"¿Es usted de la opinión, como muchos sostienen en diferentes tribunas, que los mercados gobiernan Europa actualmente?
Sé
que es una idea que se escucha muy a menudo últimamente. Sin embargo,
no es algo que yo me atrevería a afirmar.
Creo que se trata de una
generalización demasiado simple. Ahora bien, lo que sí me gustaría decir
al respecto es que el mercado de bonos y las instituciones financieras
han alcanzado hoy un poder enorme en Europa.
No gobiernan, cierto, pero
sí tienen un poder enorme, también en el resto del mundo. Este poder se
puede entender de dos maneras. Por un lado, estos mercados dictan las
políticas económicas de diferentes países; por el otro, y es lo más
preocupante, estos mercados están influyendo en quién está y quién no
está en el gobierno de un país: ministros, primeros ministros, etcétera.
Es algo muy preocupante para la democracia y para el futuro político en
Europa. (...)
¿Qué cree que sucederá en España?
España, junto
con Italia, son países medio periféricos, medio del núcleo. Tienen una
posición intermedia. Son más importantes que Grecia, Irlanda o Portugal
por su tamaño. Si la gente en España dice claramente que quiere unas
nuevas estrategias alternativas a las actuales y están preparados para
movilizarse por ello entonces las cosas podrían cambiar.
En cambio, si
aceptan la austeridad, la lógica europea, si aceptan las políticas que
surgen de Berlín, entonces el futuro para España no es muy halagüeño. La
economía de España en los próximos 20 años no pinta muy bien. Su éxito
se basó en los créditos baratos y en la construcción. Ahora tiene un
elevado desempleo y el crecimiento de su productividad es muy bajo.
España necesita un nuevo comienzo.
Debe luchar por ello. Si acepta las
políticas que vienen dictadas de Berlín y Bruselas no va a cambiar nada.
No habrá un nuevo principio. Habrá más marginación. Con las actuales
políticas el futuro de los países periféricos no pinta nada bien.
¿Cree que aumentará la tensión social en los países más afectados por la crisis?
Cada
país en Europa reaccionará de manera diferente dependiendo de su
historia, tradiciones y el equilibrio entre sus fuerzas sociales. Hay
muchos signos esperanzadores que precisamente proceden de España. Fue el
país en el que empezaron los indignados. Mostró que los españoles
tienen la fuerza para poder decir 'no' a determinadas políticas.
Lo que
es más remarcable desde mi punto de vista es que lo que pasó en España,
aquella explosión de creatividad, de pensamiento alternativo, pasó
cuando España no estaba bajo ningún programa de rescate de la Unión
Europea o bajo los dictados del Fondo Monetario Internacional.
Creo que
saldrán muchas cosas interesantes de España en este sentido para
protestar contra las políticas dictadas por Berlín y Bruselas. Europa
les mira." (La Vanguardia, 22/11/2011, 'Costas Lapavitsas: "El BCE no es la solución mágica a la crisis de la eurozona")
Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
23.11.11
"España necesita un nuevo comienzo. Debe luchar por ello. Si acepta las políticas que vienen dictadas de Berlín y Bruselas no va a cambiar nada... (pero) hay muchos signos esperanzadores que precisamente proceden de España. Europa les mira."
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