3.7.20

El efecto de la inversión pública sobre la renta es positivo y permanente, tanto en el corto como en el largo plazo. Además, el multiplicador fiscal es aproximadamente 1 el mismo año de la implementación de la política fiscal, y de aproximadamente 2 cinco años después. Si se quiere “sostener” la deuda, es decir, de alguna forma hacerla viable –con planes de re-estructuración–, no se pueden descuidar los efectos de los multiplicadores fiscales

"(...) En el mundo académico existe una muy amplia literatura sobre multiplicadores fiscales. Pese a que no hay consenso sobre el abordaje empírico ni teórico de la materia, en general, la mayoría de las investigaciones indica que los multiplicadores fiscales son inferiores a uno.

 Sin embargo, buena parte de estos trabajos estudian el impacto del gasto público agregado sobre el PIB, y no se centra en el efecto de los distintos componentes de éste (consumo e inversión). Esto resulta curioso, sobre todo si se tiene en cuenta que tanto el FMI (2014) como la Comisión Europea (2014) sostuvieron que la inversión pública constituye un pilar fundamental del crecimiento económico.

 Uno de los pocos trabajos que analizan el multiplicador fiscal de la inversión pública es el de Deleidi, Iafrate y Levrero (2020); además, esta es probablemente una de las investigaciones más recientes, pues está publicado en marzo de este año. Deleidi, Iafrate y Levrero estudian si la inversión pública genera efectos permanentes y persistentes sobre el nivel de actividad económica en once países europeos durante el periodo 1970-2016.  (...)

Deleidi, Iafrate y Levrero (2020), por su parte, utilizan el método de proyecciones locales, que es más robusto a especificaciones erróneas y se adapta fácilmente a relaciones altamente no lineales y flexibles entre las variables, tal y como indican Dell’Erba et al. (2018). (...)

Los resultados de Deleidi, Iafrate y Levrero sugieren que el efecto de la inversión pública sobre la renta es positivo y permanente, tanto en el corto como en el largo plazo. Además, estos autores revelan que el multiplicador fiscal es aproximadamente 1 el mismo año de la implementación de la política fiscal, y de aproximadamente 2 cinco años después.

 Los resultados son robustos a diferentes especificaciones del modelo y variables control (incluso a la consideración de pronósticos de política fiscal por parte de los agentes). Adicionalmente, los autores hallan que cuando excluyen de la muestra el periodo 2008-2016, el multiplicador fiscal se reduce considerablemente, lo que revela que la Gran Recesión ha contribuido a aumentar el impacto del multiplicador de la inversion pública. 

Finalmente, cuando dividen la muestra de países en dos grupos (Portugal, Irlanda, Italia y España, por un lado; y, por el otro, Alemania, Holanda, Francia, Austria, Bélgica, Finlandia y Luxemburgo), observan que el multiplicador fiscal del primer grupo es muy superior al del segundo. Esto se explica por la menor propensión a consumir del segundo bloque de países, dada su renta per cápita más elevada.

Atendiendo a estos datos, el corolario es claro: si se sustenta la estrategia de política económica en una expansión de la inversión pública –con la privada en situación anémica o expectante–, los recursos se deberán obtener, de forma inmediata, a partir de peticiones de crédito y/o transferencias directas de capital, en forma de deuda perpetua. Y todo esto debe estar condicionado, en esta etapa de gran necesidad inversora, a una mayor flexibilidad por parte del BCE en sus requerimientos y exigencias. 

El retorno de la deuda debería ser uno de los grandes debates en la UE, para favorecer una recuperación más simétrica. Pero la vinculación de esto con los multiplicadores fiscales es directa, y es algo que no se puede eludir por más tiempo: si éstos superan la unidad, la ratio deuda/PIB tiende a bajar, porque el gasto público genera un nivel de PIB que es superior al de la deuda. 

Si se quiere “sostener” la deuda, es decir, de alguna forma hacerla viable –con planes de re-estructuración–, no se pueden descuidar los efectos de los multiplicadores fiscales. Los casos abundan en la dirección contraria: la España de Rajoy o la Argentina de Macri, son exponentes de políticas de austeridad «expansiva» en toda regla, que no han supuesto una contracción importante de la ratio deuda/PIB, sino todo lo contrario.

Sin embargo, estos resultados no ahuyentan las propuestas de austeridad espansiva, como se puede observar en las aportaciones más recientes de Alesina et al. (2015, 2017) y de sus numerosísimos e incondicionales seguidores. Esta tendencia en el pensamiento económico va a persistir en sus tesis, a pesar de que los resultados van en su contra. Y eso por un motivo central: los incrementos de la inversión pública son capaces de elevar el nivel de PIB en una cantidad superior a la inicialmente invertida, generando así un efecto dinámico sobre la renta. El trabajo de Deleidi, Iafrate y Levrero no hace más que confirmar las hipótesis que los informes de la Comisión Europea y del FMI de 2014 pusieron sobre la mesa.

 No cabe duda de que estos otros resultados también apoyan medidas de inversión pública para afrontar la situación económica actual. La crisis del COVID-19 ha puesto de manifiesto tanto la debilidad de nuestra economía y sistema de protección social, como la necesidad de superarla mediante la acción colectiva planificada, solidaria y en cooperación con el resto del mundo. La inversión pública debe jugar un rol fundamental en este escenario.

 Por el contrario, las medidas de consolidación fiscal exacerbarán la estagnación económica y serán más contradictorias en los países del sur, algunos de los cuales, como España e Italia, están entre los más afectados por la pandemia. 

La situación actual requiere que, como economistas, estemos a la altura, que seamos rigurosos, serios y pragmáticos. Tenemos una cita con la historia, una oportunidad única para apartar dogmas, para poner a la ciencia, a la coherencia y, sobre todo, a la decencia por encima de todas las cosas. No fallemos en este momento tan crucial."                   ( , Economistas frente a la crisis,

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