8.6.16

Soy cirujana en la sanidad pública y he firmado cinco contratos en siete meses

"Los médicos de la sanidad pública pueden estar orgullosos. Cada vez que se pregunta a los ciudadanos por el servicio que prestan, la satisfacción es evidente: el 88% considera que la atención de los médicos de cabecera es buena o muy buena, el 83,3% le da esas notas a los especialistas y el 79,7% a los de urgencias. El trato del personal se valora con un 7,7 sobre 10 en el último Barómetro Sanitario.

Sin embargo, para este reportaje ninguno quiere dar la cara, por muy satisfechos que estén con la labor que desempeñan en la sociedad. "Hablamos de esto si no pones mi nombre real". "No digas qué enfermedad es la que investigo, que se va a reconocer el hospital". "¿Una foto de espaldas? Ni de broma. Se me acaba el contrato en una semana y no quiero líos, aún no sé si me van a renovar".

Todos necesitan ocultarse antes de contar las condiciones laborales de su día a día, por eso los nombres de los testimonios que se reproducen a continuación han sido modificados. Pero antes de darles la palabra, tres datos rápidos para ponerse en contexto:

1. La mitad de los profesionales que trabajan en el Sistema Nacional de Salud no tienen su plaza en propiedad (en Madrid o Cataluña ronda el 30%).
2. Entre esos médicos sin plaza, el 41% no consigue un contrato a tiempo completo de más de seis meses.
3. Los médicos sin plaza firman una media de casi seis contratos al año con la Administración.

Son cifras del estudio realizado por la Organización Médica Colegial, cuyo presidente comparó la inestabilidad de los médicos españoles con la de "quienes trabajan en un McDonald's". Salvo que en este caso no se trata de una empresa privada. "La sanidad pública es la mayor empresa de trabajo temporal de España", apostilló el coordinador del estudio.

Carmen, 30 años. Cirujana.

"Para encontrar trabajo no hay pruebas de selección, no hay procesos abiertos, no hay Recursos Humanos, no hay una bolsa de trabajo... No hay forma de saber dónde buscan gente ni con qué requisitos, solo puedes tirar de contactos tuyos, de tu jefe, tus compañeros o tu familia, y pasear tu currículum de hospital en hospital intentando ir más allá de la recepción.

Yo hago cirugía general y digestiva. Mi trabajo tiene tres partes: valorar si hay que operar, estar en quirófano operando y ocuparme de los que están ingresados después de la operación. Tengo 3-5 guardias al mes, esos días puedo llevar 18 horas trabajando y después meterme al quirófano con cinco pacientes seguidos, toda la noche operando.

Desde noviembre he encadenado cinco contratos. Ahora me están renovando mes a mes, me entero en el último momento si sigo o no. Tengo que tener ahorrado siempre, porque el sueldo de ese mes puede que tenga que durarme un mes o varios. 

Si a finales de este mes no me renuevan, volveré al paro. La última vez que fui, la del INEM me preguntó de forma rutinaria si quería que me apuntara otra profesión en mi lista, y le dije: 'Es que soy cirujana...'. Fue un momento un poco raro. Pero vamos, con mi contrato de un mes todo el mundo me da la enhorabuena.  (...)

Ricardo, 36 años. Neurocirujano.

"He estado cinco años con contratos de tres, seis o nueve meses. Lo máximo que firmé fue un año. Tener contratos de tres meses te dificulta la vida, con contratos eventuales nadie te da una hipoteca por muy neurocirujano que seas.

 Aunque lo peor son las formas: te tratan como a ganado. Estás a 28 de diciembre y nadie te dice si tienes que venir a trabajar el día 1. A veces no te decían cuándo tenías que firmar el contrato, un compañero se había ido unos días en Navidad porque era de fuera y tuvo que volver de donde estaba para firmar, porque le decían: "Si no vienes te quedas sin trabajo". 

A otro le dijeron que tenía que ir a firmar una mañana en la que justo no podía porque tenía que ver a un montón de pacientes y cuando lo dijo le respondieron: "Esto son lentejas". Es denigrante. (...)"                  (Alvaro Rigal, El Confidencial, 07/05/16)

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