22.3.22

Las guerras, aunque sean defensivas o de apoyo, son caras. La de Putin costará mucho dinero a la UE: para financiar las armas y el rearme; para reemplazar el gas y el petróleo rusos; para acoger a los refugiados... Mario Draghi estima que costará 'entre 1,5 y 2 billones de euros en los próximos cinco años”... Las, escasas, respuestas norteñas al problema consisten en que cada uno se las apañe (total, para que gastar en renovables, si al norte el cambio climático le viene de perlas, hasta podrán cultivar vino, no como el desierto en que se convertirá el Mediterráneo)... pero “ya no hay espacio en el presupuesto nacional, necesitamos una respuesta europea”, apostilla Draghi... ¿Consistirá en un nuevo fondo y nuevos eurobonos? Se admiten apuestas

 "Las guerras, aunque sean defensivas o de apoyo, son caras. La de Putin costará mucho dinero a la Unión Europea: para financiar las armas y el rearme; para reemplazar el gas y el petróleo rusos; para acoger a los refugiados. Y los europeos todavía no sabemos cómo la pagaremos.

En la cumbre de Versalles de hace una semana, el presidente de turno Emmanuel Macron aplazó ese cálculo y su debate político. Su tesis: ya que esto nos incomoda e incluso divide, empecemos por fijar los gastos e inversiones necesarias, ya luego veremos cómo los pagamos.

Es un buen truco, incluso razonado, porque mejor tener un plan sólido en unas semanas, que endeble al primer día. Pero truco al fin, porque ya hay cálculos previos sensatos. Sobre todo el del gran economista francés y asesor casi sempiterno de los últimos inquilinos del Elíseo, Macron incluido, Jean Pisani-Ferry.

Pisani estima que el coste (presupuestario; se excluyen otros) alcanzará 175.000 millones de euros este año, “entre el 1,1% y el 1,4% del PIB comunitario”; y más aún en 2023: “al menos, medio punto porcentual al año” (The economic policy consequences of the war; Bruegel, 8 de marzo). Cifras que retoma, agudo, Federico Steinberg (Eurobonos para la guerra, Expansión, 9 de marzo).

El desglose de esa cuantía atribuye 50.000 millones al esfuerzo —adicional al actual— de aliviar el precio de la energía a familias y empresas; otros 75.000 millones para financiar la independencia del suministro (reemplazar el aprovisionamiento ruso); 30.000 a la acogida de refugiados y ayuda humanitaria; y 20.000 (de entrada; se duplicará) en seguridad, para llegar al 2% de gasto en defensa sobre el PIB.

Una estimación superior es la del líder italiano, Mario Draghi: “Entre 1,5 y 2 billones de euros en los próximos cinco años”. Un montante que duplicaría al Plan de Recuperación Next Generation-EU (NGEU).

Las, escasas, respuestas norteñas al problema son como para ignorantes: “Quizá podemos redireccionar o recanalizar o refocalizar más [los fondos NGEU] a estos asuntos urgentes”, sostiene el primer ministro holandés, Mark Rutte.

 Es una receta global tontuna. Porque la cuantía que viene del frío ruso será alta: Pisani y Draghi estiman gastos solo presupuestarios a corto plazo. Y porque desborda los límites y fines del NGEU: a nuevas necesidades, inversiones adicionales. Cierto, puede acudirse a su capítulo de préstamos —a los que solo ha apelado Italia— y ciertas partidas y proyectos pueden reperiodificarse o repriorizarse. Como en la Agenda Verde. Sí. Pero para acelerarla.

Suerte que en la Comisión el vicepresidente Frans Timmermans, un buen holandés, ha asumido al fin la responsabilidad energética que correspondía, en teoría, a la inane comisaria estonia, Kadri Simson. Este expediente, sazonado por iniciativas como las mediterráneas o la —inédita— gira de capitales del español Pedro Sánchez, por fin apunta maneras.

El caso es que la UE deberá tomar las riendas en la financiación de la respuesta a Putin: ampliando el NGEU; haciéndolo permanente; con un nuevo fondo y nuevos eurobonos... Porque “ya no hay espacio en el presupuesto nacional, necesitamos una respuesta europea”, apostilla Draghi."        (Xavier Vidal-Folch, El País, 19/03/22)

 

   Para luchar contra las epidemias y como alternativa a la salida del euro de los países del Sur, o como salida de emergencia ante la (más probable) ruptura de la UE por parte de los países del Norte... hay que conseguir la soberanía financiera... implantando una moneda digital paralela de circulación interna, en paridad 1:1 con el euro (¿europeseta electrónica?), en España: 

La propuesta de Garzón, basada en el Trabajo Garantizado:

Cómo aplicar el Trabajo Garantizado en ayuntamientos y autonomías... financiándolo con créditos fiscales municipales

Para Ecuador:

Hacia una "moneda electrónica paralela" para afrontar la crisis... en Ecuador (o en España) ¿Por qué y cómo hacerlo?

Para conseguir un monopolio financiero mundial, Facebook propone su propia moneda digital... LIBRA

Otras propuestas: 


Susana Martín Belmonte propone una 'coronamoneda' digital para potenciar la renta de cuarentena... una renta vehiculada a través de una moneda ciudadana digital descargable de una app y con respaldo del Banco de España.
Enlace: http://ojeandoelestadodelpais.blogspot.com/2020/04/coronamoneda-digital-para-potenciar-la.html 

El prometedor dinero fiscal

Emitir 'GREUROS'. Entre la salida del Euro, y la aceptación de la austeridad de la Troika, existe una tercera vía que se basa en la recuperación parcial de la soberanía monetaria

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (la sitúa en el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.


Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )

Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:

- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html


- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html

- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:

-Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html

- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm

Más información en:
 
 
 
 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

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