"(...) Me temo que ante los datos que hoy aportaremos, las explicaciones del
por qué, las recetas y propuestas alternativas, la respuesta no será un
debate sosegado, una confrontación de ideas, un cómo podemos mejorar.
¡No, qué va! Simplemente, tratarán de ocultar la evidencia y, si no
pueden porque ya es tarde, intentarán desacreditar el estudio en
cuestión. Eso sí, de vez en cuando a alguien le entra remuerdo de
conciencia, se confiesa en público y, pelillos a la mar, olvidémoslo.
Pero si volviera a ocurrir lo mismo, actuarían de la misma manera.
Recuerden el cinismo extremo del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker,
cuando afirmó “no fuimos solidarios con Grecia, la insultamos”. En
realidad, no es un tema de incompetencia estructural, que también, sino
de defensa de interés de clase.
Todo ello viene a colación del último estudio realizado, sorpresivamente, por economistas adscritos a un think tank
alemán, sobre lo que ha supuesto el euro para distintos países europeos
que forman parte del mismo, tratando de cuantificar cuáles son
ganadores y quienes perdedores.
Los países analizados son Bélgica,
Alemania, Francia, Grecia, Italia, Holanda, Portugal y España. Bajo el
sugerente título 20 years of the Euro: Winners and losers los economistas Alessandro Gasparotti y Mathias Kullas,
del instituto alemán Centre for European Policy, proponen como método
de análisis un original procedimiento cuantitativo destinado a la
evaluación del impacto de políticas públicas.
Concretamente, la pregunta
que se hicieron los autores fue la siguiente: ¿Cuál sería el PIB per
cápita de un país específico de la zona Euro si ese país no hubiera
introducido el euro? Para responder esta pregunta utilizaron el método de control sintético,
procedimiento estadístico que permite cuantificar los efectos de una
medida política -en este caso, la introducción del euro- sobre la base
de una medida específica -en este caso, el producto interior bruto per
cápita. (...)
Los resultados obtenidos muestran que Alemania
es, con mucho, el país que más ha ganado con la introducción del euro:
casi 1,9 billones de euros entre 1999 y 2017. Esto equivale a unos
23.000 euros por habitante.
Por lo demás, sólo los Países Bajos han
obtenido beneficios sustanciales de la introducción del euro. Por el
contrario, ha desangrado a los países del sur de Europa, especialmente a
Italia, Francia, y Portugal, y, en menor medida, a Bélgica y España.
En
los primeros años después de su introducción, Grecia se benefició
enormemente del euro, pero desde 2011 ha sufrido enormes pérdidas. En
todos los demás países analizados, el euro
ha provocado un descenso de la prosperidad: 3,6 billones de euros en
Francia y hasta 4,3 billones de euros en Italia. En Francia, esta
cantidad asciende a 56.000 euros per cápita y en Italia a 74.000 euros.
España, de 1999 a 2010, se benefició de la introducción del euro.
Pero,
desde 2011, la adhesión al euro ha dado lugar a una reducción de la
prosperidad. Las pérdidas alcanzaron su punto máximo en 2014. Dado que
las reducciones anuales de la prosperidad entre 2011 y 2017 fueron
superiores a las ganancias anteriores, el saldo global sigue siendo
negativo, de 224.000 millones de euros o 5.031 euros per cápita. Estos
son los datos, pero habrá que buscar un por qué.
Permítanme avanzarles que estos resultados nada tienen que ver con el
buen hacer de alemanes y holandeses, chascarrillos y tópicos demasiado
manoseados, sino con una estructura, arquitectura y lanzamiento del euro
absolutamente erróneos. La Unión Monetaria Europea (UME) es un sistema
defectuoso desde sus orígenes.
El economista y profesor australiano William Mitchell en su libro Eurozone Dystopia Groupthink and Denial on a Grand Scale, traducido al español, en una excelente versión, por la editorial Lola Books bajo el título La Distopía del Euro: Pensamiento Gregario y Negación de la Realidad nos
detalla cómo se hizo caso omiso de los informes precedentes (Werner,
1970; MacDougall, 1977) donde se avisaba de la necesidad de una
instancia fiscal federal y de los peligros de dejar todo en manos de una
Banco Central, como una parte no constituyente del gobierno, y de
establecer, en este contexto, unos tipos de cambio fijos entre los
estados miembros.
Los nuevos datos de análisis ratifican que se ha producido un trasvase
de renta del sur hacia el centro, especialmente en épocas de crisis. En
primer lugar, a través de un tipo de cambio que ni por casualidad
tendrían Holanda, y, mucho menos Alemania, si no existiera la Unión
Monetaria. Sus monedas se revalorizarían alrededor de un 30% respecto al
nivel actual del euro.
Pero Alemania a fecha de hoy sigue sin querer
reducir/reciclar sus superávits por cuenta corriente mediante políticas
que faciliten un mayor consumo de sus familias. No contentos con ello,
nuestros estimados amigos teutones tampoco quisieron asumir las
consecuencias del riesgo precio de las inversiones de sus bancos.
Éstos
canalizaron el ahorro de los alemanes hacia actividades y activos sin
llevar a cabo el correspondiente análisis de riesgos, obligando a
españoles e irlandeses, por ejemplo, a rescatarles mediante la
socialización de pérdidas bancarias privadas. Los muy trabajadores y
honrados acreedores alemanes obligaron a sus deudores a tratar sus
deudas bancarias privadas como si fueran deuda soberana.
Para rematar el
coctel, impusieron una devaluación salarial y restricción fiscal. Solo
cuando se relajó la política fiscal y el BCE empezó a financiar a los
Tesoros y al sector privado europeo, en el mercado secundario, España
empezó a respirar.
A fecha de hoy Alemania sigue aún sin asumir una unión fiscal, una unión bancaria, y/o un mercado de eurobonos,
que implicaría un proceso de mutualización de las deudas dentro de
Europa y la imposición en los mecanismos de resolución en los rescates
bancarios a costa de acreedores y no de contribuyentes.
Pero el
escenario y el tablero global se mueve, y Alemania está empezando a
sufrir en sus carnes el cambio del paradigma que rige la geopolítica
mundial. Por un lado, la desaceleración del comercio global le afecta de
lleno. Por otro, la banca teutona sistémica que canalizó los ahorros de
sus compatriotas apostó mal en el casino global y está siendo carne de
cañón para los especuladores.
Por eso, ahora sí querrán los países del
centro de Europa todo aquello que negaron a sus vecinos del sur. La
respuesta nuestra debería ser clara, antes se debe cambiar radicalmente
el euro respecto a lo que es hoy." (Juan Laborda, Vox Populi, 05/03/19)
Como alternativa a la salida de España del euro... europeseta electrónica:
Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.
Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )
Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:
Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.
Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )
Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:
- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html
- Para salir de la crisis sin salir del euro: España
debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html
- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:
- Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html
- Hay alternativas, incluso dentro del euro.
Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm
Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.htm
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