"Solo el pavor que despierta Podemos a las distintas instancias
mediáticas puede explicar la acogida tan favorable que se ha dispensado
al documento suscrito por el PSOE y Ciudadanos. (...)
Con independencia de los mandatos de la Comisión, el alto nivel que
alcanza en la actualidad el stock de deuda pública, unido al también muy
elevado porcentaje de endeudamiento exterior, junto con tasas de
inflación alrededor de cero, sin posibilidad de devaluar y sin banco
central propio que respalde a la económica española, el margen que
podemos permitirnos en materia de déficit es casi nulo.
Todo incremento
en el gasto público tiene que financiarse forzosamente con una subida de
la recaudación fiscal, y ahí comienza el enorme vacío del pacto, pues
no se determina ni el coste de las medidas ni la forma de financiarlas.
Quien afirme que quiere mantener la economía del bienestar pero no esté
dispuesto a incrementar la presión fiscal es un ingenuo o un mentiroso.
Casi la mitad de las iniciativas propuestas implican elevación del gasto público o reducción de ingresos, que para el caso es lo mismo. (...)
Lo mejor que se puede decir de este documento es que está elaborado para
engañar al personal y para mantener el espectáculo, y que de ninguna
manera piensa aplicarse. Ha que suponer que sus mismos autores no creen
en su viabilidad.
De lo contrario, el problema sería mucho más grave,
porque indicaría la total incompetencia de los que aspiran al Gobierno,
absoluto desconocimiento de nuestro sector público, de nuestra economía y
de las limitaciones que implica nuestra pertenencia a la Unión Europea.
Tampoco las fuerzas mediáticas y económicas y los ínclitos
comentaristas políticos se creen que vaya a aplicarse jamás, por eso no
les da miedo, porque en el fondo los que no les producen ningún temor
son los firmantes del pacto. En realidad, sí es un tema de quien ocupa
los sillones." (Juan Francisco Martín Seco, República.com, 17/03/16)
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