"El drama de los desahucios ha sido uno de los que más fuerza
mediática ha alcanzado durante la crisis por su gravedad, pero también
por la eficaz acción comunicativa y organizativa desarrollada por la
Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).
Precisamente esta
organización ha sido la que ha permitido que el Observatori DESC haya
podido elaborar, ante el déficit de datos oficiales, su informe Exclusión residencial en el mundo local: crisis hipotecaria en Barcelona 2013-2016.
El texto es la conclusión de un trabajo desarrollado durante los
últimos tres años en el que se han realizado entrevistas a casi un
millar de personas que se han acercado a la PAH.
“Uno de los objetivos del informe es visibilizar los desahucios y el
mal estado en el que se encuentra el derecho a la vivienda, pero también
llenar el vacío de datos sobre la crisis hipotecaria”, explica Gabriele
D’Adda, uno de los investigadores.
Y estos son contundentes: el 90% de los impagos
registrados se produjeron de 2010 a 2015, es decir, fueron causados
directamente por la crisis económica.
Los principales motivos -era una
pregunta multirrespuesta- fueron, en un 68,1% de los casos, la pérdida
del trabajo y el paso a una situación de desempleo y, en un 43,1%, la
subida de la cuota hipotecaria. Un 32,1% alegó también como razón la
cantidad de deudas contraídas y un 22,3% el divorcio o separación.
Los desahucios se han cebado con una clase social determinada, lo que
se refleja, por un lado, en los barrios donde se concentra el mayor
número de afectados, entre los que Sant Martí y Nou Barris
se llevan la mitad. Por el otro, es significativo el dato de los
ingresos netos mensuales por familia, que se sitúan en una media de 939
euros al mes, mientras que la cuota de la hipoteca alcanza, también de
media, los 1.065 euros.
Esto significa que el 53,9% de las unidades
familiares tienen que asumir una cuota superior a sus ingresos. El 10%
de los hogares estudiados no ingresa nada y el 7% sólo percibe entre 400
y 800 euros al mes. La situación se vuelve más dramática si se tiene en
cuenta que más de la mitad de las familias con tres o más miembros no
tiene ningún ingreso.
Las dificultades de las familias -de las que un 61,6% tienen al menos
un menor- a la hora de pagar la hipoteca no sólo se viven en el momento
de la ejecución hipotecaria. Un 24,8% de los hogares, una vez pagada la
cuota mensual, se queda sólo con 400 euros para costear las necesidades
básicas de sus miembros.
Otros, un 7%, reciben ayudas para alimentar a
su núcleo familiar por parte del Banco de Alimentos, de Cáritas o de la
misma PAH. Con estos datos sobre la mesa, no resulta extraño que nueve
de cada diez encuestados afirme que tiene dificultades para cubrir sus
necesidades básicas, entre ellas la alimentación, el vestido o
suministros.
Todo esto acaba impactando de manera contundente la salud de los afectados,
de modo que un 49,5% sufre ansiedad, un 33% depresión, un 17,8%
insomnio y un 11% afirma que estas dificultades han provocado tensión
familiar.
¿Quiénes son los bancos responsables de estas situaciones? El
Observatori DESC también analiza esta cuestión, y entre ellos gana con
diferencia Catalunya Caixa. “Un 40% de las hipotecas de
los afectados son de esta entidad, que fue rescatada con fondos
públicos”, recuerda Eduardo Salas, coautor del informe.
“Si además
sumamos al BBVA, que ha comprado Catalunya Caixa y se
ha beneficiado también de la ayuda pública, la cifra sube al 50%”,
añade. Después vendrían Bankia (con un 8% de las hipotecas de afectados), UCI (un 7%) y Banc Sabadell
(un 7%). El 84% de estas hipotecas fueron firmadas en plena burbuja
inmobiliaria, entre 2004 y 2007.
En cuanto a los contratos, el informe
destaca que “la mayoría de personas no sabían leer su contrato
hipotecario, no conocían si contenían cláusulas o no abusivas”. Cuando
llegan los problemas, también las faltas de respeto: el 36% de los
encuestados asegura que ha recibido algún tipo de trato denigrante por
parte del banco." (Eduardo Muriel , La Marea, en Rebelión, 26/10/16)
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