21.4.16

Las siete muertes por hepatitis que motivaron la denuncia por homicidio contra la Xunta del PP

 "Las vidas de las personas que han muerto no valen 170 millones" 


" La  querella que la Fiscalía ha presentado contra dos altos cargos de la Xunta de Galicia a los que atribuye los delitos de homicidio por imprudencia profesional grave y prevaricación en el Juzgado número 3 de Santiago está armada con decenas de documentos, normativa de la Consellería de Sanidade y testimonios de médicos que tuvieron contacto directo con los pacientes. Pero sobre todo indaga en las historias clínicas de seis enfermos con hepatitis C que acabaron muriendo en 2014. (...)

El "tratamiento inadecuado" de Jesús C. R.

Este hombre fue clasificado en el Hospital Clínico de Santiago de Compostela como "paciente afectado por una hepatitis recurrente post-transplante en febrero de 2014 con mal pronóstico de supervivencia del injerto", según reveló la biopsia que se le realizó entonces.

 El resumen de su historial clínico, incorporado al sumario, establece que los médicos que le atendían solicitaron el tratamiento el 18 de marzo de 2014, después de recabar el consentimiento informado del paciente. En las observaciones de la solicitud, los médicos que lo tratan escriben: "La situación clínica del paciente es preocupante tanto por la incertidumbre de la evolución de la hepatitis recurrente como por la situación clínica actual".

Las conclusiones del informe de la farmacia hospitalaria del clínico de Santiago aquel mes de abril subrayaban que el paciente "es candidato a recibir Sofosbuvir [el nombre técnico del Sovaldi] y que esta es la opción más idónea actualmente disponible para la supervivencia del injerto".

 La empresa biofarmacéutica Gilead Sciences SL acepta el paciente para "uso compasivo" ya el 19 de marzo, al día siguiente de recibir la petición, "siendo esta aceptación uno de los requisitos esenciales y se estipula como coste de la medicación 16.270 euros". 

Los médicos de Jesús C. R. solicitaban que se le administrase una combinación de tres fármacos que se habían relevado muy efectivos contra esta variante de la hepatitis: Sofosbuvir, Interferón y Rivarina. 

El 22 de abril, siguiendo el trámite previsto, el servicio de farmacia del hospital emitió un informe favorable que remitió a la Subdirección General de Farmacia del Gobierno gallego. Sin embargo, según la Fiscalía, la documentación enviada al Ministerio Público por esa Subdirección General cuando arrancó la investigación hace constar el 1 de julio como fecha de entrada de la petición, obviando un correo electrónico anterior, enviado el 28 de abril de 2014. 

La denuncia sostiene que pasaron 64 días sin que se solicitase a la subcomisión específica de la Xunta para la hepatitis C que autorizase el tratamiento "y sin dar prioridad a tal solicitud, pese a la urgencia de dicha petición". 

En mitad de la espera, un laboratorio farmacéutico se ofreció a correr con el coste de 300 tratamientos en toda España, siempre que se diesen unas condiciones muy concretas, lo que llevó al Gobierno gallego a iniciar de nuevo el procedimiento para lograr que fuese el laboratorio el que financiase las medicinas de este paciente. Esa decisión retrasó durante semanas la llegada de los fármacos.

Mientras corría ese tiempo -crucial según los expertos para un enfermo con ese pronóstico-, el médico que trataba a Jesús C. R. hizo constar por escrito que al no disponer de Sofosbuvir le tenía que "suministrar Interferón y Rivavirina, aun a sabiendas de que este tratamiento no era el más adecuado, pero era el único del que disponía en ese momento para intentar salvar el hígado del paciente, perdiendo la oportunidad única de no desarrollar un rechazo crónico, como grave riesgo del uso del Interferón".  (...)

El 28 de agosto de 2014, el estado de Jesús se agrava. El diagnóstico médico señala "un rechazo crónico por inmuno-aclaramiento del virus, por el uso de interferón", la medicación que su médico tuvo que administrar pese a considerarla inadecuada por no disponer de los fármacos especiales. El 3 de septiembre de 2014 se certifica la defunción del paciente, "por una disfunción del injerto de rechazo crónico".

David G. B: Fechas que no cuadran en el informe oficial

Este paciente estaba en lista activa de trasplantes desde el 30 de abril de 2014 y, como tal, según la normativa de la Xunta, era un posible candidato al tratamiento de la hepatitis crónica. Según su historia clínica, el médico a su cargo solicitó la medicación en mayo de 2014 y esta había sido concedida por el laboratorio. 

El 11 de junio, detalla la denuncia de la Fiscalía, se establece por la Subdirección General de Farmacia -que dirige Carolina González-Criado Mateo, uno de los dos cargos públicos imputados- que no cumplía los requisitos y que por tanto "no ha sido evaluado, ni remetida la petición del facultativo responsable a la subcomisión [de la Xunta que analiza cada caso] estableciendo unos nuevos criterios que no constan regulados ni autorizados con carácter previo, ni remitidos a los facultativos omitiendo el procedimiento por ellos mismos regulados". 

El 2 de septiembre de 2014 los médicos vuelven a reclamar el tratamiento para David G. B. El 27 de octubre de 2014, cinco meses después y ante la falta de respuesta del Servicio Galego de Saúde, se cursa una nueva solicitud. Pese a que la petición advertía de la urgencia, no recibe contestación. 

Y la dirección del hospital insiste el 20 de noviembre. Esta última fecha es la que registra la Dirección General de Asistencia Médica como fecha de solicitud de tratamiento en la documentación que remite al juzgado. La Fiscalía da por hecho que la verdadera petición había sido en mayo de 2014 (seis meses antes) y que no se había tramitado.(...)

"El dilatado plazo" que Félix T. R. no pudo aguantar 

Ingresó en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña el 7 de abril de 2014 con el siguiente diagnóstico: "disfunción del injerto hepático y con recidiva viral". La dirección de ese hospital público tramitó la petición del tratamiento el 23 de abril de 2014.

 En su historial clínico consta el informe de la farmacéutica Gilead en abril de 2014, donde se refleja la necesidad del tratamiento, ya que "sufre de hepatitis recurrente grave con empeoramiento en los últimos tres meses".

 La entrada en la Subdirección General de Farmacia consta el 2 de mayo de 2014, si bien este organismo lo devuelve el 22 de mayo sin pronunciarse sobre la petición formulada. Dicha solicitud no se registra hasta el 2 de junio, según se deriva la documentación remitida al juzgado cuando empezó a investigar estas prácticas.

 La Fiscalía alerta del "dilatado plazo que transcurre desde que se reclamó la primera vez el tratamiento hasta que entra en la Subdirección General de Farmacia de la Xunta. El paciente recibe la medicación el 18 de junio de 2014. Muere el 25 de septiembre de ese mismo año.

Isolina S. P: Un tratamiento tardío que ya no hizo efecto

Los medicos de Isolina S. P. reclamaron la medicación el 20 de junio de 2014 desde el Hospital Clínico Universitario de A Coruña donde estaba ingresada. No le fue autorizado hasta el 13 de enero de 2015, siete meses más tarde. El siete de febrero, según la denuncia de la Fiscalía, "se le tuvo que retirar la medicación ya que ante el retraso en su dispensa, la paciente empeoró". Murió el 10 de febrero de 2015.

"Las reiteradas peticiones" de José Ramón R. G.

Este hombre era, según los informes médicos incorporados al sumario, "un paciente afectado por hepatitis crónica que no responde al tratamiento antiviral con Interferón". Los facultativos del Hospital Clínico Universitario de A Coruña pidieron la medicación el 10 de enero de 2014, "como paciente trasplantado hepático en 2004, candidato al retrasplante por su edad" (tenía 53 años). 

Los médicos subrayan que no es adecuado el tratamiento con Interferón y solicitan el Sovaldi combinado con Ribavirina para 12 semanas. El 28 de enero de 2014 y el 12 de febrero reiteran esas peticiones cuando se agravaba la salud de Isolina S. P. El 14 de marzo la médico a su cargo vuelve a prescribir el Sovaldi sin obtener respuesta.  (...)

El 2 de junio de 2014 se obtiene resolución favorable de la subcomisión para la prescripción de Sofosbuvir y Daclatasvir, "aun cuando en la historia clínica consta el 30 de junio de 2014", relata la denuncia. El informe de finalización de tratamiento hace constar que recibe la medicación con Sofosbuvir y Daclatasvir desde el 18 de junio de 2014 hasta el 6 de agosto, día en que el paciente muere.

María José  y José Emilio: "No consta el tratamiento" 

María José I. M. En el caso de esta paciente con hepatitis C la solicitud de Sofosbuvir y Simeprevir firmada por sus médicos lleva la fecha de 12 de diciembre de 2014 y es autorizada el 30 de enero de 2015. El 19 de diciembre de 2014 figura en su historia clínica que será vista por un doctor (cuyo nombre indica) para el inicio del tratamiento antiviral, si bien en el informe no consta que haya recibido tratamiento. Como el resto de pacientes que motivan la denuncia, muere. 

 José Emilio F. B. Era un enfermo de hepatitis que estaba ingresado en el Hospital Clínico de Santiago de Compostela. Su caso se relata en la pieza documental número 10 incorporada al sumario. Los médicos que lo atienden solicitan un tratamiento de Telaprevir, Ribavirina y Pegifn el 11 de febrero de 2013. 

El 16 de mayo, escribe su historial médico, la petición continúa sin resolver. Según la documentación del hospital remitida al juzgado, el 7 de junio de 2013 figura como autorizado el tratamiento, "pero el 21 de agosto [dos meses y medio después] no consta la medicación". El paciente fallece el 13 de septiembre de 2013. (...)"            (José Precedo, Público, 18/04/16)

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