmocionado a muchos observadores. Si bien la meta – evitar la deflación y estimular el crecimiento – es clara, las medidas propiamente dichas están configurando el escenario para una grave inestabilidad.    (...) 

Sin embargo, puede que los peores efectos de la política del BCE estén aún por venir, si las economías que todavía están sólidas también se hacen adictas al crédito. Ya hay algunas señales preocupantes que indican que esto está ocurriendo.

 Los mercados de propiedades en Austria, Alemania y Luxemburgo prácticamente explotaron a lo largo de la crisis, como resultado de la persecución que realizaron los bancos a los prestatarios con ofertas de préstamos a tasas de interés cercanas a cero, independientemente de su capacidad de tomar dichos créditos. 

En Austria, los precios de las propiedades se elevaron en casi la mitad desde el colapso de Lehman; en Luxemburgo aumentaron en casi un tercio.

Incluso Alemania, la mayor economía de Europa, ha estado experimentando un auge masivo de las propiedades desde el año 2010, que hizo que los precios promedios de las viviendas urbanas aumentaran en más de un tercio – y en casi la mitad en las grandes ciudades. El país está experimentando un auge de la construcción que no se veía desde la reunificación. Los agentes de bienes raíces tienen para ofrecer solamente lo que sobró.

El auge alemán de las propiedades podría ser refrenado mediante un salto apropiado en las tasas de interés. Sin embargo, dada la aparente determinación del BCE de irse de cabeza en la dirección opuesta, la burbuja simplemente crecerá. 

Si estalla, los efectos podrían ser nefastos para el euro; el nuevo partido político euroescéptico denominado Alternativa para Alemania, que logró sorprendentes avances en las recientes elecciones estatales del país, se asegurará que esto ocurra."               (Hans-Werner Sinn, Project Syndicate, en Revista de prensa, 31/03/16)

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