7.7.16

Por la democracia y contra el fallido Sistema Euro... que empuja a los Estados miembros a una competencia a la baja cada vez mayor, creando una espiral a la baja en salarios, pensiones, gasto social, empleo público, etc...

"El presente documento es fruto del trabajo colectivo de los participantes en la Red Lexit. Fue redactado y aprobado antes del referendum sobre el brexit y sin intención alguna de influir en el voto popular en uno u otro sentido. (...) 

Contrariamente a la tesis que ve la UE como un terreno de juego neutral, lo sucedido tras la Gran Recesión de 2007-2009 muestra que el actual proyecto de integración europea ha quedado definido por la naturaleza regresiva de sus tratados y por una radicalización sin precedentes de su carácter neoliberal.

 Las relaciones de poder desiguales y jerárquicas (centro-periferia) caracterizan desde hace tiempo la integración europea, pero han culminado finalmente en la dominación alemana sobre la política económica de la UE tras la Gran Recesión. (...)

La crisis del euro es producto de un diseño y arquitectura de la Unión Monetaria Europea mal concebidos desde el inicio, centrado en la austeridad y la desinflación como objetivos prioritarios. En lugar de conducir a un proceso de convergencia económica y social entre los Estados miembros de la Eurozona, las diferencias en términos de desarrollo económico real (salarios, productividad, etc.) se agrandaron cada vez más. 

Finalmente, la Unión Monetaria Europea condujo a enormes ‘desajustes macroeconómicos’ (es decir, déficits por cuenta corriente cada vez mayores, no sólo en los países del Sur europeo, sino también en Francia e Italia junto a enormes superávits por cuenta corriente en Alemania y otros países) y, en una primera fase, generó flujos de capital desde el centro de la UE a la periferia.

 Este flujo de dinero barato fomentó burbujas especulativas basadas en el sector inmobiliario y financiero, entre otros, y aumentó fuertemente la deuda privada y, en ciertos casos, también la deuda pública.

Un factor relevante en estos desajustes fueron las medidas tomadas por Alemania para reducir sus costes labores unitarios, reorganizando las cadenas de creación de valor de la industria exportadora alemana con mano de obra barata procedente del Este de Europa y mediante el dumping salarial y fiscal y los recortes sociales.

El resultado de todo esto fue una presión enorme sobre las economías más débiles para aumentar la competitividad internacional de ‘sus’ industrias y servicios. Dado que, en el marco de la Unión monetaria, ya no podían hacerlo mediante política monetaria, recurrieron a la llamada ‘devaluación interna’. 

En la práctica, esto quiere decir: desmantelamiento del Estado del bienestar, amplias privatizaciones de los servicios y estructuras públicas, dumping salarial y social, competición a la baja en materia de impuestos, ataques a la negociación colectiva, intentos de desmantelar a los sindicatos y demonización o, en ciertos casos, despido masivo de trabajadores del sector público.  (...)

Así es como funciona el euro desde el punto de vista político: empuja a los Estados miembros a una competencia a la baja cada vez mayor, en la que la posición económica de cada Estado sólo puede mejorarse imponiendo políticas en beneficio del capital internacional y en contra de la mayoría de la población. Crea una espiral a la baja en salarios, pensiones, gasto social, empleo público, etc. (...)

Tal y como han demostrado de forma concluyente un sinnúmero de autores, la Zona Euro no cumple los requisitos imprescindibles para que una zona monetaria funcione mínimamente y resulta imposible imaginar que los cumpla en el futuro.

 Este tipo de zona monetaria, con niveles de productividad y estructuras económicas enormemente dispares, necesitaría, para reducir sus desequilibrios internos, transferencias económicas masivas desde las economías más fuertes, transferencias que estudios fiables cifran en cerca de un 10% del PIB de la Eurozona; una magnitud que resulta no sólo irrealizable en términos políticos, sino también indeseable: como demuestran todos los precedentes en la Zona Euro, los gobiernos de los países ‘financiadores’ utilizarían esa posición para condicionar las políticas internas de los países receptores, pisoteando la democracia. 

Estos últimos años demuestran cómo ese tipo de sistema destruye la soberanía popular, divide a los pueblos de Europa y alimenta la xenofobia.

En última instancia, la posibilidad de un Estado federal europeo democrático que no refleje las relaciones de dominación entre los actuales Estados miembros exigiría una auténtica sociedad civil europea que no existe de momento ni puede imponerse desde arriba. (...)

En el actual contexto alarmante de pérdida de derechos democráticos, desmantelamiento de los estados de bienestar y privatización de los servicios y bienes comunes, las fuerzas emancipadoras de Europa deben proponer alternativas factibles, creíbles, basadas en el principio fundamental de la soberanía popular, contra el actual proyecto de integración neoliberal autoritaria. Por eso, el Lexit (Left Exit, salida por la izquierda) debe ser nuestra herramienta para restaurar la democracia. (...)

Primeros firmantes
  • Tariq Ali, author and filmmaker, UK
  • Jorge Amar, Asociación por el pleno empleo y la estabilidad de precios, Spain
  • Prof. em. Yangos Andreadis, Pantheion University, Greece
  • Cristina Asensi, Democracia Real Ya and Money Sovereignty Commission, Spain... et al...(...)"                            (Rebelión, 04/07/16)

Alternativa a la salida del euro: monedas digitales

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.

Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467  )

Los artículos de Juan José R. Calaza (Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica para salir de la crisis: 

Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html

Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html  

Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815  

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:


Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/  

Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas':    http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

No hay comentarios: