"(...) Mervyn King, ex gobernador del Banco de Inglaterra, fue gobernador durante una década, de 2003 a 2013. Ahora llega a las librerías El fin de la alquimia (Deusto), que ha sido celebrado por los economistas y la prensa internacional como uno de los mejores libros sobre la crisis. (...)
¿En su opinión, es la austeridad un obstáculo para volver al pleno empleo?
En mi opinión, hay dos aspectos diferentes en la austeridad. Uno, que
un gobierno necesita tener un programa creíble para gestionar las
finanzas públicas. No puede seguir teniendo permanentemente un gran
déficit presupuestario.
El criterio tradicional del FMI era decir:
dejemos que baje el tipo de cambio, eso hará crecer las exportaciones y
te permitirá disminuir lentamente el déficit presupuestario con el
tiempo, la demanda externa sostendrá a la economía y mantendrá el pleno
empleo.
Pero cuando pierdes la capacidad de bajar el tipo de cambio para
generar mayor demanda de tus exportaciones, el único impacto que tiene
la austeridad fiscal es crear más desempleo.
El
verdadero problema aquí es que cuando los países del Norte de Europa se
unieron a la zona euro se les dijo, y así lo dice el Tratado, que cada
país se responsabilizaría de su propia deuda nacional. Después de 2010
todo eso se tiró por la ventana.
En propiedad, la propuesta del Banco
Central Europeo (BCE) de llevar a cabo Operaciones Monetarias de
Compraventa (OMT) consistió en prometer que si un país encuentra que el
tipo de interés que tiene que pagar para recibir préstamos es demasiado
alto, entonces el BCE le comprará sus bonos. Eso es una transferencia de
los países del Norte a los países del Sur. El BCE dijo que haría esas
compras, pero en realidad nunca hicieron ninguna.
Si
esas transacciones fuesen de nuevo necesarias, serían muy
controvertidas, porque los economistas alemanes dicen: "Oye, mira: esta
no es la unión monetaria que nosotros aceptamos firmar; nosotros
firmamos una unión monetaria que no tenía una cláusula de rescate, sino
sólo un Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Entonces, ¿por qué tenemos
para eso que pagar por la expansión fiscal de España, Grecia, o
Portugal?".
Puedes entender su punto de vista. Pero, por supuesto, si
vas a los países del Sur también es verdad que no tiene ningún sentido
imponer altos niveles de austeridad a países cuyo único resultado una
alta tasa de desempleo y contracción de la demanda.
Lo que está faltando es la capacidad de permitir modificar la tasa de
cambio. Es ingenua la idea de que tú puedes sustituir la flexibilidad
del tipo de cambio presionando a la baja los salarios y precios. Puedes
intentarlo, pero cada vez que hemos visto eso en la historia ha
demostrado ser extraordinariamente difícil y muy doloroso. La cuestión
es, ¿resulta razonable hacer sufrir a España tanto dolor para hacer
frente a esta situación?
¿Y cuál es su respuesta?
La preocupación que la Unión Europea debería tener es, en mi opinión,
que ahora estamos embarcados en un rumbo donde tanto los países del
Norte como los del Sur de alguna manera se sienten abandonados por la
forma en que el euro se ha desarrollado.
España, Italia, Grecia,
Portugal –y hasta cierto punto incluso Francia– han estado sufriendo por
estar encerrados en un sistema de tipo de cambio fijo mucho antes de
que hayan convergido plenamente en un Estado donde el pueblo estuviera
dispuesta a aceptarlo.
En cualquiera otra parte del
mundo donde se ha dado una unión monetaria exitosa siempre ha ido
acompañada de una unión fiscal y política. Hoy esto implicaría tener un
único ministro de Finanzas para la zona euro, lo que significa que los
impuestos y el gasto de España sería decidido por un ministro de
Finanzas en Bruselas, en Berlín o donde fuera, pero no por el ministro
de Hacienda español.
Bueno, si la gente en España
vota por eso, la unión fiscal podría funcionar, pero no ha votado por
eso ni se le ha dicho que ese es el plan, y no veo ninguna señal en
algún país europeo de que quiera sacrificar su soberanía de esa forma,
entregarla a un órgano central que no ha sido elegido y que no es
representativo.
Pienso que, en muchos sentidos, fue una
irresponsabilidad empezar una unión monetaria antes de haber creado ese
grado de unión política. No puedes forzar a la gente a una unión
política a toda velocidad sólo porque hay una crisis.
Aquella puede
evolucionar orgánicamente a lo largo de cincuenta años, o de cien, no
tenemos ni idea. Pero fue una locura poner primero la unión monetaria y
después creer que una crisis crearía la unión política, porque lo que ha
ocurrido es lo contrario.
¿Cuál es la perspectiva desde Alemania?
Cuando Alemania decidió abandonar el marco, el pueblo alemán hizo un
sacrificio extraordinario. El marco era el símbolo de una Alemania
democrática y exitosa después de la guerra. Mucha gente en el mundo
admiraba el éxito y la estabilidad del marco, pero lo abandonaron con
la esperanza de que de ese modo vincularían Alemania a Europa,
demostrarían que Alemania ya no era un país del que se debía tener
miedo.
¿Cuál ha sido el resultado?
Alemania es más poderosa política y económicamente hoy que en 1999
gracias al euro, y hay más sentimiento antialemán en Europa que en
cualquier otro momento desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Esto
es muy injusto para Alemania, pero se puede entender por qué la gente
piensa así. No es Alemania quien está creando el problema, es la unión
monetaria. Más que antialemán, la gente debería oponerse más a la unión
monetaria.
En El mundo de ayer, de Stefan Zweig, se puede leer que "
para el pueblo alemán el orden ha sido siempre más importante que la
libertad y la justicia. El propio Goethe dijo que preferiría una
injusticia a un desorden". ¿Alemania se enfrenta a un problema de orden?
Yo lo veo de otra manera. Los intereses de Alemania hoy son muy
diferentes de los intereses de España, Portugal y Grecia. Sin embargo,
los políticos siguen pretendiendo que sus intereses son comunes. Ellos
dicen que tienen visiones diferentes sobre cómo tiene que funcionar la
unión monetaria, pero eso refleja un conflicto fundamental de intereses.
Ahí es donde estamos ahora. Muchas economías del Sur de Europa,
sencillamente, no son competitivas con la tasa de cambio actual, y
Alemania es súper competitiva. Esto significa que Alemania tiene aún un
superávit por cuenta corriente enorme, que es insostenible, y que los
países del Sur tendrían un abultado déficit por cuenta corriente si
consiguiesen volver al pleno empleo.
La única manera
de resolver esto es reconocer que el tipo de cambio debe cambiar. Sin
embargo, el problema con la unión monetaria es que al no hacerlo así
están creando un conflicto entre Alemania y otros países. No es que
Alemania haya provocado un conflicto o quiera tenerlo, sino que están
atrapados en un sistema que lo hace inevitable: esa es la razón por la
cual asistimos a un diálogo de sordos.
Y ahora tenemos una situación en
la que la gente que está a cargo de las instituciones europeas tampoco
reconoce la realidad y piensa que la respuesta es tener un único
ministro de finanzas en Europa.
Muchos políticos de la Unión Europea piensan que es la solución.
Pero eso es demasiado absurdo. Es un poco como decir que la unión
monetaria está causando muchos problemas, pero sabemos la solución:
asumamos que Europa es un país y el problema está resuelto. Pero no lo
está.
Es increíble que los políticos puedan actuar en base a una premisa
tan falaz. Lo extraordinario es que nunca ha habido un tiempo en
nuestra historia en el que la gente en Europa pase más tiempo viajando a
los demás países, estudiando y viviendo en los diferentes países que
forman Europa, casándose los unos con los otros.
La gente en Europa se
lleva estupendamente bien, hay mucha menos tensión. Los ingleses, por
ejemplo, adoran ir a otros países. Toda la cultura del Reino Unido en
los últimos 60 años se ha transformado por la posibilidad de viajar a
Europa.
Esto no era así hace 60 o 70 años... bebían cerveza, no tenían
las mismas opciones de restaurantes... Hemos visto las pinturas y la
cultura de otros países de Europa; eso es algo que a todo el mundo le
encanta. No hay una tendencia nacionalista contra los países.
La gente realmente quiere llevarse bien, agradarse unos a otros,
intercambiar todo tipo de experiencias, pero los políticos han decidido
hacer esto más difícil imponiendo a los pueblos de Europa un calendario
de integración política, lo que es completamente antinatural, y una
unión monetaria que está desintegrando la economía de Europa
Es una
tragedia en muchos sentidos, porque los pueblos de Europa quieren
llevarse muy bien y tener relaciones pacíficas, tener más comercio y
quizás disfrutar de una mayor integración con el paso de los años, quién
sabe.
Es extraordinario que la integración política
haya sido impuesta en Europa independientemente de lo que la gente ha
dicho en sus propios países. La razón por la que a los británicos les
gusta ir a España es porque es diferente del Reino Unido.
La idea de que
no podemos ser buenos amigos unos de otros a menos que pretendamos que
somos todos ciudadanos de un Estado artificial llamado Europa es
bastante absurda. Eso es un falseamiento de la historia.
Es realmente
trágico que esta tentativa de imponer integración política y una sola
unión monetaria esté siendo impuesta en un marco temporal que ha causado
tanto daño a la creación de una Europa estable y pacifica." (Entrevista a Mervyn King, ex-gobernador del Banco de Inglaterra, eldiario.es, 07/11/16)
Alternativa a la salida del euro: europeseta electrónica de circulación interna
Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción,
sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno
impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra
económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.
Los únicos perjudicados, los
especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa,
2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )
Los artículos de Juan José R. Calaza (Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con
gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:
Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html
Para salir de la crisis sin salir del euro: España
debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html
Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:
Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html
Hay alternativas, incluso dentro del euro.
Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/
Más información en: 'Si Grecia, España, o
Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar
instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar
créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html
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