"Berlín no es el socio adecuado para París en el ámbito de la gobernanza.
13 de julio de 2017 - 13 de julio de 2021: desde la cumbre franco-alemana que debía marcar los albores de una cooperación estructurante entre los dos países, hasta la traición alemana ilustrada por la compra de un avión de patrulla marítima estadounidense en lugar del proyecto bilateral, la política alemana del Sr. Macron se ha convertido en una gran ilusión destrozada al contacto con las realidades alemanas que su orgullo le ha hecho ignorar de principio a fin.
La primera ilusión fue creer que Alemania podía desprenderse de Estados Unidos en favor de una Europa de la defensa. ¿Por qué el Sr. Macron quiere llevarla por un camino en el que nunca podrá seguir a Francia? La de una autonomía estratégica europea cuando Berlín sólo piensa en la OTAN.
La de un diálogo sobre la disuasión francesa cuando Berlín nunca renunciará a la misión nuclear de la OTAN para la que está dispuesto a gastar miles de millones en un avión de combate americano. Por último, se trata de una gran cooperación industrial, mientras que Berlín sólo piensa en comprar la alianza americana a través de adquisiciones americanas, de las que el avión de patrulla marítima es el último ejemplo.
La segunda ilusión es creer que la política de medios logrará la política de objetivos. Este método, utilizado por los presidentes franceses hasta Macron, ya no es suficiente: no sólo Alemania difiere en los objetivos básicos de Francia, sino que ahora también difiere en los medios. Las consecuencias de este divorcio pueden verse ahora en todo el ámbito de la cooperación franco-alemana.
En el sector espacial, Berlín ha roto el acuerdo de Schwerin de 2002, un acuerdo sobre el reparto equilibrado de imágenes ópticas francesas e imágenes de radar alemanas, lanzando sus propios satélites de observación, en competencia con la constelación francesa.
Ni París ni Berlín quieren lo mismo en el ámbito de las plataformas estructurales (aviones de combate, carros de combate, aviones de patrulla marítima): Berlín saca las consecuencias y desempeña su papel de forma brutal, ya sea mediante el chantaje (a su Parlamento, a sus sindicatos...), ya sea mediante la retirada (Tigre, aviones de patrulla marítima...) sin ninguna consideración para París.
El tercer error es esperar que Alemania pueda cambiar. Se trata de una ilusión muy francesa que la historia siempre ha sancionado con dureza: incluso el general De Gaulle, que había querido dar una oportunidad a Alemania en enero de 1963, se vio obligado a desilusionarse el 15 de junio siguiente, cuando el Bundestag, empujado por Estados Unidos, se desvió del tratado al situarlo no en la perspectiva de una alianza franco-alemana independiente, sino en la órbita de Washington, y al someterlo no a las exigencias de una unión aduanera protectora, sino al sistema de libre comercio del GATT, presagio de la globalización actual.
El Sr. Macron ha seguido así el mismo camino y ha cosechado los mismos resultados. Cómo no entender que Berlín siempre adoptará la política de su geografía: federar a su alrededor a los países de Mitteleuropa frente a una Rusia que, aliada o adversaria, siempre está presente en sus cálculos. Si su doctrina evoluciona hacia un mayor papel internacional, es por un principio federalista evidente: participar en todo y no ser excluido de nada.
En la OTAN, en la Unión Europea, en ciertos conflictos, en los drones, en el espacio, en la aviación de combate, en los sistemas terrestres, Berlín aplica la misma estrategia: primero participar, luego imponerse, después liderar. Ante esto, París cede por sentimiento, por altruismo, por cobardía.
(...) La conclusión de esta gran ilusión macroniana sobre Alemania es evidente: Berlín no es el socio adecuado para París en el ámbito de la soberanía.
En el plano diplomático, la alianza con Alemania no ofrece ningún interés, ya que no comparte con Francia, a diferencia del Reino Unido, ninguno de los resortes de una gran potencia mundial, aparte del poder económico (que no puede hacerlo todo): ni asiento permanente en el Consejo de Seguridad, ni dominio ultramarino, ni arma nuclear, ni instrumento militar.
En el plano político, la identidad de Alemania es en sí misma un obstáculo para cualquier cooperación: Berlín sigue siendo fundamentalmente antinuclear (excepto para sus élites, si la misión nuclear está bajo tutela estadounidense), neutralista (aceptando paradójicamente la tutela de la OTAN) y pacifista (para las misiones de su ejército y la exportación de armas).
En el plano militar, su doctrina atlantista le hizo abrazar conceptos estratégicos anticuados: orientados hacia el Este, con orugas, pesados, limitados en capacidades. Mientras que el modelo de ejército francés, más combativo, reactivo e imaginativo, se basa en la autonomía y, por tanto, en la versatilidad de medios.
En el plano industrial, Alemania ve menos capacidades militares que ganancias tecnológicas, mientras que Francia se encuentra en la posición contraria. Así, para hacerse con el patrimonio tecnológico francés, necesita, por ejemplo, la gestión de programas.
Está claro lo que el Tratado de Aquisgrán aportó a Berlín: el apoyo de París para conseguir un puesto permanente con poder de veto en las Naciones Unidas, a cambio de un acuerdo de exportación mínimo muy reñido y a merced de la próxima coalición. Pero, ¿cuál es el valor añadido diplomático y militar de esta alianza para Francia? Nada más que desilusión, traición y abandono.
Por tanto, es hacia otros horizontes hacia los que Francia, a partir de 2022, deberá dirigirse: primero hacia el Reino Unido, con el que comparte un estatus diplomático y nuclear similar; luego hacia Estados Unidos para renegociar un tratado de alianza centrado en los retos del Indo-Pacífico y del espacio; hacia sus numerosos aliados en el mundo, para apoyar los ideales comunes y la lucha contra el terrorismo islamista.
Y, por último, hacia su propia historia e identidad nacional, con el fin de recuperar la energía necesaria para recuperar su poder."
(Marine Le Pen est présidente du Rassemblement national; L'Opinion, 13/07/21; traducción DEEPL)
Para
luchar contra las epidemias y como alternativa a la salida del euro de los países del Sur, de Francia, o
como salida de emergencia ante la (más probable) ruptura de la UE por parte de los países del
Norte... hay que conseguir la soberanía financiera... implantando una moneda digital paralela de circulación interna, en paridad 1:1 con el euro (¿europeseta electrónica?),
en España:
Cómo aplicar el Trabajo Garantizado en ayuntamientos y autonomías... financiándolo con créditos fiscales municipales
Para Ecuador:
Hacia una "moneda electrónica paralela" para afrontar la crisis... en Ecuador (o en España) ¿Por qué y cómo hacerlo?
Para conseguir un monopolio financiero mundial, Facebook propone su propia moneda digital... LIBRA
Otras propuestas:
Susana Martín Belmonte propone una 'coronamoneda' digital para potenciar la renta de cuarentena... una renta vehiculada a través de una moneda ciudadana digital descargable de una app y con respaldo del Banco de España.
Enlace: http://ojeandoelestadodelpais.blogspot.com/2020/04/coronamoneda-digital-para-potenciar-la.html
El prometedor dinero fiscal
Emitir 'GREUROS'. Entre la salida del Euro, y la aceptación de la austeridad de la Troika, existe una tercera vía que se basa en la recuperación parcial de la soberanía monetaria
Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (la sitúa en el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.
Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )
Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:
- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html
- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html
- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:
-Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html
- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm
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