"(...) Pero al impacto sumamente negativo sobre
el bienestar y calidad de vida de las clases populares que han tenido
las políticas promovidas por el Banco de España y por el gobierno Rajoy,
hay que sumarle el enorme daño al quehacer económico.
El Estado
español, que estaba en superávit cuando se inició la crisis (2007), y
que tenía una deuda pública de solo algo más de un 30% del PIB, hoy
tiene un elevado déficit y en un nivel de deuda pública que sobrepasa ya
el 100% del PIB. A la luz de estos datos, es sorprendente el grado de
adhesión del Banco de España al dogma liberal, cuando las políticas
inspiradas por este dogma han sido claramente desacreditadas al analizar
sus resultados.
Es difícil sostener que tales políticas hayan
conseguido lo que proclamaban que deseaban. En realidad, tales políticas
han causado un gran dolor entre las clases populares, consiguiendo lo
opuesto a lo que en teoría decían desear.
La teoría que utiliza el equipo de
dirección del Banco de España (incluyendo su gobernador, el Sr. Luis
María Linde) es que el mayor problema de España es su supuesta falta de
competitividad. De esta lectura derivan que hay que disminuir los
salarios para vender los productos más baratos en el exterior, basando
su estrategia de recuperación y estímulo de la economía en la necesidad
de expandir el crecimiento de las exportaciones.
Pero este mensaje se ha
mostrado poco creíble en base a los datos procedentes tanto de España
como de otros países –sobre todo en Latinoamérica- que quisieron salir
de la crisis a base de las exportaciones, devaluando la demanda
doméstica a base de bajar los salarios. En todos ellos esta estrategia
ha fracasado, y por causas muy comprensibles. En realidad, durante los
años de gran crisis las exportaciones en España han ido bien, sin
descender. Es más, subieron sin que ello significara una salida de la
crisis. Y ello es fácil de entender.
El mayor estímulo de la economía no
procede de las exportaciones, sino de la demanda doméstica, que a su vez
procede de dos factores: el número de asalariados y el nivel de sus
salarios, por un lado, y el gato público por el otro. Estos dos factores
son claves para entender el consumo y la demanda doméstica, el
crecimiento económico y la producción de buen empleo.
La evidencia de ello es clara y
contundente. La manera como EEUU salió de la Gran Depresión fue a base
de un gran aumento del gasto público y una expansión de la población
ocupada y de los salarios (mediante el estímulo de la sindicalización,
incentivada por las políticas del gobierno federal). Algo parecido
ocurrió inmediatamente después de la II Guerra Mundial en Europa, en
donde las economías estaban en recesión.
La solución fue un gran aumento
del gasto público (estimulado por el Plan Marshall), el establecimiento
del Estado del Bienestar y un crecimiento de los sindicatos. Y ahora
que estamos en una situación que para millones de españoles es semejante
a la Gran Depresión, el Banco de España aconseja bajar los salarios y
reducir y desmantelar el Estado del Bienestar.
Está claro que o son incompetentes (lo
cual no descarto para el equipo de dirección del Banco de España), o son
tan fanáticos con su dogma neoliberal que a pesar de todo siguen siendo
insensibles al enorme daño que están causando. En realidad es justa la
pregunta de cómo pueden ser tan insensibles. Y la respuesta es también
fácil de ver. Es su servilismo y docilidad hacia el capital financiero
(a la banca privada) y hacia el mundo empresarial, que están
consiguiendo lo que siempre desearon.
Hoy las rentas del capital en
España (como porcentaje de las rentas totales) son ya superiores a las
rentas del trabajo. Una situación única en la UE-15 (el grupo de países
de semejante nivel de desarrollo al que tiene España). Y ahí está la
raíz del problema. La pobreza de la demanda y la pobreza de la población
y del sector público se deben a que la mayoría de ingresos al Estado
proceden de las rentas del trabajo. Al descender estas, desciende la
demanda y aumenta la pobreza.
Pero el Banco de España prefiere ignorar
esta situación. Quiere que continúen la precariedad, los bajos salarios y
los recortes. Y todo ello propuesto por un gobernador y unos consejeros
que tienen los contratos más rígidos y más estables, y unos de los
salarios más altos que hay en España, los cuales, desde la élite y casta
donde viven, aconsejan que se haga lo opuesto para todos los demás. Así
es el Banco de España."
(Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 7 de junio de 2016, en www.vnavarro.org, 07/06/16)
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