"Una mayoría transversal se opone en el Parlamento a que el Gobierno
comunitario bloquee fondos estructurales a los dos países. La Comisión
parece más flexible. ¿Es el principio del fin de las políticas
ordoliberales?
En el Parlamento Europeo hay un consenso
creciente y transversal sobre la necesidad de no perjudicar el
crecimiento del continente. Poco a poco, las fuerzas conservadoras del
sur intentan despegarse de la obsesión por la austeridad que caracterizó
la era Barroso, los dos mandatos del portugués al frente de la Comisión
Europea. Esta semana se ha visto, sin embargo, que esta tendencia no ha
calado aún del todo entre los altos tecnócratas del Gobierno
comunitario. (...)
España se libró en julio de una multa de 2.000 millones de euros,
tras incumplir las previsiones de déficit impuestas por el Programa de
Estabilidad. Pero un segundo punto del proceso sancionador quedó
abierto: la amenaza de congelación de fondos estructurales.
La Comisión
pretendía bloquear parte del dinero para 2017 pero el Parlamento Europeo
invocó un comodín, el Diálogo Estructurado, que obliga al Gobierno de
la UE a explicar por qué quiere recortar los fondos comunitarios a un
país que incurre en déficit excesivo.
El Parlamento Europeo
rechaza la congelación de los Fondos Estructurales y de Inversión para
España y Portugal porque se trata de “una medida dura”, según el
presidente de su Comité de Asuntos Económicos, el italiano Roberto
Gualtieri, del Partido Democrático. (...)
Hasta el lunes 3 de octubre, día en el que la mayoría de diputados de la
Eurocámara se opusieron a la sanción, en Bruselas se barajaba que las
partidas afectadas por el bloqueo podrían alcanzar 1.300 millones de
euros. (...)
El rechazo de los europarlamentario es, sin embargo, sólo una
recomendación y la Comisión podría hacer caso omiso. Pero todo apunta a
que escucharán las razones del Parlamento. El órgano ejecutivo de la UE
tiene hasta finales de año para proponer la congelación o no del dinero
pero, durante la comparecencia en el Diálogo Estructurado, sus dos
representantes trataron de minimizar el impacto negativo de esta
suspensión. (...)
Lo más probable, dada la discusión abierta, es que el castigo sea
mínimo, casi como una reprimenda simbólica a España y Portugal.
“Vinieron
con la intención de dar la imagen de que no quieren activar este
proceso, que están obligados por las normas, pero que la Comisión hará
todo lo posible para que no se active”, comenta el eurodiputado de ICV,
Ernest Urtasun, adscrito al grupo de Los Verdes.
Esta actitud es
la misma que se vio antes del verano respecto a la multa a España. Tras
el sí en el referéndum del Brexit y con la ultraderecha francesa del
Frente Nacional ganando ímpetu ante las elecciones presidenciales de ese
país en 2017, el presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker, supo
ver que no era el momento de sancionar a nadie.
“Los ciudadanos de
España y Portugal no lo entenderían después de los duros ajustes
sufridos”, explicó entonces el comisario portugués, Carlos Moedas,
responsable de Ciencia e Innovación en el Ejecutivo europeo. (...)
Aunque el representante alemán Günther Oettinger, comisario de
Economía Digital, fue de los más duros con España y Portugal, en Berlín
sus jefes cambiaron de discurso. El Ministro de Finanzas, Wolfgang
Schauble, defensor a ultranza de la austeridad fiscal, pidió en una
ronda de llamadas a los comisarios conservadores que valorasen las
consecuencias políticas de su decisión.
El movimiento es algo más que
una concesión a la periferia. El Gobierno de Angela Merkel tiene un
difícil escenario electoral en los próximos meses, está perdiendo cada
vez más fuelle y la ultraderecha de la AfD es una amenaza para los
comicios federales de 2017.
Los casi nueve años de crisis
económica tratados con sobredosis de austeridad le están saliendo muy
caros a la UE; populismos crecientes en los Estados Miembros y discursos
cada vez más xenófobos y contrarios al proyecto comunitario. (...)
Si los gobiernos español y luso cumplen con la senda fiscal, si
reconducen el déficit como se les pidió en julio, el vicepresidente
Katainen confirmó que una hipotética congelación se revocaría y “no se
perderá ni un céntimo”.
Para Lidia Senra, eurodiputada gallega de
AGE, esta condición es, sin embargo, “un chantaje permanente”. Según
ella, no hay cara amable de los comisarios: “Están convencidos de que
los gobiernos van a aplicar las medidas de austeridad a cambio de no
suspender los fondos estructurales”.
Un rechazo parlamentario casi absoluto
Lo
novedoso es que los conservadores, las filas socialdemócratas, los
verdes y los grupos de izquierda formaron un frente común, excepcional
por su heterogeneidad ideológica, “una gran mayoría”, en palabras de
Urtasun. El PP Europeo abandonó su tradicional disciplina con el
cumplimiento de las normas y sus diputados abogaron por la flexibilidad,
uniéndose a sus rivales parlamentarios. (...)
En la bancada socialista creen que esta posición común de los grupos
parlamentarios parte del análisis común sobre la situación económica
europea. “No es simplemente una cuestión de interés nacional”, dice el
parlamentario del PSOE Jonás Fernández. “En el grupo popular
intervinieron eurodiputados en contra de ese bloqueo que no eran
españoles ni portugueses”. (...)
Pero, ¿si la Comisión realmente no quiere aplicar esta congelación y el
Europarlamento la rechaza, por qué sigue en marcha el proceso?
Sencillamente porque Bruselas lo activó al abrir la sanción por déficit
excesivo a España y Portugal y el Ecofin, el Consejo de la UE integrado
por los ministros de Finanzas y Economía de los 28 Estados Miembros, lo
ratificó. (...)
El mal trago vivido hasta julio pudo acabar en catástrofe, con una
sanción del 0,2% del PIB. La Comisión no impuso la multa pero de
aquellos polvos vienen estos lodos. España y Portugal siguen en la
picota y sus ministros recibirán un escarnio público en Bruselas.
La
audiencia de la Comisión en el Parlamento Europeo deja, además de la
infrecuente alianza parlamentaria entre conservadores e izquierda, una
sorpresa política: la llamada a consultas de los titulares de Economía
de España y Portugal para “un intercambio de puntos de vista antes de
finales de octubre” con los “Comités de Desarrollo Regional y de
Economía” del Parlamento. (...)" (Alexandre Mato, CTXT, 08/10/16)
No hay comentarios:
Publicar un comentario