24.10.22

Mientras los salarios reales sufren la mayor caída en 40 años, las empresas superan los beneficios previos al COVID... La patronal no quiere asumir su parte en el aumento del coste de la energía y mantiene y eleva sus márgenes provocando más inflación. Esto sucede tras una pandemia donde los costes laborales de muchas empresas los pagaron los PGE y las familias en ERTE

Carlos Martín Urriza @carlosurriza

1/3 La patronal no quiere asumir su parte en el aumento del coste de la energía y mantiene y eleva sus márgenes provocando más inflación. Esto sucede tras una pandemia donde los costes laborales de muchas empresas los pagaron los PGE y las familias en ERTE

2/3 En España la situación es extrema. Se está produciendo una pérdida histórica en el poder de compra de los salarios. Estimamos que en 2022 su poder adquisitivo será un 12,8% inferior al que tenían 2008 por realizar el mismo trabajo. Nunca antes se dio una pérdida tan grande

3/3 El gobierno tiene la responsabilidad de sentar a la patronal a negociar un pacto de rentas en plural. Ahora los salarios pagan todo el ajuste. La regulación laboral sigue desnivelada en favor del poder empresarial. Si no se actúa habrá recesión, paro y más bajadas de impuestos

Aquí el análisis del Gabinete Económico de
@CCOO que muestra cómo no toda la inflación es importada y que hay una importante efecto de segunda ronda sobre los precios provocado por los beneficios empresariales: https://www.ccoo.es/39cc044bf4810efa107916829e0e8d1c000001.pdf

8:50 a. m. · 23 oct. 2022
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 "El precio de una barra de pan común ha subido en un año en España de unos 35 céntimos a 40. Cerca de un 15%, según el cálculo medio en septiembre respecto al mismo mes del año pasado de Eurostat, el servicio oficial de estadística de la Unión Europea (UE). El encarecimiento del alimento más básico de nuestra cesta de la compra sirve para entender la alarma que supone la inflación que sufren las familias trabajadoras.

 Sobre todo, las más pobres, para las que esos 5 céntimos de diferencia, y los otros tantos que tienen que gastar de más en verduras, hortalizas... o en el aceite -una subida del 14,4% interanual de los alimentos y bebidas- han convertido la visita al supermercado en una pesadilla asfixiante. Evidentemente, la alimentación no es algo de lo que se pueda prescindir. Como tampoco es fácil renunciar a poner la calefacción para pasar frío, o la lavadora, o a llenar el depósito de gasolina si se necesita para acudir cada día al puesto de trabajo.

 En este contexto, la patronal todavía no ha decidido cuándo se va a volver a sentar a hablar con los sindicatos y desbloquear la negociación colectiva para acordar la subida salarial de los próximos años en el sector privado. Mientras, las empresas ya superan los beneficios previos a la pandemia, según los últimos datos del Banco de España.(...)

 “Hay riesgos de que algo se rompa”, admite Ángel Talavera, economista jefe para Europa de Oxford Economics, quien calcula que los salarios reales (descontando a la remuneración media de los trabajadores la inflación) pactados en los convenios colectivos están sufriendo la mayor caída de los últimos 40 años, de casi un 8%. Este centro de análisis proyecta que al cierre de 2022 los acuerdos de incrementos rondará el 3%, mientras que en el 2023 rozarán el 4,5%, muy por debajo de la inflación.(...)"                  (Daniel Yebra, , eldiario.es, 22/10/22)

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