"Después de las elecciones del 26J la pregunta es inmediata: ¿y ahora qué, señor Rajoy? (...)
El problema es que en esta segunda legislatura no habrá nada que
permita seguir ocultando nuestra cruda realidad. Salvo el País Vasco y
un tejido industrial exportador vigoroso, somos un país de sol y playa,
de camareros y crupieres, envejecido, endeudado, desigual, de empleos
precarios y muy mal pagados, y donde el talento huye y emigra
despavorido.
No hay futuro para nuestros hijos y el responsable
último de ello es la sociedad española en su conjunto. Pero, sobre todo,
y muy especialmente ese grupo de mayores de 54 años que tanto aplaudió
la burbuja inmobiliaria, que nunca se quejó de una corrupción galopante
asfixiante, que ni siquiera a fecha de hoy se preocupa por el futuro de
sus pensiones -debería temblar viendo la evolución de nuestra población
activa y de la productividad de nuestros factores-, y que en las últimas
elecciones dio el poder a un partido salpicado de escándalos
inimaginables.
Pero también son corresponsables nuestros prohombres de
negocios, muy preocupados ellos por formar parte de ese pequeño grupo
que concentra y acapara el poder económico en nuestro país. En España
los buscadores de rentas campan a sus anchas, a costa de la ciudadanía,
medrando y reptando por y entre los distintos ministerios. (...)
El objetivo último era mantener el régimen y el statu quo actual de nuestro país. Y lo han conseguido.
Una vez conseguido, vuelta a la normalidad. Habrá nuevos ajustes presupuestarios
que el nuevo gobierno implementará sin rechistar.
Pero además, en un
contexto donde los mercados financieros siguen estando sobrevalorados, y
las expectativas de crecimiento económico y de beneficios empresariales
siguen siendo excesivamente optimistas, entraremos en un ciclo de aversión al riesgo. Y ¿qué pasará con nuestra deuda soberana, deuda bancaria y deuda externa? Imagínense. (...)
Si analizamos la evolución geopolítica, económica y social del mundo en que vivimos no hace falta ser muy espabilado para entender que esto va a acabar mal.
No es nada descabellado pensar que la actual debilidad cíclica, unida a
la explosión de las distintas burbujas financieras generadas por los
Bancos Centrales, haga saltar por los aires la estrategia diseñada por
las élites globales dominantes.
Ya saben ustedes lo que ocurrirá, nuevas
quiebras en el sistema bancario y financiero global por impagos de
deudas soberanas -sólo en países sin soberanía monetaria-, corporativas y
de familias. Y los problemas en el sistema bancario conducirán a una
contracción de liquidez importante, que repercutirá negativamente en la
actividad económica real.
Como ya expusimos en un blog anterior, al
igual que hay réplicas de un terremoto, nos encontraríamos ante el despliegue de una nueva fase de la crisis de 2008.Pero ya da igual, aquí el Régimen ha logrado mantenerse y dispone de cuatro años más para seguir haciendo y deshaciendo a su antojo." (Juan Laborda, Vox Populi, 06-07-16)
No hay comentarios:
Publicar un comentario