"La crisis generada por el coronavirus le dio un nuevo impulso a la
creación de un Consejo Fiscal Independiente (CF) en la Cámara de
Diputados. Se piensa erróneamente que un CF ayudará a la economía
mexicana a enfrentar el contexto adverso actual. Este CF se inspira en
la Oficina de Presupuesto del Congreso de Estados Unidos (CBO, por sus
siglas en inglés).
El CF basado en el CBO es un grave error. Como
lo hemos dicho aquí, el enfoque del CBO es inaplicable al entorno
macroeconómico vigente. Es inaplicable a gobiernos que tienen la emisión
monopólica de su moneda con niveles de soberanía monetaria como México.
Al descartar esto, el CBO ignora que tales gobiernos no pueden quedarse
sin su dinero, lo que imposibilita que caigan en bancarrota
involuntariamente o deban recurrir a políticas de austeridad.
Y
por si fuera poco, está documentado que el CBO es el mayor obstáculo
para el Congreso. La agencia es un grillete antidemocrático, que se
autoimpuso el Congreso, con un desmedido poder político derivado de su
autoridad para aceptar o rechazar legislaciones evaluadas solo por su
costo y bajo un fuerte sesgo ideológico que incluso es clasista, racista
y sexista. Además, el CBO tiende a desarrollar análisis equivocados que
han generado expectativas de falsas crisis fiscales.
Por el
contrario, se requiere un CF que contribuya a alcanzar los objetivos de
desarrollo del país. Enfocado en los déficits que realmente importan
como aquellos en la educación y medio ambiente. Que facilite la
suficiente provisión de dinero público para enfrentar los grandes
desafíos nacionales y globales como el cambio climático.
Para
ello, el CF requiere un enfoque ambicioso. Uno basado en la Teoría
Monetaria Moderna. Específicamente, que ancle los precios y privilegie
el equilibrio económico por arriba del presupuestal, evalúe políticas,
legislaciones e instrumentos financieros considerando sus beneficios
sociales, ambientales y económicos en vez de centrarse en limitaciones
presupuestarias, impulse el pleno empleo mediante una política de
trabajo garantizado, comprenda la función real de factores como
impuestos y sostenibilidad fiscal, y se base en el nivel de soberanía
monetaria de México.
Uno que conciba las finanzas públicas bajo un
enfoque orientado a misiones específicas. Unas finanzas en donde el
presupuesto aplique una inyección masiva de gasto público al desarrollo
de misiones como una política industrial moderna, considerando la
disponibilidad de los recursos reales del país, y cuidando de no generar
inflación.
Lo anterior lleva a que el CF monitoree las presiones
inflacionarias en la economía. Particularmente, que desarrolle análisis
sobre cómo determinadas propuestas de gasto público o préstamos impactan
en la demanda, sectores y regiones. Y así definir políticas concretas
que respondan a estas presiones.
Ojalá que los legisladores no
permitan la creación de un CBO mexicano y opten mejor por uno que
realmente beneficie el desarrollo de la nación.
La crisis generada por el coronavirus le dio un nuevo impulso a la
creación de un Consejo Fiscal Independiente (CF) en la Cámara de
Diputados. Se piensa erróneamente que un CF ayudará a la economía
mexicana a enfrentar el contexto adverso actual. Este CF se inspira en
la Oficina de Presupuesto del Congreso de Estados Unidos (CBO, por sus
siglas en inglés).
El CF basado en el CBO es un grave error. Como lo hemos dicho aquí, el
enfoque del CBO es inaplicable al entorno macroeconómico vigente.
Es inaplicable a gobiernos que tienen la emisión monopólica de su moneda con niveles de soberanía monetaria como México. Al descartar esto, el CBO ignora que tales gobiernos no pueden quedarse sin su dinero, lo que imposibilita que caigan en bancarrota involuntariamente o deban recurrir a políticas de austeridad. Y por si fuera poco, está documentado que el CBO es el mayor obstáculo para el Congreso.
La agencia es un grillete antidemocrático, que se autoimpuso el Congreso, con un desmedido poder político derivado de su autoridad para aceptar o rechazar legislaciones evaluadas solo por su costo y bajo un fuerte sesgo ideológico que incluso es clasista, racista y sexista. Además, el CBO tiende a desarrollar análisis equivocados que han generado expectativas de falsas crisis fiscales. Por el contrario, se requiere un CF que contribuya a alcanzar los objetivos de desarrollo del país.
Enfocado en los déficits que realmente importan como aquellos en la educación y medio ambiente. Que facilite la suficiente provisión de dinero público para enfrentar los grandes desafíos nacionales y globales como el cambio climático. Para ello, el CF requiere un enfoque ambicioso. Uno basado en la Teoría Monetaria Moderna.
Específicamente, que ancle los precios y privilegie el equilibrio económico por arriba del presupuestal, evalúe políticas, legislaciones e instrumentos financieros considerando sus beneficios sociales, ambientales y económicos en vez de centrarse en limitaciones presupuestarias, impulse el pleno empleo mediante una política de trabajo garantizado, comprenda la función real de factores como impuestos y sostenibilidad fiscal, y se base en el nivel de soberanía monetaria de México.
Uno que conciba las finanzas públicas bajo un enfoque orientado a misiones específicas. Unas finanzas en donde el presupuesto aplique una inyección masiva de gasto público al desarrollo de misiones como una política industrial moderna, considerando la disponibilidad de los recursos reales del país, y cuidando de no generar inflación. Lo anterior lleva a que el CF monitoree las presiones inflacionarias en la economía.
Particularmente, que desarrolle análisis sobre cómo determinadas propuestas de gasto público o préstamos impactan en la demanda, sectores y regiones. Y así definir políticas concretas que respondan a estas presiones. Ojalá que los legisladores no permitan la creación de un CBO mexicano y opten mejor por uno que realmente beneficie el desarrollo de la nación." (Jesús G. Resendiz, Milenio, 03/05/20)
Es inaplicable a gobiernos que tienen la emisión monopólica de su moneda con niveles de soberanía monetaria como México. Al descartar esto, el CBO ignora que tales gobiernos no pueden quedarse sin su dinero, lo que imposibilita que caigan en bancarrota involuntariamente o deban recurrir a políticas de austeridad. Y por si fuera poco, está documentado que el CBO es el mayor obstáculo para el Congreso.
La agencia es un grillete antidemocrático, que se autoimpuso el Congreso, con un desmedido poder político derivado de su autoridad para aceptar o rechazar legislaciones evaluadas solo por su costo y bajo un fuerte sesgo ideológico que incluso es clasista, racista y sexista. Además, el CBO tiende a desarrollar análisis equivocados que han generado expectativas de falsas crisis fiscales. Por el contrario, se requiere un CF que contribuya a alcanzar los objetivos de desarrollo del país.
Enfocado en los déficits que realmente importan como aquellos en la educación y medio ambiente. Que facilite la suficiente provisión de dinero público para enfrentar los grandes desafíos nacionales y globales como el cambio climático. Para ello, el CF requiere un enfoque ambicioso. Uno basado en la Teoría Monetaria Moderna.
Específicamente, que ancle los precios y privilegie el equilibrio económico por arriba del presupuestal, evalúe políticas, legislaciones e instrumentos financieros considerando sus beneficios sociales, ambientales y económicos en vez de centrarse en limitaciones presupuestarias, impulse el pleno empleo mediante una política de trabajo garantizado, comprenda la función real de factores como impuestos y sostenibilidad fiscal, y se base en el nivel de soberanía monetaria de México.
Uno que conciba las finanzas públicas bajo un enfoque orientado a misiones específicas. Unas finanzas en donde el presupuesto aplique una inyección masiva de gasto público al desarrollo de misiones como una política industrial moderna, considerando la disponibilidad de los recursos reales del país, y cuidando de no generar inflación. Lo anterior lleva a que el CF monitoree las presiones inflacionarias en la economía.
Particularmente, que desarrolle análisis sobre cómo determinadas propuestas de gasto público o préstamos impactan en la demanda, sectores y regiones. Y así definir políticas concretas que respondan a estas presiones. Ojalá que los legisladores no permitan la creación de un CBO mexicano y opten mejor por uno que realmente beneficie el desarrollo de la nación." (Jesús G. Resendiz, Milenio, 03/05/20)
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