23.11.11

"España necesita un nuevo comienzo. Debe luchar por ello. Si acepta las políticas que vienen dictadas de Berlín y Bruselas no va a cambiar nada... (pero) hay muchos signos esperanzadores que precisamente proceden de España. Europa les mira."

"¿Es usted de la opinión, como muchos sostienen en diferentes tribunas, que los mercados gobiernan Europa actualmente?

Sé que es una idea que se escucha muy a menudo últimamente. Sin embargo, no es algo que yo me atrevería a afirmar.

Creo que se trata de una generalización demasiado simple. Ahora bien, lo que sí me gustaría decir al respecto es que el mercado de bonos y las instituciones financieras han alcanzado hoy un poder enorme en Europa.

No gobiernan, cierto, pero sí tienen un poder enorme, también en el resto del mundo. Este poder se puede entender de dos maneras. Por un lado, estos mercados dictan las políticas económicas de diferentes países; por el otro, y es lo más preocupante, estos mercados están influyendo en quién está y quién no está en el gobierno de un país: ministros, primeros ministros, etcétera. Es algo muy preocupante para la democracia y para el futuro político en Europa. (...)

¿Qué cree que sucederá en España?

España, junto con Italia, son países medio periféricos, medio del núcleo. Tienen una posición intermedia. Son más importantes que Grecia, Irlanda o Portugal por su tamaño. Si la gente en España dice claramente que quiere unas nuevas estrategias alternativas a las actuales y están preparados para movilizarse por ello entonces las cosas podrían cambiar.

En cambio, si aceptan la austeridad, la lógica europea, si aceptan las políticas que surgen de Berlín, entonces el futuro para España no es muy halagüeño. La economía de España en los próximos 20 años no pinta muy bien. Su éxito se basó en los créditos baratos y en la construcción. Ahora tiene un elevado desempleo y el crecimiento de su productividad es muy bajo. España necesita un nuevo comienzo.

Debe luchar por ello. Si acepta las políticas que vienen dictadas de Berlín y Bruselas no va a cambiar nada. No habrá un nuevo principio. Habrá más marginación. Con las actuales políticas el futuro de los países periféricos no pinta nada bien.

¿Cree que aumentará la tensión social en los países más afectados por la crisis?

Cada país en Europa reaccionará de manera diferente dependiendo de su historia, tradiciones y el equilibrio entre sus fuerzas sociales. Hay muchos signos esperanzadores que precisamente proceden de España. Fue el país en el que empezaron los indignados. Mostró que los españoles tienen la fuerza para poder decir 'no' a determinadas políticas.

Lo que es más remarcable desde mi punto de vista es que lo que pasó en España, aquella explosión de creatividad, de pensamiento alternativo, pasó cuando España no estaba bajo ningún programa de rescate de la Unión Europea o bajo los dictados del Fondo Monetario Internacional.

Creo que saldrán muchas cosas interesantes de España en este sentido para protestar contra las políticas dictadas por Berlín y Bruselas. Europa les mira."         (La Vanguardia, 22/11/2011, 'Costas Lapavitsas: "El BCE no es la solución mágica a la crisis de la eurozona")

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