"Un espectro recorre Europa después del Brexit: los referéndums
populares sobre la Unión Europea y sus políticas. En el sistema político
que las élites europeas creían atado y bien atado se ha abierto un
enorme boquete.
Aunque dos tercios de los ciudadanos griegos votaran
contra la imposición de las políticas de austeridad de la Comisión
Europea, se pudo despreciar su voluntad desde Bruselas porque se podía
estrangular financieramente a un pequeño país, por muy cuna de la
civilización que sea, hasta someterlo. Como al final hicieron, contando
con la responsabilidad de Tsipras que tuvo que aceptarlo a la fuerza.
Pero
el Reino Unido es mucho Reino Unido, con Londres como centro de la
finanza mundial y unas fuerzas armadas que son el principal contingente
europeo en caso de necesidad. De ahí la violencia de las reacciones
contra Cameron y el Brexit en las cancillerías europeas, con la
importante excepción de una prudente Merkel. (...)
Y es que empiezan movimientos para referéndums similares en Holanda,
Austria y Escandinavia. Y la posibilidad de renegociar los tratados de
la Unión, incluyendo el euro y Schengen, aparece con fuerza en Francia e
Italia. En Francia, se puede repetir el proceso político que llevó al
Brexit.
Ante el avance de Marine Le Pen, primera en los sondeos para las
presidenciales del 2017, los principales candidatos de la derecha
(descartado un Hollande neoliberal que se hunde por momentos) están
incorporando a sus programas la renegociación de los tratados europeos
para competir con Le Pen.
Y después está Italia que puede ser el país
donde se produzca la crisis más inmediata de la estabilidad política
europea. La victoria del Movimiento Cinco Estrellas en las elecciones
municipales de Roma y Turín apunta a una transformación del panorama
político italiano que ya señalan las encuestas, según las cuales este
partido surgido de la crítica a la casta está en cabeza para las
próximas elecciones.
Claro que ya sabemos, por la experiencia con
Podemos en España, que una cosa son las encuestas y otra el voto cuando
el miedo se convierte en la emoción dominante. Recuerdo que la política,
toda la política, es emocional. (...)
Si llegaran a formar gobierno, hay que recordar que el M5E propone
renegociar el tratado del euro y someter a referéndum la continuidad de
Italia en el euro en las condiciones actuales. Así como poner en
cuestión diversas políticas económicas europeas marcadas por la
ideología de la austeridad de la Comisión Europea.
De hecho, el
Brexit es mucho más importante porque permite plantear un cambio
político institucional que parecía inconcebible por su impacto real en
las relaciones entre el Reino Unido y Unión Europea. Con los británicos
se abre ahora un largo proceso de negociación, guiado por una política
hábil y fuerte como Theresa May, que puede durar hasta dos años.
El
cálculo es claro: en ese lapso de tiempo pueden pasar muchas cosas.
Incluida la posibilidad de la Europa a dos velocidades de la que se
habló durante la crisis del euro. Una posibilidad que ya ha provocado un
enfrentamiento en el corazón de la Unión Europea: la gran coalición
alemana.
Mientras que Gabriel, el líder del SPD, aprovecha la ocasión
para mostrar lo dañinas que pueden ser las políticas de austeridad
impuestas por la Comisión de forma autoritaria, Schäuble, el conservador
ministro de Finanzas, vuelve a poner sobre el tapete que Alemania
podría construir un bloque del euro del norte, avanzando hacia un
federalismo económicamente responsable entre quienes son dignos de
acceder a ese paraíso nibelungo, dejando los costosos y díscolos sureños
como lugares de vacaciones con un devaluado euro del sur. (...)
El federalismo europeo no puede basarse en la traición de los ideales
solidarios de Europa (negociaciones con regímenes como Sudán, Eritrea y
Turquía para que bloqueen a los refugiados de guerra a cambio de
ayudas financieras y militares), ni en la imposición de austeridad a la
alemana, ni en el desprecio de quienes se resisten a ceder soberanía a
la eurocracia de Bruselas.
Sin todas estas reformas, la Unión Europea actual está condenada a corto plazo." (Pánico en Europa, de Manuel Castells, La Vanguardia, en Caffe Reggio, 16/07/16)
No hay comentarios:
Publicar un comentario