26.9.13

Es muy significativo el enorme empobrecimiento que han experimentado las clases medias. Un sector muy amplio de ciudadanos se ha quedado sin horizonte de progreso

" (...) Tampoco cree que las llamadas "reformas estructurales" den frutos.
 
Los cambios estructurales se resumen en uno: la reforma laboral. No ha habido más. ¿Se ha actuado estratégicamente sobre un sector financiero sobredimensionado y con un perfil claramente especulativo? No. 

Ese es el pollo del arroz con pollo de todos los cambios estructurales: reducir el sector financiero, garantizar que canaliza recursos hacia familias y empresas para facilitar el desendeudamiento y facilitar la inversión productiva y de paso desactivar el potencial especulativo de la economía.

 En lugar de eso se hace una reforma laboral que ha llevado las relaciones laborales a un punto absolutamente inédito en la UE porque ha destruido la negociación colectiva y ha dado un poder total y absoluto al empresario. Ahora por menos salario se trabaja más horas y el tiempo que se está en el puesto de trabajo se trabaja con más intensidad. Esto supone una enorme pérdida de la capacidad adquisitiva de los trabajadores.(...)

¿Hemos cruzado el punto no retorno en los recortes sociales?

La crisis es un proceso de acumulación que ha generado una economía insostenible. Pero también es una oportunidad para los mercados, que han dicho: 'Vamos a librar una batalla'. Se está consolidando un capitalismo depredador. Ahora mismo el capital está instalado en una práctica de pura confiscación de activos públicos y de masa salarial.

 En un contexto de crecimiento económico los mecanismos confiscadores se debilitan, pero como no hay crecimiento económico —ni hay ni se espera que haya porque la situación es malísima—, el capital confisca renta salarial e intenta entrar en el muy suculento sector público, donde hay un potencial de negocio enorme, casi infinito para el sector privado, con el envejecimiento de la población.

Eso nos lleva a hablar de las pensiones.¿Qué le parece el ajuste que prepara el Gobierno?
Si trabajas más años, trabajas más tiempo, los salarios son más bajos y no se crea empleo, provocas entonces un cuello de botella en las pensiones. La sostenibilidad de las pensiones tiene mucho que ver con la política que se adopte. Si aplicáramos otra política ocupacional, otra política salarial y otra política productiva entonces el margen financiero del sistema sería mayor. El Gobierno está jugando con unas reglas que yo no reconozco.
¿Nuestros hijos vivirán peor que nosotros?
Es muy significativo el enorme empobrecimiento que han experimentado las clases medias. Clases medias que antes podían coger el ascensor social y ya no pueden hacerlo. De hecho, es que ya no hay ascensor. Ya no es sólo la clase obrera: un sector muy amplio de ciudadanos se ha quedado sin horizonte de progreso. Hay un magma social de frustración e impotencia.

Y en estas circunstancas, ¿cómo no se produce un estallido social?
 
Una economía no puede funcionar con una tasa de paro del 27%. Pero además es que social y políticamente no tiene salida. A veces me pregunto cómo con esta situación no hay un estallido social. Posiblemente la economía sumergida está muy extendida y las redes familiares se están haciendo cargo de una parte de los damnificados. 

¿Ni siquiera confía en que la izquierda pueda aportar alguna solución?
Lo que sale de esta situación es una correlación de fuerzas muy desigual entre la derecha y la izquierda. Un elemento de fortaleza de la izquierda es el Estado de bienestar. Si este  se desmantela, el golpe a la izquierda es mortal Dudo que se pueda recuperar. La batalla política es de largo recorrido y de momento la izquierda va perdiendo espacios."         (Entrevista a Fernando Luengo, Público, 16/09/2013)

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