"(...) Yolanda Díaz se ha creado un capital político poniendo en el centro los avances materiales.
Su plataforma Sumar está focalizada en las consecuciones de derechos, en los logros sociales y en el progreso con una agenda reformista basada en los derechos laborales, el feminismo y la lucha contra el cambio climático. Sumar no es más que aquello para lo que nació Podemos adaptándose a las nuevas realidades y aceptando el cambio de paradigma.
El único problema es que no lidera como otros quisieran y no acepta tutelas, así que se tiene que enfrentar a una parte de la izquierda que usa fetiches identitarios para ponerle palos en las ruedas y aparecer ante la opinión pública del electorado de izquierdas como un garante de las esencias ante las traiciones de Yolanda Díaz. Ponerse de perfil, lo llaman. De eso han acusado a Yolanda Díaz y a Alberto Garzón desde el brazo mediático de Podemos. La misma izquierda que hace no mucho acusaba a Izquierda Unida de enrocarse en unas siglas y no aceptar trascenderlas para lograr encauzar a una mayoría social que las consideraba obsoletas.
No lo entenderé. Pocos lo entenderán. En un momento de avance reaccionario, cuando la extrema derecha gana posiciones y amenaza con desmontar lo poco que se ha logrado en estos años de gobierno progresista, toca cerrar filas. Pero en lugar de eso, son los celos, las envidias y las facturas pendientes las que se han colocado como prioridad para el círculo de poder de Podemos, el que aún está en el gobierno y el que quiere manejar los hilos desde fuera. El objetivo común no es sumar colectivamente, sino desgastar a Yolanda Díaz con polémicas estériles y haciéndola aparecer ante buena parte de su electorado como una traidora que no continúa con su política cainita de enfrentamiento frontal contra todo aquel que haya causado quebranto en el pasado al exvicepresidente. Yolanda Díaz no cree que Íñigo Errejón sea su enemigo, nadie debería creerlo a la hora de construir un espacio amplio, como tampoco tendría que serlo Pablo Iglesias. Porque ninguno lo es. Pero no es posible pensar en dinámicas de entendimiento y suma cuando existen heridas y egos tan soberbios incapaces de pensar en colectivo porque asumen que es tiempo de recesión y es momento de replegarse, cavar trincheras y salir indemnes de la carnicería capitalizando agravios para el momento en el que toque avanzar.
La izquierda fetichista ama unas siglas, no unas ideas, mitifica un logo, no unos valores, adora a un líder, no un programa. Por eso cualquier cambio que afecte al nombre, el color, la forma o el liderazgo lo considera una afrenta personal que provocará que todos aquellos señalados por no sentir una adhesión inquebrantable al proyecto partidista sean despeñados, despreciados e insultados. Los partidos son una herramienta, era una de las máximas fundamentales del Podemos primigenio que tanto hizo por encauzar el malestar del 15M y agitó la política hasta cambiarnos a todos los que lo vivimos en el centro. Por eso cuesta reconocerlos haciendo de unas siglas gastadas un talismán intocable.
La realidad no es halagüeña. Nada sería más positivo para la
izquierda que su estado fuera otro más responsable que pensara en lo
común antes que en el ego. Si tienen dudas que miren las imágenes de las
trabajadoras del hogar celebrando la consecución de sus derechos. No
tengo demasiadas esperanzas, pero no dejaré de insistir en la necesidad
de que Pablo Iglesias, Yolanda Díaz, Íñigo Errejón, Teresa Rodríguez y
cualquier persona con valor y potencial para sumar dejen a un lado las
diferencias para unirse en un frente común. Yolanda Díaz lo ha
entendido, no piensa en relatos con los que bunkerizarse, sino en un
proyecto político ambicioso que ayude a construir un dique contra la
extrema derecha basado en la ilusión, el progreso y los derechos, con
alegría. Aún hay tiempo de ser un ladrillo más de ese muro y no enterrar
un bonito legado." (Antonio Maestre , eldiario.es, 11/06/22)
"Seis meses.
Eso es lo que durará el denominado proceso de escucha de Yolanda Díaz, que arrancará el 8 de julio con un primer acto en la ciudad de Madrid que coincidirá con la semana de celebración del Orgullo. En ese medio año, la vicepresidenta segunda del Gobierno tiene por delante el reto de sentar las bases de dos condiciones que podrían resultar imprescindibles para armar su proyecto político: aglutinar y movilizar a la izquierda. (...)
La primera es la desafección que, a juicio de Díaz, hay en la sociedad con respecto a la denominada política institucional. La vicepresidenta segunda achaca al "ruido" y a la excesiva teatralización de partidos, dirigentes y representantes la desconexión que gran parte de la ciudadanía ha experimentado con la política en los últimos tiempos. (...)
La segunda, con un enfoque más centrado, es la desmovilización de la izquierda. En el equipo de la ministra de Trabajo saben que es imprescindible "despertar" a un electorado y a una sociedad civil que en 2015 y 2016 dio un resultado histórico a Unidos Podemos al calor de herramientas de movilización y participación pública como el 15M o las denominadas mareas sociales. (...)
"Es verdad que la izquierda española está desmovilizada. Yo voy por la calle y la gente me dice que esto pinta mal", aseguró la propia vicepresidenta este jueves durante una entrevista en Al Rojo Vivo. La semana pasada, en una imagen de la titular de Trabajo en el Consejo de Ministros, se pudo apreciar que Díaz portaba un argumentario que se refería concretamente a esta problemática, una señal clara de lo relevante que es para la ministra y su equipo. (...)
La reconfiguración y el reseteo de la izquierda que pretende Díaz han provocado importantes tensiones en el espacio progresista en varios sentidos (tanto en el seno de Unidas Podemos, entre Podemos e IU, como entre la formación morada y la vicepresidenta segunda).
(...) la unidad va a costar, las viejas heridas todavía supuran y las
diferencias entre partidos (y entre dirigentes) de la izquierda tienen
la capacidad de amenazar cualquier proyecto de unificación de las
fuerzas progresistas; esté Yolanda Díaz o no. (...)" (Alexis Romero, Público, 09/06/22)
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