8.6.16

En la ‘hucha de las pensiones’ solo queda dinero para cuatro mensualidades. Solución... inmigración

"(...) Los sistemas de reparto de las pensiones (una generación financia la jubilación de la anterior) están en dificultades. No sólo por la citada demografía sino también por la deriva de los mercados de trabajo. 

Esto se observa muy bien en nuestro país: tasas muy altas de paro pero también devaluación salarial de los que trabajan y mucha precarización en los jóvenes que entran a cotizar en la Seguridad Social, como consecuencia de una reforma laboral también nefasta para las cuentas de esta última. 

El resultado de estos dos factores (demografía y mercado de trabajo) es que las nuevas cohortes de trabajadores son más pequeñas en número que las anteriores y peor pagadas, y ellas son las que tienen que financiar a los grupos de ciudadanos que van jubilándose, cada vez más amplios (las generaciones del baby boom).

Aumentan los gastos de las pensiones (más pensionistas, muchos de ellos en los niveles altos de percepción) mientras que los ingresos no lo hacen al mismo ritmo. En 2015, a pesar de que la economía española creció por encima del 3% y se creó medio millón de puestos de trabajo teóricos, el déficit de la Seguridad Social superó los 16.700 millones de euros (el 1,55% del PIB), mientras el Fondo de Reserva (la hucha de las pensiones) se ha quedado escuchimizado achicando este desequilibrio, y apenas equivale ahora a cuatro meses de financiación de las prestaciones (alrededor de 32.000 millones de euros).

Comienzan a aparecer análisis que cuantifican los beneficios, no sólo los costes en las finanzas públicas, que podrían traer los centenares de miles de refugiados e inmigrantes económicos que han entrado en Europa en los últimos meses. 

Habrán de soportarse empíricamente: además de la ayuda en la financiación de las pensiones, la creación de nichos de empleo que no están explotados por los ciudadanos europeos, o el aumento de la demanda de bienes y servicios, etcétera.

 Un estudio publicado recientemente dice que invertir un euro en la bienvenida de los refugiados podrá generar dos euros en beneficios económicos en cinco años, siempre que se abran los mercados de trabajo y se regularice a los recién llegados. Nadie emigra sin que medie el reclamo de alguna promesa. (...)"             (Joaquín Estefanía, El País, 05/06/16)

No hay comentarios:

Publicar un comentario