"El alcalde de un pueblo del estado de Washington decidió
imprimir billetes de 25 dólares en tablilla de madera para que la
población de menores recursos los usen para comprar todo tipo de
productos locales. Varias decenas de distritos en todo el mundo hace
años tienen sus propios bonos para incentivar las compras comunitarios.
La moneda «oxidable» de Slivio Gesell, que aprendió economía porque
vivió en persona la crisis argentina de 1890.
Las experiencias argentinas del 2001.
El alcalde de un pequeño pueblo del estado de Washington recurrió a
una cuasimoneda, un “billete” de madera valuado en 25 dólares, para
paliar la recesión que se ensaña sobre sus habitantes. Esta suerte de
patacones verdes se entregan a los residentes de menores recursos hasta
un total de 300 dólares para que hagan sus compras esenciales. Como
tiene circulación local, solo pueden gastarse en el distrito de Tenino,
lo que activa a comercios y trabajadores de la localidad, que es el
objetivo principal de la iniciativa ideada por Wayne Fournier, el jefe
de gobierno de esa comuna de menos de 2000 habitantes del condado de
Thurston, en las afueras de Olympia, la capital de ese estado del
noroeste de EEUU.
No es que Fournier haya “inventado el agua tibia”, como algún
malicioso podría argumentar ante la noticia. Es cierto que sobre todo en
estas costas, las cuasimonedas fueron una salida desesperada para
suplir la falta de dinero líquido en el 2001. Y no es menos cierto que
este tipo de iniciativas son más comunes en los países más desarrollados
e incluso lo fueron en los años 30.
Pero Tenino también tiene su historia. Y es a lo que recurrió
Fournier en medio del desastre económico generado por la pandemia, que a
pesar de que en ese país las restricciones no fueron tan estrictas como
en otras regiones, dejaron la misma secuela que en el resto de mundo,
al punto que la desocupación trepó a más del 11% y la caída de la
actividad ronda el 5%.
«No hay comercio, no hay ventas y las calles están muertas. Es lo
mismo a las 3 pm que a las 3 am y estábamos recibiendo muchas llamadas
de empresas que decían no estar seguras de poder continuar”, explicó el
lord de Tenino ante los medios. Es así, señaló, que recordó que ya en
los años 30 del siglo pasado Tenino había creado su propia moneda para
pelearle a la recesión más grave del sistema capitalista.
Esa vez se recurrió también a una tablilla de madera de la corteza de
un pino de la zona, la picea. Juntó ese antecedente diríase que
genético al que sumó una prensa del año 1890 que tenían arrumbada en un
museo y en poco tiempo armaron un modelo de billete que tiene la imagen
de Washington y una frase esperanzadora en latín: “habemus autem sub
potestate”, lo tenemos bajo control.
Los comercios locales aceptan de buena gana los llamados Dólares
Covid o Dólares Tenino. y hasta se convirtió en un atractivo turístico.
«Mucha gente que llega a la ciudad ni siquiera sabía que existe Tenino y
quiere conocer cómo es ese lugar que imprime su propia moneda», indicó a
la agencia AFP Chris Hamilton, gerente de la principal tienda de
alimentos de la localidad. «Llegan, se detienen un rato, compran un
helado o recorren las calles y comen una hamburguesa», añadió,
exultante.
El cuasidólar se puede utilizar para comprar cualquier cosa menos
tabaco, alcohol o cannabis. Otra restricción es que no se puede entregar
más de 99 centavos de dólar de circulación nacional de vuelto por una
compra, para que no se fugue la reserva del municipio. Por ahora Tenino
imprimió 10.000 dólares de madera, pero nadie sabe qué ocurrirá en el
futuro.No es la única moneda local que circula en el mundo.
De hecho, en
Estados Unidos se conoce el BerkShares, en la región de Berkshires, del
estado de Massachusetts. Se trata de un billete creado en 2006 por el
Centro Schumacher para la Nueva Economía como una propuesta
antiglobalizadora. “Las BerkShares están destinadas a maximizar la
circulación de bienes, servicios y capital dentro de una región
definida, fortaleciendo así la economía local. Común a principios de
1900, las monedas locales están siendo reconocidas una vez más como una
herramienta para el desarrollo económico sostenible. La moneda distingue
a las empresas locales que aceptan la moneda de las que no lo hacen,
fomentando relaciones más fuertes entre la comunidad empresarial
responsable y los ciudadanos de la región”, se explica en su página web.
«La gente se empezó a dar cuenta que nos tornamos demasiado globales,
demasiado rápidamente y perdimos nuestras características propias», fue
al justificación de Chris Hewwit, el inventor del Hudson Valley Current,
del Upstate, Nueva York. “Buscamos abundancia para todos: nuestra
comunidad, nuestros negocios y nuestras familias. Es por eso que hemos
desarrollado una moneda comunitaria llamada The Current, un medio para
compartir las habilidades de cada negocio o individuo dentro de la
comunidad”, puntualiza.
“Puede parecer dinero del Monopolio para los forasteros, pero un número creciente de comunidades en los Estados Unidos está utilizando monedas locales de cosecha propia para estimular sus economías y protegerse de los problemas económicos más amplios de la nación”, decía hace un tiempo un artículo de The New York Times para ilustrar una práctica muy arraigada en comunidades estadounidenses.Se computan en este rubro, entre otras divisas comunitarias estadounidenses, el Bay Bucks de Traverse City, Michigan; los Ithaca Hours, en el estado de Nueva York; los Cascadia Hours, Corvalis Hours y RiverHours de Oregon; los Equal Dollars de Filadelfia.
Del otro lado del océano también circulan monedas llamadas
técnicamente “complementarias”. Una de ellas es la libra de Brixton, un
distrito del sur de Londres que, como señala en su web,
“está diseñada para apoyar a las empresas de Brixton y fomentar el
comercio y la producción local. Es una moneda complementaria, que
trabaja junto (no reemplaza) a las libras esterlinas, para uso de
tiendas y comerciantes locales independientes. El B £ brinda a los
comerciantes y clientes locales la oportunidad de reunirse para apoyarse
mutuamente y mantener la diversidad de la calle principal y fortalecer
el orgullo en Brixton».
En Francia se conoce el Sol Violette de
la capital de la región de Occitania, también como forma de fomentar el
comercio regional. “En mayo de 2011, los ciudadanos de Toulouse vieron
el nacimiento de una moneda complementaria y unida en su ciudad. Mucho
más que un simple medio de pago, Sol-Violette nos invita a cuestionar el
lugar que el dinero ocupa hoy en nuestras vidas, así como nuestro
comportamiento como hombres y mujeres económicos. Gracias a esta moneda,
ahora es posible utilizar nuestro dinero de manera diferente y
participar en una dinámica ciudadana concreta e innovadora», aseguran.
En Alemania funcionan varias monedas, que se integran en una red llamada Regiogeld e V. Entre ellas se destaca el Chiemgauer,
de la región de Chiemsee, en Baviera. El incentivo es que el Chiemgauer
es recibido por todos los actores sociales de ese distrito, y solo se
cambia por el euro en caso de compras fuera de su área.
Proyectos similares se desarrollaron durante la crisis de los años
30, pero en ese caso para dar pelea a la brutal recesión. Hubo un
experimento bastante exitoso de reactivación en base a una moneda local
en Worgl, una pequeña localidad de Austria. Lo que se aplicó allífue un
modelo desarrollado por un brillante economista autodidacto, Silvio
Gesell.
El hombre había nacido en 1862 en Sankt Vith, por entonces parte del
Reich Alemán, hoy Bélgica. Podría definírselo como “traste inquieto”:
luego de varios emprendimientos en Alemania y España viajó a Argentina
en 1887 donde con uno de sus hermanos crean la Casa Gesell, que comenzó
vendiendo material quirúrgico y con los años devino en la venda de
productos para bebés. Uno de sus hijos, por cierto, desarrollaría el
proyecto inmobiliario que hoy es Villa Gesell. Pero esa es otra
historia.
Jean Silvio Gesell era hijo de un recaudador de impuestos. Familia
numerosa y de pocos recursos -eran nueve hermanos- no pudo ir a la
universidad pero sí tuvo una perspicacia única y un golpe de suerte en
medio de una tormenta. Gesell había viajado a Argentina para cuando el
país padecía una crisis de deuda externa, durante el gobierno de Miguel
Ángel Juárez Celman, quien en junio de 1890 generó el segundo default de
la historia vernácula. Geselle aprovechó el momento para analizar con
minuciosidad las causas de esa crisis y en 1891 presenta un tratado
teórico titulado La reforma del sistema monetario como puente hacia un estado social (Die Reformation des Münzwesens als Brücke zum sozialen Staat).
Se entusiasma con los estudios de economía, vuelve a Alemania y
administra negocios con otros de sus hermanos. Sus ideas se plasman en
la Doctrina de la libre economía(Freiwirtschaftslehre), que
propone la creación de una moneda “oxidable”. Se trataba de un billete
que se deprecaría en un tiempo determinado. Una forma de que “queme en
las manos” en tiempos de recesión, pero al mismo tiempo que no sirva
como reserva ni como instrumento de usura. Novedosa concepción basada en
que el interés que se impone en un préstamo significa un impuesto
privado al intercambio de mercancías.
Sin ser marxista, participó en el área de Finanzas de la efímera
República Soviética de Baviera, entre abril y mayo de 1919. A la caída
de esa experiencia fue detenido por algunos meses. Todavía haría otro
viaje a la Argentina antes de volver definitivamente a Alemania, donde
murió en 1930.
No alcanzaría a ver su moneda en circulación ni recibir los elogios
que lo propinaría John Maynard Keynes. El caso es que en 1932, para
cuando su hijo Carlos comenzaba a domar dunas en la costa bonaerense, el
pequeño poblado austríaco de Worgl, de 4500 habitantes, pondría su idea
en marcha para activar una economía devastada por la crisis mundial.
Eran unos bonos que debían sellarse regularmente para no perder valor.
El plan duró un año durante el cual se incrementó el comercio, se
intensificó la construcción de viviendas, se erigió un puente y hubo
pleno empleo. Pero claro, el Banco Central austríaco, haciéndose eco del
lobby financiero, prohibió la circulación en 1933.
Fue la Argentina del fin de la convertibilidad la que recurriría a
bonos locales, en los albores del 2001, cuando 16 provincias emitieron
su propio dinero ante la falta de pesos y la brutal caída económica. El
paradigma de esa cuasimoneda fue el Patacón bonaerense, remembranza de
aquellas monedas de tiempos de la colonia y después. Algunos recibieron
nombres que daban para el humor, como el Bono Federal de Entre Ríos, que
se sintetizaba como Bofe. Otros despertaban reminiscencias locales como
el Quebracho, de Chaco; el Petrobono de Chubut y Río Negro, o el
Huarpes de San Juan. Fueron eliminados durante el gobierno de Néstor
Kirchner.
Hace algunas semanas el intendente de Zárate, Osvaldo Cáffaro, del
Frente de Todos, firmó un decreto por el cual se acepta como medio de
pago de bienes y servicios mediante una estampilla por valor de 100
pesos que sirven para la compra de alimentos y artículos de limpieza. De
inmediato fue atacado por los medios y dirigentes políticos que para
quienes una “cuasimoneda” es el estigma de una crisis como la del 2001.
El bueno de Wayne Fournier, desconocedor de este antecedente, recibió
en cambio lisonjas por su osadía y la cobertura de medios de todo el
mundo que pusieron finalmente a Tenino en los mapas de GPS." ( , Tiempo Argentino, 15/07/2020)
Para
luchar contra las epidemias y como alternativa a la salida del euro de los países del Sur, o
como salida de emergencia ante la (más probable) ruptura de la UE por parte de los países del
Norte... hay que conseguir la soberanía financiera... implantando una moneda digital paralela de circulación interna, en paridad 1:1 con el euro (¿europeseta electrónica?),
en España:
La propuesta de Garzón, basada en el Trabajo Garantizado:
Cómo aplicar el Trabajo Garantizado en ayuntamientos y autonomías... financiándolo con créditos fiscales municipales
Para Ecuador:
Hacia una "moneda electrónica paralela" para afrontar la crisis... en Ecuador (o en España) ¿Por qué y cómo hacerlo?
Para conseguir un monopolio financiero mundial, Facebook propone su propia moneda digital... LIBRA
Otras propuestas:
Susana Martín Belmonte propone una 'coronamoneda' digital para potenciar la renta de cuarentena... una renta vehiculada a través de una moneda ciudadana digital descargable de una app y con respaldo del Banco de España.
Enlace: http://ojeandoelestadodelpais.blogspot.com/2020/04/coronamoneda-digital-para-potenciar-la.html
El prometedor dinero fiscal
Emitir 'GREUROS'. Entre la salida del Euro, y la aceptación de la austeridad de la Troika, existe una tercera vía que se basa en la recuperación parcial de la soberanía monetaria
Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (la sitúa en el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.
Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )
Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:
- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html
- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html
- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:
-Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html
- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm
Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html
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