La lucha contra la Covid19 requería de dos fases bien diferenciadas desde la política económica. Pero para ello se requiere abandonar la austeridad fiscal. No se ha hecho casi nada, salvo los ERTES (bien por
@Yolanda_Diaz_)
1ª Fase.- Durante el confinamiento, los gobiernos deberían haber intervenido con un estímulo fiscal masivo para garantizar que la ciudadanía pueda permitirse lo básico -alimentos, vivienda, atención médica,…-, y que las quiebras de empresas, a su vez, fueran las mínimas posibles
Solo se puede hacer mdiante la monetización directa del gasto del Coronavirus vía TMM; o utilizando sin miramientos la propuesta del BCE, Programa de Compras para la Emergencia de la Pandemia por importe de 1.350.000 millones de euros, sin condiciones.
2ª Fase- La segunda fase, en el momento que termina el confinamiento y se descongela la economía. Se debería haber asumido un cambio de paradigma económico que aborde las causas subyacentes de la fragilidad actual derivada de una financiarización excesiva de la economía.
Se necesitará un plan de reactivación brutal y atacar las causas de la financiarización. El Momento Minsky climático y financiero tal como van las cosas es imparable. Hay que implementar un New Deal masivo (TMM + Trabajo Garantizado) sí o sí.
Pero no se ha hecho nada de nada. La fragilidad financiera de Occidente, y muy especialmente de España, es extrema y se necesitará ampliar la hipótesis de inestabilidad financiera de Hyman Minsky e incluir el proceso de reestructuración de activos y pasivos de familias y Pymes.
Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
No hay comentarios:
Publicar un comentario