"El boom inmobiliario financiado por la banca española alimentó una de
las burbujas especulativas modernas más impresionantes. Las entidades
obtenían los fondos principalmente de bancos alemanes que compraban
bonos con garantía de los préstamos emitidos.
El frenesí de ladrillos ha
permitido la extravagancia española de alcanzar una cifra total de
viviendas cercana a los 27 millones con un poco más de 17 millones de
familias españolas registradas. Es impactante la existencia de unas 10
millones de viviendas excedentes de las necesidades de la población,
construidas sólo por la especulación alimentada por el sistema
financiero.
La explosión de esa burbuja provoca un efecto pobreza
demoledor por la caída del precio de las propiedades: el 76 por ciento
del patrimonio familiar español corresponde a inmuebles y el restante 24
está distribuido en otros activos (efectivo y depósitos, acciones,
participaciones de sociedades y seguros), según un informe del banco
central de España.
Además de la caída del valor de las propiedades, el rostro más cruel del estallido de la burbuja de ladrillos es el desalojo de miles de familias porque al perder el empleo o contabilizar una reducción de ingresos no pudieron cumplir con el pago del crédito hipotecario.
Además de la caída del valor de las propiedades, el rostro más cruel del estallido de la burbuja de ladrillos es el desalojo de miles de familias porque al perder el empleo o contabilizar una reducción de ingresos no pudieron cumplir con el pago del crédito hipotecario.
La situación es más desesperante debido a
que no sólo tuvieron que entregar la vivienda, sino que luego del
remate, a un precio por debajo del tasado inicialmente para pactar el
crédito, la familia sigue contabilizando una deuda con el banco. Un
sistema de esquilma cuyos detalles resultan impactantes. (...)
La situación española es la más dramática de Europa por las condiciones
abusivas de los créditos hipotecarios y leyes que desamparan al deudor.
El PP en el gobierno y el Partido Socialista en la oposición están
negociando flexibilizar la legislación sobre hipotecas.
Si bien sin la
furia española, en otros países europeos también aumentaron los
desalojos. Una investigación de El País detalla que en Portugal las
ejecuciones aumentaron 17 por ciento en 2011 respecto del año anterior;
en Francia, el año pasado hubo 113.669 sentencias de desalojos, 4 por
ciento más que en 2010 y 40 por ciento más que hace diez años; en
Italia, durante el año pasado 39.474 familias italianas fueron
desalojadas de sus viviendas por no pagar la hipoteca, un 75 por ciento
más que hace cuatro años; y en Gran Bretaña, el Consejo de Prestamistas
de Hipotecas estima que los desalojos sumarán 35 mil en este año.
La política de austeridad está hundiendo a Europa, arrimando a los bancos a la insolvencia y provocando un desastre sociolaboral. Es la receta de la ortodoxia. ¿Qué piensan los economistas del establishment argentino sobre la crisis europea, en especial sobre la economía de España, ofrecida como modelo hasta hace poco? Retumba el silencio." (Alfredo Zaiat, Página 12 , Rebelión, 19/11/2012)
La política de austeridad está hundiendo a Europa, arrimando a los bancos a la insolvencia y provocando un desastre sociolaboral. Es la receta de la ortodoxia. ¿Qué piensan los economistas del establishment argentino sobre la crisis europea, en especial sobre la economía de España, ofrecida como modelo hasta hace poco? Retumba el silencio." (Alfredo Zaiat, Página 12 , Rebelión, 19/11/2012)
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