5.11.19

La deuda odiosa argentina... soluciones...

"El gobierno de Macri fracasó abiertamente en su gestión económico-financiera arrastrando a la Argentina a una nueva cesación de pagos; default que evitó formalizar sólo merced al salvataje financiero extraordinario del Fondo Monetario Internacional (FMI) con un préstamo Stand-By de U$S 57.000 millones, récord para la Argentina y el mundo, a los fines que la administración macrista pudiera completar su mandato.


El FMI desembolsó hasta la fecha U$S 45.000 millones, de los cuales unos U$S 34.000 millones se usaron para financiar la fuga de capitales, esto es, dólares del Fondo que entraron prestados por una ventanilla del Banco Central (BCRA) y se vendieron por otra para sostener el tipo de cambio y cubrir así la salida de divisas de grandes fondos especulativos que operan y siguen operando en la Argentina.

Con el agravante que de esta manera el FMI está contraviniendo el artículo VI de su propio Convenio Constitutivo que le prohíbe prestar a los países miembros para atender corridas cambiarias.

Pese al monitoreo permanente del FMI, el desmanejo de las cuentas fiscales y cuasi-fiscales (BCRA) por parte del gobierno de Macri no evitó el agravamiento de la situación económico-financiera interna del país ni la verdadera mejora de las finanzas del Estado, afectadas por un déficit fiscal creciente provocado por el aumento desproporcionado de los Intereses a pagar. Este doble fracaso macrista se traslada como herencia al próximo gobierno.  (...)

Alberto Fernández y sus principales asesores en materia económica, se están pronunciando a favor de la llamada “solución a la uruguaya”, la operación de Canje de Deuda de Uruguay en 2003.
 
La esencia de este tipo de reestructuración de Deuda es simple: 

1) Alargamiento o extensión de las fechas de vencimiento (en principio a 4-5 años, es decir, pateándolos a la administración siguiente); 2) No quita de Capital; y 3) No rebaja de los Intereses.

Al respecto señala el Lic. Héctor Giuliano: “Dicho con otras palabras, es la fórmula que más conviene a los acreedores del Estado dado que siendo la Deuda Argentina hoy la más cara del Mundo, lo que así se propone -Oficialismo y Oposición- es que tales condiciones se prolonguen en el tiempo, de modo que los grandes fondos especulativos de inversión mantengan sus niveles récord de rentabilidad financiera gracias al alto costo de la Deuda de nuestro país.

Paradójica o sintomáticamente, de esta manera tanto el gobierno de Mauricio Macri como el que sería su más posible sucesor, Alberto Fernández, coinciden en esta misma tesitura perversa acerca del re-endeudamiento del Estado”.  (...)

Contemporáneo de Borchard, Alexandre Sack (1890-1955), considera que en casos excepcionales hay deudas que pueden ser anuladas:

“Por consiguiente, para que una deuda, regularmente contraída por un gobierno regular, pueda ser indudablemente considerada como odiosa, […], convendría que fueran establecidas las siguientes condiciones:

1. El nuevo gobierno debería probar y un tribunal internacional reconocer como establecido:
* que las necesidades, para cuya atención el antiguo gobierno había contratado la deuda en cuestión, eran “odiosas” y francamente contrarias a los intereses de la población […]y,
* que los acreedores, en el momento de la emisión del préstamo, habían estado al corriente de su destino odioso.

2. Establecidos estos dos puntos, correspondería a los acreedores la tarea de probar que los fondos producidos por los citados préstamos habían sido de hecho utilizados no para necesidades odiosas, dañinas para la población de todo o parte del Estado, sino para necesidades generales o especiales de ese Estado, que no ofrecen un carácter odioso”.

En una publicación de la revista del FMI “Finance et développement”, Michael Kremer y Seema Jayachandran definían en 2002 la doctrina de la deuda odiosa: “La doctrina de la deuda “odiosa” enuncia que la deuda soberana contraída sin el consentimiento de las poblaciones y sin beneficio para ellas no debe ser transferida al Estado sucesor, en particular si los acreedores tenían conocimiento de ese estado de cosas”.

Este último aspecto es fundamental, la responsabilidad de los acreedores, porque están regularmente en el origen de las violaciones de los tratados y de los demás instrumentos internacionales de protección de derechos. La responsabilidad del FMI en la rebelión haitiana que supera un mes y los recientes hechos de Ecuador me eximen de mayores comentarios.
 
Fue precisamente este último país el que realizó una auditoría con participación ciudadana, sin incluir representantes de los acreedores, en 2007-9, suspendiendo previamente el pago de la deuda. Y realizando una quita del 70%.
 
Los ejemplos abundan. Solo nos limitaremos a los últimos 40 años:

– Deudas contraídas por el sha de Persia para armamento por Irán en 1979.
– El repudio de las tres repúblicas bálticas de las deudas con la URSS en 1991.
– La anulación de la deuda de Namibia contraída por la República Sudafricana por el gobierno de Nelson Mandela en 1994.
– La anulación de la deuda de Timor Oriental en 1999-2000.
– La anulación del 80% de la deuda de Irak en 2004.
– El repudio por parte de Paraguay de deudas contraídas con los Bancos suizos en 2005.
– La anulación por parte de Noruega de las acreencias de cinco países (Ecuador, Perú, Egipto, Sierra Leona y Jamaica) correspondiente a un contrato de venta de barcos de pesca en 2006.
– La anulación en 2009 de parte de la deuda ecuatoriana identificada como ilegítima por la comisión de auditoría en 2007-8."                     (Mario Hernández, CADTM, 22/10/19)

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