7.7.16

“La caridad degrada y desmoraliza.”... por eso votaron 'brexit' personas que se sienten marginadas y estigmatizadas culturalmente, que se sienten objeto de burla... ha sido su forma de pedir respeto

"(...) El voto al Brexit ha servido a muchos para expresar un hartazgo y una indignación y al hacerlo se ha sentido una satisfacción. (...)

La xenofobia: este es el elefante en la habitación de la sociedad británica. El Reino Unido es un país con una importante tradición racista. Las encuestas ya en los años 60 y 70 mostraban que un 80% de la población estaba de acuerdo con la afirmación “Hay demasiados extranjeros”. La proporción en estos momentos, con muchos más inmigrantes en el país que entonces, ronda el 60%.  

Aunque parezca que los incidentes racistas se han multiplicado, la realidad es que siempre han ocurrido, por lo general dirigidos contra pakistaníes y personas de color. La diferencia es que ahora también suceden contra polacos, rumanos, españoles, griegos… es decir, contra blancos.

La xenofobia está ahí, pero estaba ahí también ayer. Y hay que combatirla. Pero aunque todos los racistas son partidarios del Brexit,  no todos los partidarios del Brexit son racistas. El racismo es otra explicación esencialista que no nos debe satisfacer por completo.(...)

La gente: años de monetarismo y desindustrialización devastaron las áreas del Reino Unido donde ahora se celebra el Brexit. Miles de personas perdieron el trabajo, la capacidad de mantenerse, de ser autónomos, y por tanto el respeto de sí mismos y la sociedad. 

Muchos  respondieron recurriendo al chivo expiatorio más al alcance: los extranjeros. Otros muchos abandonaron cualquier esperanza en el futuro, y como dejaron de creer en él se hicieron impermeables a cualquier argumento sobre las consecuencias negativas del Brexit. La respuesta de los sucesivos gobiernos británicos fue una ampliación del gasto público mediante nuevos empleos y subvenciones. 

Se quiso solucionar el problema con lluvias de dinero mientras se condenaba culturalmente a sus perceptores. Pero como decía Oscar Wilde, “la caridad degrada y desmoraliza.” La caridad que proviene de las élites no genera gratitud, sino resentimiento. Por eso los granjeros de Gales, dependientes de las ayudas de la UE han votado en su contra.

 Por eso el eslogan de la campaña, “take back control”, funcionó tan bien, porque apelaba a personas que se sienten marginadas y estigmatizadas culturalmente, que se sienten objeto de burla y escarnio por los urbanitas, los universitarios, los cosmopolitas... Votar Brexit ha sido su forma de pedir respeto."                          (Santiago Sánchez Pagés, CTXT, 29/06/16)

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