"La ley más ambiciosa que ha existido nunca en
Catalunya para luchar contra la pobreza energética y la emergencia
habitacional vuelve a estar plenamente vigente.
La razón es que el Tribunal Constitucional (TC) ha archivado definitivamente el recurso contra la normativa que presentó el Gobierno español durante la presidencia de Mariano Rajoy. La
sentencia, que se produjo el 31 de enero pero trascendió el lunes,
llega tras la decisión del Gobierno de Sánchez de retirar el recurso de
su antecesor.
¿Y qué supone el cambio? Básicamente que dos artículos
claves de la ley pasan a tener validez. Son el número 5, que prohíbe a los grandes tenedores de vivienda desahuciar a las familias en situación vulnerable que no pueden pagar la hipoteca o el alquiler; y el número 7, que obliga a los bancos a ceder durante tres años sus pisos vacíos a los ayuntamientos para aumentar la bolsa de vivienda social.
Las entidades promotoras de la ley -la
Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), la Alianza por la Pobreza
Energética (APE) y el Observatorio DESC- han celebrado el anuncio:
"Recuperamos así herramientas tan imprescindibles y demostradamente
efectivas como la obligación de hacer una oferta de alquiler social por
parte de grandes tenedores", dicen en un comunicado.
Recuerdan que las
mesas de emergencia que gestionan los casos más vulnerables necesitan
"con urgencia" este tipo de medidas para ofrecer una vivienda a aquellos
que se encuentran "en situación de exclusión residencial".
Lo explica Irene Escorihuela, directora del
Observatorio DESC: "Esta medida va a quitarle trabajo a los
ayuntamientos, ya que no tendrán que realojar a gente sino que serán
los grandes propietarios los que tendrán que asumir esta
responsabilidad, parando desahucios y ofreciendo alquileres sociales",
explica.
Escorihuela denuncia el largo tiempo que se ha tomado el TC
para hacer efectiva una decisión que el Gobierno tomó en noviembre.
Según dice, la espera posterior ha dependido exclusivamente de los
tribunales: "No entendemos por qué se ha tardado tanto si la decisión
política ya estaba tomada". Aunque los artículos 5 y 7 ya no son objeto
del recurso y, por lo tanto, son legales, el TC sí que ha suspendido los
primeros artículos de la ley, que seguían pendientes de la suspensión.
Con la legislación en la mano, las entidades piden ahora que se paren todos los desahucios que
afecten a aquellas personas sin alternativas habitacionales. Así mismo,
piden a la Generalitat que se activen inmediatamente los mecanismos
necesarios para que los grandes tenedores cedan las viviendas vacías: "La falta de vivienda ya no puede ser una excusa", dicen.
También interpelan a los ayuntamientos y les piden
que inicien los contactos necesarios con el poder judicial para
identificar los pisos vacíos, así como para aplicar las sanciones a
aquellas entidades que no cumplan con la ley por cortes en los
suministros básicos a familias vulnerables o no ofrecer alquiler social
en peligro de desahucio.
Tal como recuerda Escorihuela, la ley estuvo
vigente durante nueve meses antes del recurso: "Nos costó que se aplicara realmente. Hicieron falta muchas formaciones y charlas. Se debe supervisar el cumplimiento de la ley y se deben poner recursos públicos". (...)" (María Rubio, Público, 14/02/19)
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