"(...) Dos años después del estallido de la crisis de 2008, en Estados Unidos
surgió el Patriotic Millonaires, un ejemplo notable y excéntrico de este
debate, al decir de Marcelo Justo en Página12. El requisito básico para
ser miembro es tener ingresos de más de un millón de dólares anuales o
bienes equivalentes a cinco millones.
Pero, a diferencia de otros clubes de millonarios (o multimillonarios
como el Club Billinaaaaa, proponen que se suban los impuestos a los más
ricos para frenar la creciente desigualdad y ante lo que economistas
ortodoxos, como Paul Krugman y Lawrence Summers, calificaron de
estancamiento secular.
Estos millonarios apuestan por una redistribución progresiva del
ingreso. El director de Patriotic Millonaires, Morris Pearl, ex director
de Black Rock, una de las más importantes firmas de inversión en el
mundo, fue explítico: “A mí no me gusta pagar más impuestos, no lo
disfruto, pero quiero vivir en un sistema en el que haya mayor igualdad.
A esta altura, yo no trabajo y, sin embargo, gano mucho más que los que
trabajan y estoy pagando menos impuestos que ellos. Esto no es positivo
para el conjunto del país”.
Uno de los argumentos del capitalismo para justificar la reducción de
los impuestos a los más ricos es que así se estimula la inversión y que,
con más inversión, se genera más empleo y, de esa manera, la riqueza se
derrama al resto de la sociedad. Pero la realidad muestra que sucede
todo lo contrario: una desigualdad mayor y una economía que entra en
crisis.
Pearl sostiene que si se aumenta el salario, se va a aumentar el consumo
y con esto se incrementan las ganancias, lo que, a su vez, va a generar
más inversión, que es precisamente lo ocurrido en Seatle (EEUU), con la
duplicación del salario mínimo de los trabajadores.
Otro argumento frecuente a favor de la reducción impositiva a los ricos
es que estimula y premia la meritocracia, partiendo de la base de que
los ricos son ricos por su esfuerzo, porque se lo merecen. Pero si uno
revisa la lista de millonarios en EEUU se verá que la mayoría proviene
de familias que eran muy ricas. Bill Gates o Mark Zuckerberg son dos
casos típicos. Tuvieron una familia detrás que los sostuvo hasta que sus
proyectos se concretaron.
“La mayoría de la gente que tiene un trabajo y que, con frecuencia
necesita más de un trabajo para sobrevivir, no tiene tiempo de andar
pensando en grandes creaciones o aventuras comerciales”, añade el
multimillonario Pearl, quien afirma que la reforma impositiva de Donald
Trump favoreció a los que más tienen y a una mayor concentración de la
riqueza.
Este debate no se limita a EEUU, pero en América Latina produce
estallidos sociales. Basta recordar que dos multimillonarios (Mauricio
Macri y Sebastián Piñera) fueron presidentes en los últimos años en
Argentina y Chile.
Y si se sigue con la política actual inevitablemente habrá rebeliones
sociales que harán muy difícil la convivencia democrática. El concepto
mismo de democracia está en juego porque este minúsculo grupo de
multimillonarios utiliza el dinero para incrementar su poder político y
usa ese poder político para incrementar su riqueza, añade. (...)" (Claudio della Croce, Estrategia.la , en Rebelión, 21/01/20)
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