"El presente documento es fruto del trabajo colectivo de los
participantes en la Red Lexit. Fue redactado y aprobado antes del
referendum sobre el brexit y sin intención alguna de influir en el voto
popular en uno u otro sentido. (...)
Contrariamente a la tesis que ve la UE como un terreno de juego neutral,
lo sucedido tras la Gran Recesión de 2007-2009 muestra que el actual
proyecto de integración europea ha quedado definido por la naturaleza
regresiva de sus tratados y por una radicalización sin precedentes de su
carácter neoliberal.
Las relaciones de poder desiguales y jerárquicas
(centro-periferia) caracterizan desde hace tiempo la integración
europea, pero han culminado finalmente en la dominación alemana sobre la
política económica de la UE tras la Gran Recesión. (...)
La crisis del euro es producto de un diseño y arquitectura de la
Unión Monetaria Europea mal concebidos desde el inicio, centrado en la
austeridad y la desinflación como objetivos prioritarios. En lugar de
conducir a un proceso de convergencia económica y social entre los
Estados miembros de la Eurozona, las diferencias en términos de
desarrollo económico real (salarios, productividad, etc.) se agrandaron
cada vez más.
Finalmente, la Unión Monetaria Europea condujo a enormes
‘desajustes macroeconómicos’ (es decir, déficits por cuenta corriente
cada vez mayores, no sólo en los países del Sur europeo, sino también en
Francia e Italia junto a enormes superávits por cuenta corriente en
Alemania y otros países) y, en una primera fase, generó flujos de
capital desde el centro de la UE a la periferia.
Este flujo de dinero
barato fomentó burbujas especulativas basadas en el sector inmobiliario y
financiero, entre otros, y aumentó fuertemente la deuda privada y, en
ciertos casos, también la deuda pública.
Un factor relevante en
estos desajustes fueron las medidas tomadas por Alemania para reducir
sus costes labores unitarios, reorganizando las cadenas de creación de
valor de la industria exportadora alemana con mano de obra barata
procedente del Este de Europa y mediante el dumping salarial y fiscal y los recortes sociales.
El
resultado de todo esto fue una presión enorme sobre las economías más
débiles para aumentar la competitividad internacional de ‘sus’
industrias y servicios. Dado que, en el marco de la Unión monetaria, ya
no podían hacerlo mediante política monetaria, recurrieron a la llamada
‘devaluación interna’.
En la práctica, esto quiere decir:
desmantelamiento del Estado del bienestar, amplias privatizaciones de
los servicios y estructuras públicas, dumping salarial y social,
competición a la baja en materia de impuestos, ataques a la negociación
colectiva, intentos de desmantelar a los sindicatos y demonización o, en
ciertos casos, despido masivo de trabajadores del sector público. (...)
Así es como funciona el euro desde el punto de vista político: empuja a
los Estados miembros a una competencia a la baja cada vez mayor, en la
que la posición económica de cada Estado sólo puede mejorarse imponiendo
políticas en beneficio del capital internacional y en contra de la
mayoría de la población. Crea una espiral a la baja en salarios,
pensiones, gasto social, empleo público, etc. (...)
Tal y como han demostrado de forma concluyente un sinnúmero de
autores, la Zona Euro no cumple los requisitos imprescindibles para que
una zona monetaria funcione mínimamente y resulta imposible imaginar que
los cumpla en el futuro.
Este tipo de zona monetaria, con niveles de
productividad y estructuras económicas enormemente dispares,
necesitaría, para reducir sus desequilibrios internos, transferencias
económicas masivas desde las economías más fuertes, transferencias que
estudios fiables cifran en cerca de un 10% del PIB de la Eurozona; una
magnitud que resulta no sólo irrealizable en términos políticos, sino
también indeseable: como demuestran todos los precedentes en la Zona
Euro, los gobiernos de los países ‘financiadores’ utilizarían esa
posición para condicionar las políticas internas de los países
receptores, pisoteando la democracia.
Estos últimos años demuestran cómo
ese tipo de sistema destruye la soberanía popular, divide a los pueblos
de Europa y alimenta la xenofobia.
En última instancia, la
posibilidad de un Estado federal europeo democrático que no refleje las
relaciones de dominación entre los actuales Estados miembros exigiría
una auténtica sociedad civil europea que no existe de momento ni puede
imponerse desde arriba. (...)
En el actual contexto alarmante de pérdida de derechos democráticos,
desmantelamiento de los estados de bienestar y privatización de los
servicios y bienes comunes, las fuerzas emancipadoras de Europa deben
proponer alternativas factibles, creíbles, basadas en el principio
fundamental de la soberanía popular, contra el actual proyecto de
integración neoliberal autoritaria. Por eso, el Lexit (Left Exit, salida por la izquierda) debe ser nuestra herramienta para restaurar la democracia. (...)
Primeros firmantes
- Tariq Ali, author and filmmaker, UK
- Jorge Amar, Asociación por el pleno empleo y la estabilidad de precios, Spain
- Prof. em. Yangos Andreadis, Pantheion University, Greece
- Cristina Asensi, Democracia Real Ya and Money Sovereignty Commission, Spain... et al...(...)" (Rebelión, 04/07/16)
Alternativa a la salida del euro: monedas digitales
Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción,
sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno
impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra
económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.
Los únicos perjudicados, los
especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa,
2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )
Los artículos de Juan José R. Calaza (Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con
gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica para salir de la crisis:
Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html
Para salir de la crisis sin salir del euro: España
debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html
Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:
Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html
Hay alternativas, incluso dentro del euro.
Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/
Más información en: 'Si Grecia, España, o
Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar
instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar
créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html
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