"(...) Las sociedades del sur de Europa alberan
grandes bolsas de recursos de todo tipo utilizables para una recomposición de
su tejido productivo sobre bases social- y ambientalmente sostenibles.
Muchos
de ellos no han sido identificados como tales debido a una determinada forma de
entender la modernización, a las condiciones de integración en la Unión Europea
y debido al modelo de convergencia nominal impuesto por las políticas
económicas nacidas de Maastricht.
Pero en los veinte o treinta últimos años
también se han generado recursos nuevos
que, unidos a los muchos de los “tradicionales” que aún persisten, pueden
resultar altamente funcionales para la creacion de nuevo tejido productivo más
centrado en el trabajo que en el capital.
La
primera tarea de las sociedades del sur es, por tanto identificar esas
“bolsas” y adquirir conciencia de su valor, de su potencial y de definir políticas
económicas destinadas a tratarlas de forma “eficiente y ahorradora”. Algunos
son formalizables y cuantificables, otros no, es decir, sólo pueden ser
tratados cualitativamente.
La
segunda tarea sería la identificar los aspectos que impiden la transformación
de este potencial productivo en actividad productiva real (por ejemplo bloqueos
legales, falta de cualificaciones, falta de conocimiento del mercado, falta de
redes de comercialización, normativa comunitaria, falta de recursos financieros
o tecnológicos , insuficiencias en la gestión etc.) así como la definición de
una estrategia para desbloquear la
situación y para procurarse dichos recursos necesarios (financieros,
tecnológicos, humanos).
La
tercera tarea sería el“arracimamiento” o la combinación de todos ellos a
partir de la detección de una necesidad o una demanda social insatisfecha -bien
posible, bien real. Algunas técnicas como el Quality Function Deployment o los estudios estratégicos realizados
por gabinetes especializados, puede ser, aquí, de utilidad.
La transformacion de los recursos potenciales
de los que dispone una comarca o una ciudad en tejido productivo efectivo no es
sólo un problema técnico sino también político. Las autoridades políticas
parecen insustituibles en el
proceso.
Tienen que organizar un marco institucional, jurídico, fiscal y
financiero, aunque tambiéin político destinado a desbloquear las iniciativas.
Cada espacio y cada sociedad tiene que hacerlo por su cuenta de acuerdo con sus
capacidades, culturas, experiencias etc.. En general, se puede decir que:
a.
cuanto mejor informada esté una sociedad sobre sí misma,
mejor se conozca y mejor conozca también los que sucede fuera de ella, antes y
mejor podrá identificar estos recursos y transformalos en activos productivos;
b.
la organización participativa del proceso, es
decir, la inclusión de un número significativo de actores genera un potencial
mayor de identificación/aprovechameinto sostenibles de recursos que si lo hace
en exclusiva un grupo de especialistas;
c.
La puesta en común de recursos es necesaria para
superar la cultura de la pequeña propiedad que representa un impedimento
importante a la detección y el parovechamiento de toda clase de recursos. La
creación de cooperativas, redes de distribución, bancos de recursos -sobre todo
de recursos técnicos o de consultoría- parece imprescindible.
d.
Muchos procesos de recomposición de tejido
productivo pueden y deben iniciarse al margen de la grandes políticas
económicas.
Dos ejemplos:
1. Un pueblo
hoy ciudad-dormitorio
Un
pueblo próximo a Madrid con ingentes recursos forestales y una envidiable
riqueza ornitológica, una producción olivarera tradicional de alta calidad y
varias variedades autóctonas de uva muy valorada en tiempos pasados, se
sorprende cada vez que ornitólogos extranjeros vienen de visita simplemente
para observar aves, cuando averiguan que su uva ha servido para producir vinos
blancos a la casa real desde el siglo XVI o cuando su aceite gana concursos
internacionales.
No hay una infraestructura apropiada para atender a este
turismo ornitológico (excepto un hotel caro y poco conectado con la naturaleza).
los caminos forestales sólo son utilizados por las motos deportivas provocando
incendios periódicos, la cooperativa de vinos intenta competir en precio con
las grandes bodegas de Valedepeñas que producen un vino más barato pero de peor
calidad y el molino de aceite de propiedad cooperativa, apuesta por exprimir la
oliva en caliente sacrificando la calidad en favor de la cantidad.
El principal
problema de esta localidad no es la falta de recursos, sino la falta de
conciencia del potencial de desarrollo basado en su aprovechamiento que
incluyen otros problemas no estrictamente económicos que empujó a su alcalde a
transformarla en ciudad dormitorio para personas con trabajo en Madrid y a
apostar masivamente por un sector de la construcción altamente agresivo con el
paisaje y los recursos no renovables. (...)
2. La ruta
de la Mesta
Este formato podría servir para desarrollar un "CAMINO DE LA MESTA",
algo así como una versión laica del Camino de Santiago basada en el
aprovechamiento y la recuperación de
recursos culturales y ambientales -tangibles e intangibles- acumulados a lo
largo de miles de años de vida natural y de cientos de años de vida social
asociado a la actividad ganadera extensiva.
La idea es diseñar una serie de
rutas que sigan la trayectoria de las viejas cañadas, es decir, de sudoeste
(campiñas extremeñas) a nordeste (pastizales sorianos) y que atraviesan varios
cientos de kilómetros peninsulares; de crear pequeños alojamientos e
infraestructuras rurales para los caminantes; de recuperar la fauna y la flora
que ha proliferado históricamente alrededor de la ganadería; de recuperar
tradiciones populares no tangibles, pero también edificios, pueblos
abandonados, tecnologías e infraestructuras relacionadas con la rica cultura de
la mesta, algunas de ellas potencialmente utilizables para generar tejido
productivo adicional. (...)
Además, la
posible creación de tejido productivo local a pequeña escala pero muy repartido
podría permitir nuevas combinaciones entre actividades primarias-secundarias y
terciarias con capacidad de darle una vida mínimamente diga a no pocas
familias.
La ventaja con respecto al Camino de Santiago es que, no sólo no le
hace la competencia, sino que por razones de estacionalidad, geográficas o
incluso "culturales" representa un complemento de aquel (las cañadas
sorianas son una buena alternativa para el verano, las campiñas extremeñas para
el invierno).
La hoja de ruta sería, por ejemplo:
a.) sentar a las
administraciones potencialmente afectadas e interesadas,
b.) crear un
comité técnico- y científico,
c.) ganar
la participación del tejido ciudadano activo -asociaciones culturales locales,
iniciativas-
d.) crear un comité estatal de coordinación en el que estén
representados municipios, consumidores, ofertantes de servicios y comunidades
autónomas etc.
Los recursos financieros
requeridos son escasos, las competencias técnicas y manuales más que
abundantes.
Las sociedades del sur han apostado por una modernización basada en un modelo insostenible de integración europea. Es verdad: no sólo han obtenido desventajas de él pues ha generado muchos recursos nuevos. Sin embargo su resultado a medio plazo ha sido devastador. (...)
El objetivo principal es desarrollar los mercados locales,
aunque no se puede descartar un aumento de las exportaciones basado no tanto en
una competencia en salarios, como en activos y recursos hoy no
identificados: la propuesta del Camino de la Mesta podría atraer, por ejemplo, a no pocos visitantes extranjeros. (...)" ('Crear capacidades productivas usando recursos endógenos', de Armando Fernández Steinko, 02/10/2013)
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