11.9.12

¿Qué podemos hacer?... ¿Nada?...

"¿Qué podemos hacer? ¿Exigir una vuelta al estado de bienestar? ¿Luchar por un gobierno socialdemócrata o de orientación similar con mayor sensibilidad social? 
 
No, yo no creo que esa pueda ser la solución sobre todo porque ese Estado de bienestar fue funcional al proceso de acumulación capitalista durante una época histórica muy concreta, dominada en la política económica por las ideas keynesianas, en el marco de Estados soberanos en el sentido amplio de la expresión y en los que las restricciones a los movimientos de capital impedían el chantaje y la dictadura de los mercados financieros, como es el caso actual.

 Pero, sobre todo, fue funcional al capitalismo durante una época en el que la clase trabajadora consiguió que el trabajo trascendiera su mera dimensión de transacción mercantil para ser tratada como una relación social y en la que el salario, más allá de su simple dimensión empresarial de coste, se consideraba como la única fuente de renta -y, por lo tanto, de acceso al consumo- de la mayor parte de la población. 

En estos momentos, el trabajo ha sido desnudado de esa dimensión social y el salario ha pasado a entenderse exclusivamente como un coste. Así lo entiende, por ejemplo, el BCE cuando, como explicaba más arriba, planteaba la necesidad de reducirlo para recuperar competitividad. 

Ante este escenario, en el que el trabajo ha sido remercantilizado, flexibilizado y devaluado y el derecho del trabajo desarticulado, pensar que el Estado de bienestar, tal y como lo conocemos al menos en España (esto es, íntimamente vinculado a la participación en el mercado de trabajo), puede ser la solución a esta crisis no me parece acertado. 

 Esta crisis tiene una dimensión superior, mucho más profunda que el simple desmantelamiento del Estado de bienestar y las políticas socialdemócratas hace tiempo que dejaron de ser útiles porque se convirtieron en neoliberalismo con sensibilidad social y poco más. ¿Qué puede ofrecer en estos momentos la socialdemocracia para salir de esta crisis? Nada. 

¿Nada?

Nada. Esta crisis la supera, la trasciende, ha sido arrastrada por las condiciones que ella misma contribuyó a crear y que pensó que podría gobernar. Como señala Tony Judt, y aunque sea triste reconocerlo, creo que el “momento” socialdemócrata no ha sobrevivido a su generación fundadora y que, en este contexto de claro ascenso del poder del capital, la confrontación debe hacerse desde propuesta mucho más radicales y menos contemporizadoras con los intereses de aquél. 

En cualquier caso, para mí lo que no está claro aún es cómo va a reaccionar la ciudadanía cuando el principal elemento de legitimación del sistema capitalista, que es el consumo, deje de funcionar, como está ocurriendo en estos momentos; cuando las clases medias vean caer sus perspectivas de ingresos o cómo estos merman o desaparecen, cuando dejen de acceder al consumo tal y como venían haciéndolo e, incluso, tengan dificultades para acceder a lo más básico.

 ¿Qué factor, más allá de la coerción y la represión, puede lograr la aquiescencia con el sistema? Creo que ninguno, lo cual nos deja ante un panorama ciertamente preocupante."           (Rebelión, 05/09/2012, Salvador López Arnal)

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