Redes térmicas en ciudades europeas
"(...) cuando se nos pregunta a los abogados sobre las implicaciones legales de
esta posibilidad, tendemos a ser portadores de malas noticias para los
bienintencionados políticos que prometieron que municipalizarían los
servicios básicos.
Y es que antes de nada, se impone la necesidad de
preservar la seguridad jurídica (salvo en los recortes a las renovables,
claro, donde parece ser que todo vale) y no siempre es posible
recuperar esos servicios sin quebrar la confianza legítima de los
operadores. En algunos ámbitos, las cosas se hicieron mal y ahora se
arrastra el error histórico.
(...) paralelamente a las redes eléctricas y de gas, hace tiempo que se están
desarrollando en Europa redes que transportan directamente la energía
térmica, principalmente para calefacción, aunque en algunos casos
también para refrigeración.
Se trata de redes locales (“de distrito”)
para cubrir las necesidades térmicas de hogares, industrias, empresas y
administraciones públicas y que suponen una gran oportunidad para la
energía térmica renovable.
Sin embargo, en España el District Heating
está todavía poco desarrollado, como también lo está la legislación al
respecto, que no va más allá de algunas tímidas referencias en la
normativa que transpone de forma deficiente y tardía la Directiva de
Eficiencia Energética.
Por el momento, sólo algunos Ayuntamientos han
lanzado concursos públicos para la construcción y gestión de la red de District Heating
en sus términos municipales. Pero es previsible que muchos más sigan su
ejemplo en los próximos años y décadas. Y aquí es donde reside la
oportunidad histórica.
A la hora de construir las redes de District Heating
caben diversas posibilidades.
Primera, que el Ayuntamiento, con sus
propios técnicos, construya y gestione la red.
Segunda, que el
Ayuntamiento, manteniendo la propiedad, encargue la construcción y
gestión de la red durante un tiempo a una empresa especializada en la
materia, estableciendo en los pliegos técnicos los precios a los que se
tiene que vender la energía térmica y los porcentajes mínimos de fuentes
renovables exigibles a la gestora de la red.
Y tercera, que el
Ayuntamiento encargue la construcción de la red de calor y frío a una
empresa, la cual será propietaria de esa red.
Pues
bien, cualquier Ayuntamiento con sentido histórico y visión de futuro
debería optar por la segunda posibilidad, siempre que la primera no sea
posible por incapacidad técnica o económica para construir y gestionar
por sí mismos la red de energía térmica, y evitar la tercera.
Que la red
la construya y gestione temporalmente una empresa, sí, pero que la
propiedad de la red sea pública, ya que ahorrarse ahora unos euros y que
la red sea privada supone un grave error que se terminará pagando con
una incapacidad absoluta para intervenir en materia de energía térmica
en el futuro. (...)" (Daniel Pérez, eldiario.es, 16/04/16)

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