9.9.22

La guerra de Ucrania lo ha cambiado todo a velocidad de vértigo, y la España de 2019 ya no existe... emergen contradicciones profundas que serán ineludibles en la fase de excepción en la que entramos... La estrategia belicista de la OTAN determina la agenda económica y aboca a una crisis que puede ser muy larga con la inflación al alza y elevadas tasas de desempleo... La sociedad no necesita una izquierda que asuma este estado de cosas... El ejemplo de Mélenchon demuestra que hay espacio para un polo democrático que tenga un proyecto para la construcción de una economía nacional, la planificación ecológica, la reindustrialización del país y la transición hacia un modelo de sociedad diferente. Que lleve la esperanza a la gente

 "(...) Todo está cambiando a velocidad de vértigo, y la España de 2019 ya no existe. El país ha sido transformado por la pandemia y lo va a ser mucho más como consecuencia de la crisis que ha provocado la guerra. Los conflictos sociales están agudizándose y emergen contradicciones profundas que serán ineludibles en la fase de excepción en la que entramos.

Las condiciones que hicieron posible la constitución de Gobiernos de coalición progresistas en el ámbito estatal o en territorios como la Comunitat Valenciana han cambiado por completo. Debemos poner en valor los avances conseguidos, sin duda, pero también hacer un balance crítico de las limitaciones objetivas que supone gobernar con esta correlación de fuerzas a la hora de afrontar asuntos como la reforma fiscal, el cambio de modelo productivo, el problema territorial o, seamos claros, la defensa de la paz frente a la creciente militarización de las relaciones internacionales.

 Los logros cuestan mucho, a veces llegan tarde, y otras desvirtuados porque la subordinación del PSOE a los poderes económicos dificulta o impide los cambios que necesita el país. En nuestra tierra lo hemos constatado de forma rotunda con motivo de la aprobación de la tasa turística.

La guerra lo ha cambiado todo y cada cosa tiene su tiempo histórico. La estrategia belicista de la OTAN determina la agenda económica y aboca a una crisis que puede ser muy larga con la inflación al alza y, me temo, elevadas tasas de desempleo. La sociedad no necesita una izquierda que asuma este estado de cosas. Debemos crear las bases para la constitución de nuevas coaliciones de gobierno, sí, pero con una correlación de fuerzas distinta que permita consolidar y desarrollar los avances sociales sin hipotecas a ninguna estructura de poder.

El ejemplo de Mélenchon demuestra que hay espacio para un polo democrático-republicano que apueste por un proceso constituyente y defienda una política exterior y de defensa auténticamente europea. Un proyecto que tenga en la base la construcción de una economía nacional, la planificación ecológica, la reindustrialización del país y la transición hacia un modelo de sociedad diferente. Llevar esperanza a la gente y decirle que hay futuro si nos comprometemos colectivamente a construirlo. Esto sólo acaba de empezar."                (Héctor Illueca, vicepresidente de la Generalitat Valenciana, Público, 04/09/22)

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