22.4.22

¿El fin de la dominación occidental? ¿Más que enfrentar a Rusia y China, Washington ha optado por replegarse hacia su imperio, por aislar a Occidente del resto del mundo para mantener la hegemonía de EEUU? La economía estadounidense, que después de la disolución de la URSS llegó a representar un tercio de la economía mundial, hoy es sólo una décima parte... El bloque ruso y el bloque chino han venido acercándose entre sí gracias al proyecto común denominado Gran Asociación Euroasiática Global en el marco de la Organización de Cooperación de Shanghai... El intento de Washington de destruir ese conjunto en formación no tiene absolutamente ninguna posibilidad de éxito... Estamos siendo testigos de un fenómeno tremendamente sorprendente. EEUU logró que una mayoría de Estados se pusiera de su parte... pero son los Estados menos poblados del mundo... está dividiendo el mundo en dos espacios heterogéneos. El mundo está diciendo adiós a la era de la globalización económica. Los puentes económicos y financieros están cayendo uno a uno

 "(...) Habiendo comprobado hoy que China se ha convertido en la primera potencia económica mundial mientras que Rusia es la primera potencia militar, EEUU ha decidido combatirlas, pero no al mismo tiempo.

Ese es el contexto de la guerra en Ucrania. Washington presenta ese conflicto como una «agresión rusa», impone sanciones y obliga a sus aliados a hacer lo mismo. La primera explicación que viene a la mente es que EEUU, sabiéndose inferior en el plano militar pero económicamente superior, ha decidido escoger su campo de batalla. Sin embargo, el análisis de las fuerzas implicadas y de las medidas adoptadas desmiente esa lectura de los hechos. 

(...) desde 2003, el sistema económico de EEUU ha dejado de ser lo que pretendía ser. Oficialmente, EEUU seguía siendo un país de «economía liberal», pero todos podemos ver que ya no produce los alimentos que necesita, ni sus propios productos de primera necesidad y que además vive sólo del saqueo.

La economía estadounidense, que después de la disolución de la URSS llegó a representar un tercio de la economía mundial, hoy es sólo una décima parte. (...)

 Numerosos Estados vislumbran el fin de las reglas de Bretton Woods y buscan un nuevo sistema. En 2009, Brasil, Rusia, la India y China, países a los que rápidamente se une Sudáfrica, crean el grupo BRICS. Esos países se han dotado de instituciones financieras que prefieren invertir según el sistema llamado leasing o «arrendamiento financiero», también llamado «alquiler con derecho de compra», según el cual el país que recibe la inversión se convierte en propietario cuando la inversión se ha amortizado. Mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial imponen reformas estructurales y compromisos políticos de alineamiento junto a Washington a todo el que solicita sus préstamos.

En 2010, Bielorrusia, Kazajastán, Rusia -a los que después se unió Armenia- fundaron la Unión Económica Euroasiática (UEE). Esos países, que tienen fronteras comunes, instauraron una zona de libre comercio con Egipto, China, Irán, Serbia, Singapur y Vietnam. A ellos podrían unirse próximamente Corea del Sur, la India, Turquía y Siria.

En 2013, China emprendió su vasto proyecto conocido como «Nuevas Rutas de la Seda». Al año siguiente -cuando su PIB sobrepasó el de EEUU y alcanzó la paridad con su poder adquisitivo- Pekín creó el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII, también designado como AIIB, por sus siglas en inglés) y en 2020 estableció un marco para los capitales extranjeros.

En 2021, la Unión Europea concibió su «Pasarela Mundial» (Global Gateway) para competir con China e imponer su propio modelo político. Pero muchos países interpretaron esa jugada como un regreso al colonialismo y la "Pasarela europea" fue objeto de un rechazo masivo.

El bloque ruso y el bloque chino han venido acercándose entre sí gracias al proyecto común denominado Gran Asociación Euroasiática Global -surgido en 2016- en el marco de la Organización de Cooperación de Shanghai. Se trata de desarrollar todo ese espacio en su conjunto creando en él vías de comunicación equilibradas según las bases ideológicas definidas por el kazajo Nursultán Nazarbayev: la inclusividad, la igualdad en materia de soberanía, el respeto de la identidad cultural y sociopolítica de los participantes, la apertura y la disponibilidad en cuanto a integrar otros conjuntos.

El intento de Washington de destruir ese conjunto en formación no tiene absolutamente ninguna posibilidad de éxito.

Ya podemos comprobar que:

- la agresión económica no comenzó con la invasión de Ucrania sino 2 días antes de la operación militar rusa;

- la agresión económica apunta ante todo a los bancos rusos, a los multimillonarios rusos y contra la industria del gas ruso, sin tocar la nueva red de comunicación euroasiática;

- finalmente, la agresión económica trata de excluir a Rusia de las organizaciones internacionales... pero no concierne a los Estados que se niegan a condenar a Rusia. Por consiguiente, empujará a estos últimos en brazos de China.

En otras palabras, en la práctica EEUU no está aislando a Rusia sino que aísla a Occidente -el 10% de la humanidad- del resto del mundo, o sea del 90% de la humanidad. (...)

Estamos siendo testigos de un fenómeno tremendamente sorprendente. EEUU logró que una mayoría de Estados se pusiera de su parte... pero son los Estados menos poblados del mundo. Todo parece indicar que Washington se ha quedado sin medios de presión sobre los países realmente interesados en ser independientes.

Las acciones unilaterales de los anglosajones y de la Unión Europea están dividiendo el mundo en dos espacios heterogéneos. El mundo está diciendo adiós a la era de la globalización económica. Los puentes económicos y financieros están cayendo uno a uno.

En una rápida reacción, Rusia ha convencido a sus socios del BRICS de la necesidad de poner fin a sus intercambios en dólares y de crear una moneda virtual común para realizar sus transacciones. Mientras tanto utilizarán el oro. La moneda común de los países del BRICS estaría basada en una cesta de monedas de sus propios miembros, divisas cuyo valor se estimaría en función del PIB de cada uno de esos países y de una cesta de materias primas con valor bursátil. Ese sistema debe resultar mucho más estable que el sistema actual.

Pero lo más importante es que Rusia y China parecen mucho más respetuosos que Occidente en materia de relaciones con sus socios. Nunca exigen reformas estructurales, ni económicas ni políticas. La crisis ucraniana está demostrando a todos que Moscú no trata de tomar el poder en Kiev ni de ocupar Ucrania sino de oponerse al avance de la OTAN y combatir a los "banderistas" -los neonazis, según la terminología cada vez más aceptada. El método puede parecernos adecuado o no pero los objetivos son legítimos.

En la práctica, estamos siendo testigos del fin de 4 siglos de dominación occidental y de los imperios instaurados por las naciones de Occidente. (...)

Los demás Estados, por el contrario, aspiran a un mundo multipolar donde cada cual tenga la libertad de pensar en función de su propia cultura; son conscientes de que el Derecho Internacional es lo único que puede preservar la paz en el mundo que ellos sueñan.

Más que enfrentar a Rusia y China, Washington ha optado por replegarse hacia su imperio, por aislar a Occidente para mantener la hegemonía de EEUU.

Desde el año 2001, todos los dirigentes mundiales ven a los occidentales, y sobre todo a EEUU, como una peligrosa fiera herida. No se atreven a enfrentarla y buscan la manera de dirigirla cuidadosamente hacia el matadero.

Nadie previó que la fiera se aislaría para morir."                     (Il Manifesto, La Haine, 21/04/22)

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