22.1.21

El trumpismo ha accedido a España y Cataluña por diferentes vías. En el caso español, por la permeabilización de la derecha a las aportaciones ultras USA. En el caso catalán, por la transformación de la mentira y la propaganda en la única política posible, desde el pujolismo inicial hasta la intensificación de todo ello, hace 10 años... hasta el Tsunami Democrátic, una app que permitía obedecer ciegamente y sin explicaciones la órdenes del Govern. Se lo dicen a Trump y no se lo cree .

 "(...) 6-  El trumpismo a) es el trumpismo esp. (español).  Una escuela de pensamiento que, de una manera u otra, ha afectado a PP, Vox y C’s. El trumpismo b) es el trumpismo cat (catalán), una escuela de pensamiento que, de una manera u otra, ha afectado progresivamente a JxC –el trumpismo es hoy la gran seña de identidad de la lista de JxC para el 14F, si al final en esa fecha hay elecciones; pinta que no– y, de manera oscilante, pero efectiva, al resto de partidos procesistas en los últimos 10 años. Todos, convencionales. Se dice rápido.

7- El trumpismo ha accedido a a) y b) por diferentes vías. En el caso a), por la permeabilización de la derecha esp a las aportaciones ultras USA, desde hace cerca de tres décadas. En el caso b) por la transformación de la mentira y la propaganda –dos constantes en la política universal– en la única política posible, desde el pujolismo inicial hasta la intensificación de todo ello, hace 10 años. 

Por lo demás, a) y b) comparten constantes trumpistas universales. A saber: la polarización social, la deshumanización del contrario, su ilegitimidad, el fake, las burbujas informativas que hacen irrelevante la información real o, incluso, la realidad. La depuración del concepto nación, recreado hasta solidificarse en un extracto seco derechista, identitario. 

El anti izquierdismo. Y, muy importante y novedoso, la victimización de los usuarios de esa nación reducida a su esencia reaccionaria. El resultado es una política eléctrica, apasionante, sustentada en el sufrimiento y la opresión en la zona Primer Mundo del Primer Mundo. No importa el éxito de los resultados prometidos, en tanto la política pasa a ser pura Guerra Cultural.

El muro mexicano de Trump, en ese sentido, apenas ha sido edificado. Construyó más kilómetros de muro Obama. Lo que tiene guasa. El constitucionalismo esp, esa beatificación católica de la CE78, no se traduce, siquiera, en respeto formal a la CE78, sino en su pitote, en inseguridad jurídico-constitucional. 

La indepe anunciada por el procesismo importa un pito, es un muro de Trump, que se traduce en lo único pretendido: éxitos electorales sin ejercer la gestión, permanencia en el poder, desde el que se dominan los medios de comunicación. 

El trumpismo, en su Sturm und Drang continuado, impide ver las políticas reales detrás de sus guerras culturales. Impide ver la mercantilización de los derechos, el neoliberalismo extremo, el Estado como negocio. E, incluso, la implícita ultraderechización de los partidos de derecha convencionales. (...)

Mirando fijamente lo del Capitolio, por cierto, lo más parecido a una sedición por aquí abajo sucedió, en efecto, en Cat. Pero en 1984, cuando en una mani pro-Pujol y contra el empure de Banca Catalana algunos manifestantes, animados por los medios de comunicación y un líder político, intentaron agredir a diputados socialistas frente al Parlament. No hubo causa judicial alguna, si bien los hechos fueron determinantes para la política cat futura. Asentaron una normalidad en la percepción de la corrupción y el postfascismo. (...)

Los medios han evitado cualquier comparativa entre lo sucedido en los USA –un líder enviando a su afición a liarla para, luego, denunciarla– con lo sucedido en Cat. Ni siquiera se ha hablado del gran hecho y logro en el trumpismo esp b): Tsunami Democrátic, una app que permitía obedecer ciegamente y sin explicaciones la órdenes del Govern. Se lo dicen a Trump y no se lo cree. (...)

11- Lo del Capitolio ha sido importante. Mucho. El silencio esp al respecto, también. Ha consistido en distanciarse del trumpismo vía léxico, esa herramienta trumpista. (...)

Lo del Capitolio, a su vez, tendrá consecuencias importantes. Las está teniendo ya en Europa. Para esta semana se espera, o se huele, algún tipo de acto en la estética Capitolio en Berlín y Viena, capitales reforzadas con policía. La extrema derecha se está coordinando en Francia, Italia, Austria, Alemania... Lo del Capitolio no es más que el legado de Trump, su inmortalidad cuando deje la Presidencia, su permanencia en la política mundial, su futuro. El golpe judicial y las movilizaciones populares promovidas por el Estado han venido para quedarse como un paisaje posible. Han pasado a ser una normalidad, algo despenalizado también en los partidos convencionales.

12- Glups."               (Guillem Martínez, CTXT, 12/01/21)

No hay comentarios:

Publicar un comentario